<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770</id><updated>2012-01-27T03:11:58.486-03:00</updated><category term='De pronto no estoy'/><category term='Historias mínimas'/><category term='Cordelio'/><category term='El túnel'/><category term='La fiesta del queso'/><category term='Un tranvía llamado deseo'/><category term='Alaridos'/><category term='El nunca más'/><category term='El campo del absurdo'/><category term='Cosas'/><category term='Las palabras de Rocío'/><category term='La verdad desnuda'/><category term='Aquila non capit muscas'/><category term='Lo que oyó Piersimone'/><category term='Mis pequeñas invasiones'/><category term='El Aldeano'/><category term='El iluminado'/><category term='El profesor'/><category term='Porque de veras no estabas'/><category term='Ausencias'/><category term='Galardones'/><category term='Pausa'/><category term='Un hombre en el espejo'/><category term='Imperatore'/><category term='Ratones'/><category term='Alas'/><category term='De la seguridad del momento y el riesgo del instante'/><category term='La condesa'/><category term='La mochila de Dominga'/><category term='La pintura del coronel'/><category term='El médico'/><category term='Inauguración'/><category term='Retrato de una ausencia'/><category term='Charlas con un ángel'/><category term='Firmin y el mastín de la callejuela'/><category term='Los amores de Donato'/><category term='Breves relatos de pecadores'/><category term='El primer asesino'/><category term='He visto un lindo gatito'/><category term='Era ella'/><category term='En lo profundo de la galera'/><category term='Ojos grises'/><category term='Bifurcaciones'/><category term='la pantera y el loco'/><category term='La hoguera de los espectros'/><category term='El oscuro señor Diéguez'/><category term='Una mente brillante'/><category term='El hombre del traje negro'/><category term='Un arma de grueso calibre'/><category term='Por el río Paraná'/><category term='Selva'/><category term='Epístolas Germanas'/><category term='Ovidio'/><category term='Los guerreros de terracota'/><category term='La palabra del rey'/><title type='text'>NARRADOR</title><subtitle type='html'>Tachones y garabatos de un escritor voluntarioso.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>79</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1780228867247896463</id><published>2011-12-01T23:53:00.004-03:00</published><updated>2011-12-02T00:12:23.495-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La fiesta del queso'/><title type='text'>LA FIESTA DEL QUESO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: El presente relato es viejo. Y cuando digo viejo, digo viejo con ganas. Es una de mis primeras tentativas, cuando aún era joven y hermoso. Pero bueno, vale. Como he llegado a la conclusión de que por este año ya no voy a abordar este género (quiero decir, solo escribiré artículos livianos en mi blog de cabecera), sentí que podía regalarme esta licencia.&lt;br /&gt;La redacción es más bien mala. De hecho es para que me azoten en la Plaza Mayor hasta que pierda el conocimiento, pero aun así me niego a cambiar una sola coma. La idea era buena, y sin embargo la ejecución fue la de un individuo que dibuja sus primeros palotes. Y es que eso hacía exactamente.&lt;br /&gt;En cualquier caso prometo continuar en esta línea para mantener vivo este espacio. Revelar todo el material que no tenía ese destino en épocas más productivas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-W5N0blo6i40/Ttg96Re4YNI/AAAAAAAAB1A/_XwnEq5kMIY/s1600/tabla-de-quesos-surtidos.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681359001262514386" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-W5N0blo6i40/Ttg96Re4YNI/AAAAAAAAB1A/_XwnEq5kMIY/s400/tabla-de-quesos-surtidos.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;La decoración del salón comedor era apenas una muestra del inmenso poderío de la Corona. El Centenario era el mayor evento jamás organizado, y los sirvientes reales no habían descuidado el más mínimo detalle. Aquel palacio era, por lo general, la imagen misma de la prosperidad, pero eso no parecía suficiente para la ocasión. La intención del soberano era exhibir esa opulencia sin pudores, y grabarla a fuego en la memoria de todos sus invitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mesa tenía quince metros de largo, y estaba íntegramente cubierta por un mantel de origen persa bordado a mano. En cambio, la vajilla era un diseño exclusivo de la Casa Real, y cada pieza tenía el sello distintivo. Sin embargo no había sillas, ya que el evento principal consistía en una degustación de vinos y quesos famosos en toda Europa, y la intención era facilitar la circulación de los comensales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Duque tomó ubicación en el centro, donde las copas de cristal habían sido agrupadas de acuerdo al tipo de vino que se deseara escoger. Las más grandes, estrechas en la parte superior para permitir el despliegue de los aromas, y con un largo pie para poder ser alzadas sin tocar el cáliz, eran las de vino tinto. Las de blanco, idénticas en cuanto a la forma pero algo más pequeñas para conservar la temperatura, estaban a la izquierda. Y por fin, las más alargadas –doce en total- estaban reservadas para los vinos espumantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó una del primer grupo e inició su recorrida para que los demás Nobles no agotaran los mejores platos. El ala sur de la mesa estaba dominada por una combinación de quesos franceses y vinos españoles custodiados por un paisaje de Velázquez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sirvió un Rioja que nadie había probado aún, y a pesar de que sabía que era preferible comenzar con los quesos menos gustosos, su fascinación por el Brie lo impulsó a desafiar la teoría. Descartó uno demasiado blanco (su falta de maduración no requería el veredicto del paladar) y se detuvo en uno muy blando y amarillo al que escrutó delicadamente en busca del olor a amoníaco característico en los quesos que se han pasado de punto. Al comprobar que todo estaba en orden, devoró algunos trozos intercalando pequeños sorbos de vino, y continuó con su marcha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probó el Cantal solo para entablar un diálogo con la Condesa de Gammour. Le explicó que el mismo procedía de la región de Auvernia, y que sin duda era el queso más antiguo del mundo; pero al notar el desinterés de la dama –hermosa aunque vulgar- decidió alejarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siguió con un Bleu de Bassignac y otro de Sassenage, para los cuales cambió el vino por uno de la Ribera del Duero. Y antes de abandonar el sector engulló dos trozos del Camembert más oloroso que halló. Estaba tan conmovido por los sabores, que deseaba estrechar al Rey en un abrazo eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el ala norte, justo bajo el Da Vinci, se habían instalado los nobles más importantes, pero también los más tediosos. La combinación de vinos y quesos era opuesta a la anterior, pero la ubicación de estos señores se debía más al azar que a la preferencia. Ninguno era muy versado