
“¡Qué criatura horrenda, por los clavos de Jesucristo!”, se dijo apenas la vio. Y tenía toda la razón. La hija del General Baigorria –Felicia- era dueña de una fealdad diseñada para la alta competencia. Aquella infortunada gangrena y posterior amputación de la pierna derecha era solo una anécdota inocente, ya que la verdadera desgracia le había ocurrido en el útero materno. Y para colmo lo miraba con altivez, con desdén, reflejando a través de sus ojos una cara de culo ensayada para la ocasión.
Sintió deseos de gritar, pero no lo hizo. En su lugar eligió consolarse admirando la sencilla belleza de Clarisa, la hermana menor de aquel monstruo.
“¡¿Cómo pueden existir dos polvos tan distintos?!”, se preguntó sin sumar en el balance el miembro ausente.
La grosería le causó gracia, aunque se arrepintió de inmediato.
El contrato firmado dos noches antes adquiría tintes leoninos a la luz de aquella nueva realidad. Un año entero encerrado intentando enseñarle algo a aquella bestia antipática y corta de entendederas parecía un castigo desproporcionado; sobre todo teniendo en cuenta que cuatro tutores antes que él no habían logrado que aprobara las últimas asignaturas del colegio secundario.
Hundido en el sillón de la antesala escuchó con atención las directivas impartidas por el viejo patriarca, imaginando de a ratos la cara que pondría su flamante ex mujer al enterarse de su fuga. Pensó mucho en ella, es cierto. Y también en Clarisa. Pero sobre todo pensó en el dinero del viejo. No en el que ya había obtenido, claro está, sino en el que aún podía obtener.
FIN

6 lectores indignados:
El final de este relato me recuerda que no sólo es importante lo que ya tenemos, sino lo que aún podemos consegruir.
Eso es aspirar a más, no? jaja.
Te mando un abrazo desde España!
Aia, Yoni...no entendí. =(
Qué le tenía que enseñar este profesor a la señorita?
Será que estoy durmiendo poco?
Marga: Eso es aspirar a más, por supuesto. Todo implica un sacrificio.
Mona: Le tenía que enseñar materias del secundario, no otra cosa. El nudo del asunto pasa por el hecho de que este profesor es un asco de gente. Es una foto de un instante.
Gracias por leer, como siempre.
Un saludo.
Pero...y entonces, eso de la flamante ex mujer?
Yo había entendido eso, hasta que dijo lo de la ex-mujer...que me hizo pensar que tenía que casarse con la chica...o ya se había casado, y era maestro en sentido metafórico...
no sé, me hice un lío.
enfin
beso
Mona: La ex mujer es solo una excusa para pintar una personalidad, pero no tiene que ver con el nudo principal.
Así quedó. Me sirve para aprender que no tengo que desviarme de la trama en relatos tan cortos.
Muchas gracias.
Un saludo.
“¡¿Cómo pueden existir dos polvos tan distintos?!”, se preguntó sin sumar en el balance el miembro ausente.
La grosería... Brilante!
me gustó
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