Centenares de oscuros relatos que, más temprano que tarde y con total justicia, serán olvidados por los lectores, marginados por los críticos y desconocidos por el autor.

viernes 29 de mayo de 2009

EL PRIMER ASESINO

Cuestión previa: El siguiente relato responde a la consigna "Un cuento de terror en la época de las cavernas", con un límite máximo de doscientas palabras; y salió publicado en la revista del diario La Nación en el mes de febrero.



Quizá tuviera unos veinticinco o veintiséis años, pero lucía muy avejentada. Demasiado, incluso para sus circunstancias. El cutis ajado, el cabello reseco, la nariz aplanada y la mirada ausente eran la prueba más fiel de una existencia precaria y salvaje. Sin embargo, ni siquiera la ley de la caverna la había preparado para tanta barbarie. No sin un propósito.

El grito de su madre le desgarró los oídos, y entre el humo denso pudo adivinar sus últimos gestos. Entonces el terror se apoderó de su espíritu.

Al otro lado del fuego el asesino la observaba inmóvil, con el hacha de piedra colgando de su mano izquierda. Solo el cansancio lo había convencido de detenerse.

En un arranque de falsa bravura la hembra lo miró con severidad, como reprimiendo el instinto de darle muerte. Sin embargo el otro no se inmutó.

Así permanecieron durante algunos minutos, hasta que por fin el guerrero giró sobre sus talones y abandonó la cueva.

En su retirada caminó entre los cueros, el alimento y las hembras jóvenes; pero ni siquiera alzó la mirada. Aquello no era un saqueo ni un cambio de mando. Había obrado por placer, no por necesidad. Había evolucionado.



FIN

6 lectores indignados:

Mona Loca dijo...

Ah, qué cierre.
"Había evolucionado"

Mencantó.


así que ya puede decir que es un autor publicado??? Pos mireusté.
felicitaciones!
Y hubiera avisado, caramba!

Cameron West dijo...

idem mona.... me mató el final.

Yoni Bigud dijo...

Mona: Muchas gracias. Justamente el cierre es lo que busca el impacto. Me alegro de que cumpliera su objetivo.
En realidad esa publicación me tomó por sorpresa. Suelo colgar algún cuentito de vez en cuando en el foro de cuentos de La Nación (y antes participaba con cierta asiduidad). En el verano subieron algunos cuentos que habían ganado alguna semana del año, y tuve la suerte de que uno de ellos fuera este.

Cameron: Muchas gracias. Me confirma que el cuento cumplió bien con el objetivo primario.

Un saludo.

marga dijo...

me gusta esta parte "reprimiendo el instinto de darle muerte" y el final como siempre cumple su objetivo en tus narraciones.
sublime.
te felicito.
saludos Yoni!

Duquesa de Katmandu dijo...

Me gustó mucho (hice un esfuerzo horroroso por dejar a un lado mi costado antropológico, le confieso).

beso!

Yoni Bigud dijo...

Marga: Muchas gracias.

Duquesa: Muchas gracias. Por leer y por ese esfuerzo :)

Un saludo.