en las cuestiones de la gastronomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de una imperceptible reverencia, atacó un manchego de Albacete macerado en oliva. Su sabor era fuerte, ácido y muy picante; de lo mejor que había probado. Por lo tanto lo acompañó con algo acorde a sus merecimientos: un Bordeaux de veinte años que para su suerte se hallaba en el punto justo. Ya no podía pedirle nada más a la noche. Mezcló un fresco de Burgos elaborado con leche de oveja desnatada con un vino blanco de Chablis, y cerró el sector con dos o tres copas de champagne que ya era incapaz de apreciar con la debida precisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidido a rematar la noche con aquel Rioja que había probado al inaugurar la jornada, se deleitó con el Emmental suizo – un disco de cien kilogramos dispuesto en una mesa aparte-, el Gorgonzola de Milán, el Provolone napolitano, un Gouda de Rótterdam y un Leiden con granos de anís que había sido devastado por el grueso Conde de Lumiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de dos horas de excesos, ya no quedaba una sola gota de energía en su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tendido en el suelo con la mirada borrosa, la nariz aleteante y el pecho jadeando para detener el vómito, alcanzó escuchar las risas y los gemidos de algunos invitados que ya disfrutaban placeres de otra índole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡LA ORGÍA! ¡SE ME OLVIDÓ LA ORGÍA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentó incorporarse, pero ya era tarde para esa clase de proezas. Apenas fue capaz de girar la cabeza; y todo para observar entre sombras como la Condesa de Gammour, con el mismo entusiasmo que él había aplicado sobre los quesos, se abalanzaba desnuda sobre todo aquel que se moviera cerca de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el Rey y el Conde de Lumiere compartían en armonía el plato principal que él había deseado para sí, el sueño comenzó a vencerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedó dormido a un costado. Manso. Indefenso. Temeroso de que alguien reparara en su presencia cuando la fiesta alcanzara el máximo de degradación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1780228867247896463?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1780228867247896463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1780228867247896463' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1780228867247896463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1780228867247896463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2011/12/la-fiesta-del-queso.html' title='LA FIESTA DEL QUESO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-W5N0blo6i40/Ttg96Re4YNI/AAAAAAAAB1A/_XwnEq5kMIY/s72-c/tabla-de-quesos-surtidos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-526804618101940204</id><published>2011-08-16T22:47:00.005-03:00</published><updated>2011-08-18T09:37:00.850-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Era ella'/><title type='text'>ERA ELLA</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Reanudamos la marcha. De a poco. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-3-TYqxlG6fg/TkseHm3yJKI/AAAAAAAABtE/6HN4VXEuLyM/s1600/velas.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 265px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641636074254116002" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-3-TYqxlG6fg/TkseHm3yJKI/AAAAAAAABtE/6HN4VXEuLyM/s400/velas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Al principio le costó reconocerla, pero era ella. No cabía la menor duda. Engañaba, quizás, la disposición del cabello, el color, el dibujo añoso de las caderas, aunque él podía percibir detalles más complejos que seguían allí, patentes, idénticos a aquella época en que se grabaron en su mente, cuando los tres se saludaban cada mañana con ese ritual mecánico de lo cotidiano, sin la amenaza de una futura distancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana y Sofía eran las únicas que permanecían junto al féretro, en silencio, gobernando con la mirada el tenso desfile de los deudos mientras besaban devotas las manos huesudas del occiso. En un rincón resguardado de la luz de las velas, Manuel bebía una copa de ginebra –acaso una grapa- con el rostro circunspecto. Su presencia delatada apenas por una tos nerviosa que de vez en cuando se filtraba entre los sollozos de sus hermanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de los tres reparó en su presencia. No tenían por qué. Para ellos era solo uno más de los tantos vínculos pasados y extintos que se habían acercado alertados por la aguda memoria de alguna de las tías, o simplemente por el aviso publicado en el periódico la mañana anterior. Solo Francisca se arrimó y le ofreció un bocadillo que ella rechazó con ese elegante ademán, uno más de aquellos detalles complejos que nadie salvo él estaba en condiciones de detectar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarenta años desde la última vez. Cuarenta años desde aquella mañana en que les anunció su partida, de pie junto a la puerta de la casita de Almagro, con su bolso de cuero negro y ese libro de Joyce que jamás acababa de leer. Y nunca más una carta. Una llamada. O siquiera un indicio que habilitara el sueño de una búsqueda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió de la casa y encendió un cigarrillo seguro de que no iba a llegar a la mitad antes de que ella buscara también el fresco del aire. Por experiencia sabía que no era larga en las despedidas, y en esta en particular la imaginaba traída más por una voluntad de confirmación que por la posible hondura de su tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca nos explicaste por qué –le susurró justo antes de que lograra escabullirse hacia la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Por amor –respondió ella sin volverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿A quién? –retrucó él consciente del peligro de que fuera aquella su única aclaración–. ¿A vos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–A mi libertad –agregó por fin–. Un amor puede ocultar otro, pero no eternamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La frase encerraba una declaración, pero también una sentencia. Ese decir sin decir, persistente, tenaz. Un detalle final antes de reanudar la marcha. Sin volverse. Siempre sin volverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Te acordás de lo último que te dije esa mañana? –preguntó él mientras pisoteaba la colilla del cigarrillo, buscando, tal vez, ensuciarle la despedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Vagamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ya ninguno de los dos dijo más. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-526804618101940204?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/526804618101940204/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=526804618101940204' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/526804618101940204'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/526804618101940204'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2011/08/era-ella.html' title='ERA ELLA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-3-TYqxlG6fg/TkseHm3yJKI/AAAAAAAABtE/6HN4VXEuLyM/s72-c/velas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-9069479074360603047</id><published>2011-05-06T15:59:00.001-03:00</published><updated>2011-05-06T15:59:42.497-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pausa'/><title type='text'>I'M PRETTY TIRED</title><content type='html'>&lt;iframe height="344" src="http://www.youtube.com/embed/pVY8ouWnDyQ?fs=1" frameborder="0" width="425" allowfullscreen=""&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-9069479074360603047?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/9069479074360603047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=9069479074360603047' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/9069479074360603047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/9069479074360603047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2011/05/im-pretty-tired.html' title='I&apos;M PRETTY TIRED'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://img.youtube.com/vi/pVY8ouWnDyQ/default.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1989076408990627906</id><published>2011-04-26T00:17:00.002-03:00</published><updated>2011-04-26T00:19:59.580-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cordelio'/><title type='text'>CORDELIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-J_16nIDIgJo/TbY5h6ffzFI/AAAAAAAABnc/3aH_3Dx-YcI/s1600/revolver.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 306px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5599726441481620562" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-J_16nIDIgJo/TbY5h6ffzFI/AAAAAAAABnc/3aH_3Dx-YcI/s400/revolver.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cordelio cerró la puerta de la habitación y observó al anciano con un dejo de curiosidad. No comprendía por qué aquel hombre ausente de sí mismo debía morir por su mano, y esa idea refrenaba un poco el obrar mecánico y profesional que solía rubricar sus trabajos. Sabía lidiar con la resistencia, las súplicas y hasta el llanto de los que afrontaban el irreversible final, pero no estaba acostumbrado a la indefensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos febriles e inexpresivos del anciano acudieron trabajosos a su encuentro (¿realmente lo estaba mirando?), y Cordelio creyó percibir en él la sospecha de un desenlace. Ese solo gesto le bastó para recobrar su impronta glacial, tan necesaria para despachar el asunto que le habían confiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘¿A quién hiciste enojar cuando tenías una vida?’, le susurró en el oído. Pero sus palabras flotaron sin rumbo y se disolvieron en un instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hundido en un terroso sillón de cuero, el anciano vagaba en el corazón de una nebulosa íntima, distante y hermética. Una negrura de imposible profanación. Desnudo de la cintura hacia arriba, con el mentón sumido en el pecho, los párpados a medio caer y un mechón de cabello gris atrapado en la humedad de la frente, revelaba la indiferencia de un formidable oponente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cordelio cedió ante una nueva vacilación. Echó la cabeza hacia atrás y permaneció algunos minutos en el más absoluto silencio, bañado por la amarillenta claridad de la bombilla suspendida en el techo, urdiendo el detalle de una ejecución o una fuga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hecho frío de la muerte. La respuesta brotó de su estómago hirviente casi al mismo tiempo en que lo hizo la pregunta que le dio vida. Esa era, después de todo, la justificación última de su oficio. Lo mismo un perro que un abogado. Igual una monja bañada en orín que un viejo vacío de cerebro. La pretensión del gozo solo podía ser definida como una deformación profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces tapó el rostro inexpugnable del anciano con un almohadón, y sobre él posó el caño de su revólver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘El asesino no vaciló’, leyó en un matutino al tiempo que bebía el primer sorbo de café en el bar del gallego. Y se sintió sucio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1989076408990627906?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1989076408990627906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1989076408990627906' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1989076408990627906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1989076408990627906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2011/04/cordelio.html' title='CORDELIO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-J_16nIDIgJo/TbY5h6ffzFI/AAAAAAAABnc/3aH_3Dx-YcI/s72-c/revolver.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6596560812421547907</id><published>2010-11-26T12:47:00.002-03:00</published><updated>2010-11-26T12:49:54.241-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Porque de veras no estabas'/><title type='text'>PORQUE DE VERAS NO ESTABAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TO_Ww0TWtBI/AAAAAAAABg4/ZIR6MMAQ064/s1600/botella%252520whisky.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 299px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5543885800478258194" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TO_Ww0TWtBI/AAAAAAAABg4/ZIR6MMAQ064/s400/botella%252520whisky.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Y me pregunté cómo podía ser que permaneciera muda, parada delante de mi furia en progreso, mirando como quien infiere el futuro y acepta esa visión sin siquiera encajar al vacío una mueca teatral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Ahora te voy a cagar a palos’, le dije. Porque eso era exactamente lo que pensaba hacer. Y no porque estuviera borracho, o un poco más borracho que siempre, sino porque era –soy- un hombre violento. Liso y llano. Sin atenuantes. Aunque ella nunca me hubiera visto de esa forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Hoy golpeó a la puerta una mujer, y preguntó por vos. A los gritos preguntó, con el hocico incrustado en la madera. Y tenía la voz, el tono, de una puta urgida. De esas putas sucias que rellenan tus tardes de ocio. De esas arrastradas de vientre templado y tetas pálidas que empiezan a ganarse el pan ni bien se vacía tu tercer vaso. Y le dije que no estabas. Porque de veras no estabas. Y que con un poco de suerte te habrías matado cruzando alguna calle a destiempo, o peleando por un cigarrillo mojado con otro borracho más fuerte o afortunado. Pero que ella podía volver a buscarte cuantas veces quisiera. Y frotar el hocico contra la madera. Y pedir por vos con su tono de puta urgida. Que siempre iba a ser bienvenida en esta casa’.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces le brotó del pecho una risotada infame, y sin embargo su rostro angélico no se transfiguró. Y de pronto mi mente se llenó de Violeta, mi puta urgida y mi puta urgente, con sus tetas pálidas, su vientre templado y su hocico brioso, desnuda en su esencia por aquella finísima crueldad impropia de la mujer que la exhibía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quise cumplir mi promesa, romperle todos los huesos de la cara y borrar esa sonrisa odiosa y serena, pero en algún punto entre la decisión y el acto perdí el equilibrio. Mientras intentaba ponerme de pie, un dolor punzante detrás de los ojos me devolvió al suelo, y allí quedé, sumido en una parálisis indigna de mis intenciones, víctima de una ceguera transitoria y brutal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presencié el final de la escena preso de la más absoluta oscuridad, en cuatro patas, como una bestia torpe y arrepentida que mendiga el perdón de su amo luego de mojar una alfombra nueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El taconeo cada vez más lejano; el borracho de mierda te voy a prender fuego dicho en un tono neutro, tan compatible con aquella sonrisa que en ese instante solo podía imaginar; el sonido de las llaves en el interior de su bolso y luego en la puerta. Todo con una parsimonia como salida de otra obra, en otro sitio y en otra época, libre de borrachos, arpías y putas urgidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘La perdiste a propósito… ahora te voy a cagar a palos’, le dije sin gritar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ya no me respondió.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6596560812421547907?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6596560812421547907/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6596560812421547907' title='37 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6596560812421547907'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6596560812421547907'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/11/porque-de-veras-no-estabas.html' title='PORQUE DE VERAS NO ESTABAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TO_Ww0TWtBI/AAAAAAAABg4/ZIR6MMAQ064/s72-c/botella%252520whisky.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>37</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6840300836137466468</id><published>2010-10-14T23:36:00.002-03:00</published><updated>2010-10-14T23:38:57.500-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Retrato de una ausencia'/><title type='text'>RETRATO DE UNA AUSENCIA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TLe-a0GRRtI/AAAAAAAABdo/CjXojkhB8J4/s1600/ausencia.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 250px; DISPLAY: block; HEIGHT: 318px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5528096435491391186" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TLe-a0GRRtI/AAAAAAAABdo/CjXojkhB8J4/s400/ausencia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Elmer Koster desapareció una tarde calurosa de noviembre, a los ochenta y dos años. Las circunstancias de esa ausencia, voluntaria o provocada, permanecen desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su gabinete de lectura es un tibio reflejo del transcurso de sus últimas horas. Destacan por sobre las demás cosas una lámpara de rústica presencia y pálida prestación, una biblioteca erigida con criterios muy lógicos y un perchero de estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete gruesos volúmenes abiertos sobre el escritorio de algarrobo contienen fragmentos subrayados con un lápiz que descansa inmóvil, muy próximo a uno de los vértices del mueble. Dichos fragmentos revelan algo sobre la cotidianeidad de sus ideas, aunque son inútiles para mensurar la posible hondura de sus penas. Refieren datos vinculados –talvez- con alguna inquietud de corte más o menos científico; destacan frases o párrafos que conforman complejas bellezas; capturan la semilla de próximos razonamientos, imposibles de ordenar sin su presencia. Pero no permiten inferir sucesos concretos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poca o ninguna luz arroja hasta el momento la investigación policial, que solo se lleva adelante a causa del carácter público y obligatorio de la función. Todo con lo que se cuenta para lograr el esclarecimiento del hecho son precarias hipótesis basadas en testimonios de vecinos que apelan al género fantástico en el afán de rellenar los vacíos promovidos por el celo del ausente en relación a su intimidad. Y se agregan las continuas perplejidades de un inspector anónimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá del curso que ha tomado el trabajo policial, y siendo del todo ajeno a la lucidez o impericia del investigador, tengo para mí que las claves de la desaparición de Elmer Koster reposan ocultas en uno o varios rincones de su gabinete. En algún terroso manuscrito que todos, los incapaces, los curiosos y el narrador, en nuestros registros o descripciones, pasamos por alto irremediablemente. O en la discreta profundidad de algún recóndito cajón ante el que nuestros sentidos permanecieron indiferentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, el misterio de esta ausencia parece transcurrir en otro espacio y en otro tiempo, al cobijo de una desidia general y uniforme. Nadie, ni los testigos, ni los perseguidores, ni siquiera el propio Elmer Koster, ha puesto demasiado empeño en penetrar los secretos de su universo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6840300836137466468?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6840300836137466468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6840300836137466468' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6840300836137466468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6840300836137466468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/10/retrato-de-una-ausencia.html' title='RETRATO DE UNA AUSENCIA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TLe-a0GRRtI/AAAAAAAABdo/CjXojkhB8J4/s72-c/ausencia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-438825467051977228</id><published>2010-08-28T01:10:00.003-03:00</published><updated>2010-08-28T01:14:49.720-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Las palabras de Rocío'/><title type='text'>LAS PALABRAS DE ROCÍO</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/THiMU4VdjYI/AAAAAAAABbI/9w8hdidGOHs/s1600/lagrima1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 368px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5510308434435476866" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/THiMU4VdjYI/AAAAAAAABbI/9w8hdidGOHs/s400/lagrima1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;De pie frente a la ventana, Rocío lo observó alejarse en la esperanza de que un último milagro lo hiciera cambiar de opinión. Al otro extremo de la calle San Blas se encontraba el hombre dentro de cuyo ser ella había reinado por más de diez años, y tuvo que luchar para retener las lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor es un sentimiento noble, aunque demasiado frágil. Se alimenta de todo lo bueno que hay en el espíritu, y sin embargo bastan unas pocas palabras inoportunas para destruirlo. Esto lo sabía Rocío desde siempre, pero tanto había gozado en esos años, que llegó a pensar que las reglas del universo se habían olvidado de ella. Por eso le costaba asimilar el hecho de que Braulio ya no sintiera aquel antiguo amor intacto en su esencia, sino uno mucho más endeble, hecho a la costumbre y vulnerable frente a las palabras mal elegidas. Su orgullo de hombre ya no atendía las urgencias de la carne; solo las decisiones de la razón. Y en esa nueva inteligencia había llegado a sentirse cómodo, tan fuerte como para cargar con su propio destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El amor hablado es un terreno peligroso para cualquier pareja que lo transite, porque las palabras, en su honesto afán de describir el sentimiento, no hacen más que deformarlo. Y de esa deformación emergen las diferencias definitivas, ya que los raptos del cuerpo y la sutileza de la pasión no pueden ser reemplazados con nada. Un poema es una magnífica expresión de la riqueza que existe en las profundidades del espíritu humano, pero no es nada comparado con la complejidad de un beso. Y lo mismo ocurre cada vez que una frase -halagadora o hiriente- se escapa de nuestros labios. Esto no lo sabía Rocío, ni desde siempre ni desde ningún otro momento, y ahora lo estaba pagando demasiado caro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permaneció allí, inmóvil, con el semblante abatido a causa de la angustia. Con un suspiro derramado desde alguna profundidad confidencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguardó hasta que la sombra de Braulio se fundió con las otras sombras del mundo, y entonces lloró. Lloró como nunca antes lo había hecho en su vida, maldiciendo cada uno de los agravios que había proferido amparada en su historia. Lloró, no por amor sino por palabras, sin saber que cada lágrima que se derrama a partir de un error, es una lágrima desperdiciada. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-438825467051977228?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/438825467051977228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=438825467051977228' title='30 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/438825467051977228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/438825467051977228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/08/las-palabras-de-rocio.html' title='LAS PALABRAS DE ROCÍO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/THiMU4VdjYI/AAAAAAAABbI/9w8hdidGOHs/s72-c/lagrima1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-697378657874213843</id><published>2010-08-10T00:37:00.004-03:00</published><updated>2010-08-10T00:46:04.507-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ovidio'/><title type='text'>OVIDIO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TGDJkuPIMNI/AAAAAAAABZ4/b9Tf-UMghUw/s1600/rosas.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5503620377370702034" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TGDJkuPIMNI/AAAAAAAABZ4/b9Tf-UMghUw/s400/rosas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;‘Eres feo, Ovidio. Eres feo como un pie’. Eso se dijo justo antes de llamar a la puerta de su vecina. El corazón repicaba en la profundidad de su pecho, veloz, enérgico. Minúsculas gotitas de sudor resbalaban desde su frente en dirección a los mofletes exageradamente redondos, otorgando a su rostro un brillo uniforme, un color como de cera, sensible a las variaciones de la luz. Ocultó, sin embargo, la turbación interior que lo aquejaba. Y lo hizo lo mejor que pudo. Las manos cruzadas detrás de la espalda, la respiración urgente y esa sonrisa neutra moldeada por años de incomprensión y rechazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta se abrió revelando a Clara en todo su esplendor. Una sonrisa integradora y genuina. El cuerpo cubierto solo con una bata de seda. Una toalla blanca anudada en la cabeza, oculto el cabello húmedo detrás de un velado aroma a jazmín. Y nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Dilo Ovidio. Di lo tuyo de una puta vez’. Eso se dijo justo antes de que Germán irrumpiera en la escena. Pectorales apretados debajo de la camisa, tostada la piel, frondosa cabellera y una nota de desprecio en la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La presencia inoportuna del galán le agrió el semblante, y su torso adiposo comenzó a humedecer la tela que lo cubría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tardó pocos segundos en sentirse observado, minimizado del modo más cruel por la figura del recién llegado. Belleza, capilaridad, estatura, facilidad de palabra; exceso y defecto jugando una vez más en su contra. Exponiéndolo en su imperfección frente a los ojos inocentes de su amada. Y entonces percibió en ella el recelo y la desconfianza, la potencia destructiva de aquellos contrastes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentó articular una frase, una justificación para su inexplicable presencia, pero el olor rancio de su transpiración lo indujo a apurar la retirada, allanando para su rival el camino de la conquista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;‘Te amo Clara’. Eso se dijo ni bien halló refugio en la intimidad de su hogar. Se secó el rostro con una toalla de mano y devolvió al florero la rosa que había mantenido oculta detrás de la espalda. Luego se sentó a contemplar el firmamento a través de la ventana de la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, inmóvil, pensó en varias cosas. En Clara, por supuesto. En las desventajas de su apariencia. En las canciones que acompañaron su niñez en Granada. En la remota posibilidad de un amor. En las enseñanzas de su padre. En el cariño tosco de su madre. Y otra vez en Clara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entretanto, a pocos pasos de distancia, Germán la violaba por segunda vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-697378657874213843?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/697378657874213843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=697378657874213843' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/697378657874213843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/697378657874213843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/08/ovidio.html' title='OVIDIO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TGDJkuPIMNI/AAAAAAAABZ4/b9Tf-UMghUw/s72-c/rosas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1716206091843944058</id><published>2010-06-15T17:32:00.003-03:00</published><updated>2010-06-15T21:33:54.047-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un arma de grueso calibre'/><title type='text'>UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (IV)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuestión previa: Última entrega de la saga. Luego volveremos al tenor habitual de este espacio. Muchas gracias por haber acompañado la experiencia.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TBfjpYur77I/AAAAAAAABUo/qXuvaptfRWo/s1600/pene.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 328px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5483101371499278258" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TBfjpYur77I/AAAAAAAABUo/qXuvaptfRWo/s400/pene.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (ÚLTIMA PARTE) &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;LA SENTENCIA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Una vez esparcido el rumor sobre aquella peculiar ventaja anatómica, comencé a circular por los pasillos del colegio precedido por mi reputación, hecho por el cual los murmullos, las felicitaciones y las sonrisitas pícaras estaban a la orden del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto la revolución que se generó alrededor de mi persona me obligó a dividir el universo femenino en varias categorías, siempre de acuerdo con el nivel de interacción que se daba en la práctica. En la primera estaban aquellas cuya osadía las había impulsado a experimentar el desafío de meterse entre mis sábanas, logrando completar la faena con éxito. Les seguían las arrepentidas de último momento que solo se habían animado a satisfacer mis ansias con maniobras incompletas o proezas de tipo oral. Luego estaban las curiosas, que si bien habían tenido algún tipo de contacto, el mismo solo podía calificarse como tibio, lejano, limitado a la manipulación o ajeno a la desnudez. Y en el escalón más bajo se ubicaban las amigas de la fabulación, que no habiéndose atrevido siquiera a hablarme de lejos, se vanagloriaban de haber protagonizado sesiones inolvidables que bien podrían haber sonrojado las mejillas de la mismísima Camilita Pedroza. Dentro de esta última categoría incluso llegaron a verse, en el gimnasio y delante de decenas de testigos impávidos, escenas de pugilato entre una novia y una amante, ambas impostadas e igualmente decididas a sostener la fábula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay de todo en la viña del Señor, decía hace años mi abuelita con su dulce acento andaluz. Y no le faltaba razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre las conquistas más destacables de aquella época viene a mi memoria Selene Andrada, una pudorosa quinceañera de tercer año que cantaba en el coro de la iglesia, y que a la postre se reveló como una amante desenfrenada, imaginativa y, por sobre todas las cosas, discreta. También recuerdo la ductilidad de Marina Garrido, la entrega de Fernanda Romo y la elegancia de Flavia Oliver; pero ninguna podrá acercarse jamás al sitio de privilegio que guardo para Claudia ‘la tetona’ Garibotti, aquella pragmática adolescente que logró destrabar el conflicto cuando mi pudor de infante y la intransigencia de sus amigas estuvieron a punto de echar por tierra el histórico acuerdo alcanzado en la habitación de mi hermana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Egresada del colegio dos veranos atrás, y conmigo ya convertido en un hombre de experiencia a pesar de que recién estaba cursando el tercer año, la tetona comenzó a exhibir una conducta de la que jamás había dado la más mínima muestra. Fue como si hubiera aguardado, paciente y calculadora, que fueran otras las encargadas de pulir hasta el punto justo mis habilidades amatorias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Favorecida por el hecho de ser la inseparable compañera de estudios de mi hermana (a pesar de que cursaban carreras distintas), no le resultó difícil preparar el terreno para el encuentro, que finalmente ocurrió en un hotel alojamiento ubicado a dos cuadras de mi casa paterna la noche en que, con un manejo de los tiempos digno de elogio, cerró los libros en el preciso instante en que yo me disponía a salir, rogándome que le hiciera compañía hasta que el colectivo llegara a la parada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brindó Claudia Garibotti, aquella noche, una demostración de talento de alcoba que hasta la fecha no he vuelto a disfrutar de parte de ninguna mujer. Y una sentencia. Porque los pequeños retazos de gloria que un individuo puede arañar a lo largo de su existencia, llegan siempre en compañía de una factura, un contrapeso destinado a impedir que la suela de los zapatos remonte un vuelo nada recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recostada en la cama con el pelo revuelto, un cigarrillo colgando de sus labios húmedos y la luz violácea de la habitación dibujando caprichosos reflejos en la redondez de su cuerpo desnudo, la tetona permaneció más de quince minutos en el más absoluto de los silencios. Quizás exhausta por la batalla. Quizás ebria de tanta pasión. O talvez —solo talvez— gobernada por oscuras meditaciones, por la responsabilidad que siempre conlleva la elección de las palabras correctas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin se decidió a hablar, emitió un veredicto brutal. Tan lapidario como poético. Tan descarnado como sentido. Las palabras resbalaban en su boca con una estética que yo jamás le había oído en presencia de mi hermana. Una profundidad oculta en algún sitio recóndito de su pecho, y que se me antojó reservada a través de los años solo para florecer en mi exclusiva presencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;“Vos sos un instante. Un instante de cielo. En tu vida solo vas a conocer relaciones efímeras, aunque reales. Porque ninguna mujer se va a arriesgar jamás a convertirte en una costumbre. En un amor. A quedar expuesta a la posibilidad de tener que olvidar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vas a conocer mil verdades. Orgasmos genuinos. Deseos atroces. Perversiones que hoy están más allá de los límites de tu imaginación. Llantos sinceros. Sonrisas del alma. Miserias del cuerpo. Fantasías inconfesables. Palabras inventadas. Elogios sufridos. Gemidos espontáneos. Un inmenso arcón de conductas femeninas vedadas al resto de los mortales. Pero vas a ser siempre una anécdota. Una anécdota de color en la vida de una o mil mujeres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea es que te acostumbres, que no te gane la frustración del amor negado, porque esa es tu condena. Es el precio a pagar por el don que se te dio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna mujer que se precie se va a arriesgar si se le concede, como ahora se me concede a mí, un momento para la reflexión”.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Dicho esto apagó el cigarrillo, tomó el teléfono interno, dio precisas instrucciones para prolongar la estadía y luego se comportó de un modo tal que me dio la impresión de que su única voluntad era la de dejar refrendada con hechos la sentencia, para impedir que operara el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De más está decir que su vaticinio se cumplió al pie de la letra, y que a más de veinte años de aquel día mi vida se encuentra signada por una compleja mezcla de variedad y fugacidad. Atrás han quedado innumerables Camilas, Fernandas, Marinas y Flavias, todas ellas desvanecidas en mi memoria luego de su propio instante de reflexión, aunque siempre habiendo expresado, en forma voluntaria o inconciente, su verdadera naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo me conformo recordando la sentencia de Claudia Garibotti, la tetona, la única mujer que, a su modo, ha logrado ganarle al olvido. Y lo hago sabiendo que en el fondo es un trato no exento de justicia. Porque soy un instante. Un instante de cielo. Una anécdota de color en la vida de una o mil mujeres. Pero una muy grande. Enorme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1716206091843944058?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1716206091843944058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1716206091843944058' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1716206091843944058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1716206091843944058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/06/un-arma-de-grueso-calibre-iv.html' title='UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (IV)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TBfjpYur77I/AAAAAAAABUo/qXuvaptfRWo/s72-c/pene.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1880534194699442087</id><published>2010-06-03T17:39:00.003-03:00</published><updated>2010-06-03T17:43:56.284-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un arma de grueso calibre'/><title type='text'>UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (III)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Tercera entrega de un relato que no se ajusta al estilo exhibido hasta hoy en este espacio. Recordar la advertencia oportunamente realizada al publicar las primeras dos partes. Quedan ustedes -otra vez- debidamente notificados.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TAgTH_34WRI/AAAAAAAABTg/hPgN6mVtIM4/s1600/pene.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 328px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5478649974822033682" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TAgTH_34WRI/AAAAAAAABTg/hPgN6mVtIM4/s400/pene.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (TERCERA PARTE)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;LA RUPTURA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Hablar del oso Lampone implica la tarea de retratar en la mente del lector a un mastodonte de casi dos metros de altura y ciento diez kilos de puro malhumor, que por fortuna para todos los que aún nos hallábamos a medio camino entre el renacuajo y el hombre había egresado del colegio el año anterior, llevándose consigo su abultada maleta de abusos y vejaciones. Sin embargo yo continuaba temiéndole con la misma intensidad que aquel infausto día en que me lo crucé por primera vez y me obligó a hacer ciento veinte flexiones de brazos para evadir una paliza que, luego, de todos modos me propinó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar del oso Lampone implica, como dije al comienzo, hablar del músculo aplicado a la violencia por la violencia misma. De la cesión de útiles escolares a modo de tributo. Del peaje diario para transitar libremente por cada rincón del patio de recreo. De cabezas sumergidas en la profundidad de los inodoros solo por diversión. De súplicas ignoradas. De ruegos sin eco. De silencios forzados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablar del oso Lampone implica hablar de todo eso, pero por sobre todas las cosas, implica hablar del novio celoso de Camila Pedroza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asumo entonces que ya no hace falta aclarar el motivo que me condujo a mantener mi conquista en el más absoluto de los secretos. Si bien Camila se encargó de amenazarme apenas acabó nuestro primer encuentro, lo cierto es que cualquier otro comportamiento habría puesto mi integridad física en serio peligro. Por supuesto que me moría de ganas por refregar en la cara de mis amigos la identidad de mi amante. Quería describir en detalle cada centímetro de su anatomía, cada una de las poses que me había regalado y cada grosería salida de su boca en el fragor de la batalla, pero no podía confiar en que aquel hatajo de desesperados, casto bajo protesta, fuera a mantener la compostura ante semejante revelación. Por lo tanto, y muy a mi pesar, prevaleció el instinto de conservación por sobre los alardes del semental. Y así continuó mi vida, oscilante entre los puños del oso pendiendo sobre mi cabeza como una espada de Damocles, y la caprichosa psicología de su novia, incomprensible para mi tierno cerebro preadolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin pude convencer a Camila de utilizar sus reconocidas habilidades en el tratamiento oral del miembro masculino sobrevino la primera gran desilusión de mi vida sexual. Ese día comprendí que la única criatura con la cual puedo practicar dicha actividad sin causarle una muerte horrenda por ahogamiento es la pitón amazónica, cuyas mandíbulas superior e inferior se encuentran unidas por un ligamento sumamente elástico que le permite introducir en su boca objetos de un tamaño muy superior al suyo. Por lo tanto, si deseo mantenerme dentro de las convenciones, una generosa porción de mi aparato reproductor se encuentra circunscripta a los sitios que han sido diseñados para tolerar en forma más o menos decente una incursión completa. Y Dios sabe que no son todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no era precisamente una luminaria, llegó un momento en que la musa comenzó a aburrirse de mi inmadurez, y la marcha de la relación se tornó insostenible para ambos. Con la excusa de que el oso desconfiaba de su sinceridad, fijaba los encuentros en horarios que un niño de trece años no siempre estaba en condiciones de satisfacer. A veces me fugaba de casa saltando por la ventana de mi dormitorio, pero otras me resultaba imposible burlar la vigilancia de mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así las cosas, quedé colocado en el papel del villano que abusaba de la niña inocente cuando le venía en gana, guiado únicamente por su apetito sexual y ajeno a los sentimientos de su víctima de turno. Una enorme falacia que, unida a las zonas de su cuerpo que por una cuestión de tamaño se hallaban vedadas a mi deseo, comenzó a minar su interés hasta llevarlo al punto crítico de la desaparición. La ecuación era simple: ella se divertía a dos puntas mientras yo sufría para cumplir con sus extravagantes demandas. Esa situación no permitía más que un desenlace, pero nublado como estaba por su sonrisa y su desnudez, yo era incapaz de tomar una decisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde de viernes me abordó por sorpresa al regreso de la escuela. Y al Igual que la primera vez, el futuro inmediato volvió a representarse en mi mente con una claridad meridiana. Mi aventura sexual clandestina y desenfrenada había llegado a su fin, y solo restaba la comunicación oficial para devolverme de un plumazo a mis célebres sesiones de inodoro, sitio del cual nunca había estado preparado para salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No sos vos, soy yo”, comenzó diciendo. Según sus palabras, la diferencia de edad era un factor determinante para la separación, y sin embargo no daba la impresión de hallarse demasiado afectada. De cualquier modo, en los tres meses que llevaba nuestra relación yo había crecido. Ya no era aquel borrego vacilante y temeroso que podía ser sobornado para enseñar sus secretos frente a un grupo hembras en celo. Había dejado de ser un niño inocente para convertirme en un hombre, también inocente, aunque esa es otra historia. No estaba dispuesto a desaparecer sin la merecida indemnización, y por lo tanto mi contrapropuesta no fue tan precaria como aquel torpe intento de manosear las tetas de Claudia Garibotti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Voy a pelear por nuestro amor; estoy seguro de que el oso lo va a entender”, le dije con una calculada mueca de fastidio. Y su rostro palideció. Intentó convencerme de desistir, horrorizada con la idea de que un alfeñique de cuarenta y ocho kilos tuviera la intención de razonar con el oso Lampone, pero mucho más, intuyo, con la cuenta que aquel verdadero disparate podía traerle a ella. Pero como mi fingida tozudez resultó demasiado para sus argumentos, terminó ofreciendo lo que desde un principio yo había estado buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde me despedí por la puerta grande. Fuimos a su casa y tuvimos una intensa sesión amatoria que culminó en el preciso instante en que la madre cerraba la puerta del ascensor al regreso de su trabajo. Nunca más volví a verla desnuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde, ya refugiado en la tranquilidad de mi hogar decidí que había llegado la hora de esparcir el rumor sobre las dimensiones de mi miembro. Deseaba cosechar los frutos de la fama, explorar nuevos horizontes, ignorante de que allí afuera no todas las mujeres eran tan osadas como la inefable Camila Pedroza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1880534194699442087?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1880534194699442087/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1880534194699442087' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1880534194699442087'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1880534194699442087'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/06/un-arma-de-grueso-calibre-iii.html' title='UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (III)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/TAgTH_34WRI/AAAAAAAABTg/hPgN6mVtIM4/s72-c/pene.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1081020968124926987</id><published>2010-05-27T16:21:00.004-03:00</published><updated>2010-05-27T16:27:03.167-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un arma de grueso calibre'/><title type='text'>UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (II)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Segunda entrega de un relato que no se ajusta al estilo exhibido hasta hoy en este espacio. Recordar la advertencia oportunamente realizada al publicar la primera parte. Quedan ustedes -otra vez- debidamente notificados.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_7GY8mXW8I/AAAAAAAABSg/iTmLdVSFyz0/s1600/pene.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 328px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5476032328815303618" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_7GY8mXW8I/AAAAAAAABSg/iTmLdVSFyz0/s400/pene.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (SEGUNDA PARTE)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;CAMILITA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando Camila Pedroza me abordó aquella tarde al regreso de la escuela, el futuro inmediato se me representó en la mente con claridad meridiana. Solo el inmediato, porque ese que denominamos mediato o remoto, el que se encarga de cotejar el placer con la factura a pagar, brilló por su ausencia. Es cierto que yo aún era un imberbe rebosante de ingenuidad, pero no hacía falta ser una lumbrera para percatarse de sus oscuras intenciones. Mucho menos después del patético espectáculo que ella y sus amigas habían montado en el dormitorio de mi hermana la semana anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola nene. ¿Cómo te va?- me dijo con una sonrisa pícara apenas perceptible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien Camila. ¿Y vos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Después de lo que nos mostraste el otro día pienso que podría estar muchísimo mejor- respondió asegurándose de que su mensaje llegara con suficiente nitidez a mi cerebro preadolescente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí que tanto las maneras como las palabras estaban cuidadosamente elegidas para cumplir un rol de intimidación, aunque por fortuna su desparpajo no me anuló por completo. Camila era una rubia despampanante, de rostro angelical y unas curvas codiciadas por todo el plantel masculino del colegio. Lucía unos pechos poderosos, que de no haber sido por la delantera inigualable de Claudia Garibotti le habrían valido el primer premio sin mayores oposiciones. Y sus piernas blanquísimas rozaban la perfección, con muslos tersos que viajaban siempre al descubierto gracias a su audacia y su generosidad a la hora de explorar los límites permitidos por el director en lo que a moda estudiantil se refería. Sin embargo, su fuerte estaba en la división de retaguardia, departamento en el cual ninguna de sus rivales, por segura de sí misma que estuviera, podía animarse a competir sin temor al ridículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Camilita era un trofeo demasiado tentador como para ser desaprovechado alegremente, y como ya señalé, yo no estaba del todo inhibido por su solapado abordaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo te puedo ayudar?- pregunté devolviendo la sonrisa con desfachatez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si venís un ratito a mi casa te explico. Hoy mi vieja trabaja hasta tarde, y yo estoy sola hasta la hora de la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno- contesté-. Y no agregué más. Quería que todo se diera lo más rápido posible, por aquello de los pájaros en la mano y los cientos que suelen volar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien cerró la puerta del departamento sus dedos se deslizaron dentro de mi pantalón, generando de esa forma la primera erección de mi vida con serias aspiraciones de hallar un final digno de ser contado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Dios mío nene! Voy a hacer todo lo que pueda, te lo prometo- confesó mientras me besaba la comisura de los labios-. Mete miedo tu amigo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Es para tanto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te juro que sí- sentenció con los ojos cerrados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos encerramos en la habitación de la madre y dedicamos la siguiente media hora a una serie de maniobras preparativas durante las cuales sufrí un pequeño accidente que volvió el asunto a foja cero. Por supuesto que el entusiasmo lógico del debut me devolvió al combate en pocos segundos, aunque no me ahorró la vergüenza (más tarde Camila se vio obligada a llevar a cabo una compleja operación para ocultar la evidencia del desastre, y jamás olvidó el incidente). Sin embargo, llegamos al momento de la verdad envueltos en la locura de nuestra pasión adolescente, y cuando ella se colocó encima de mí, cerré los ojos y le di gracias a Dios por haberme dotado con la herramienta más adecuada para derrotar la endeble voluntad femenina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quedate bien quietito nene eh… ni se te ocurra subir, que prefiero bajar yo- suplicó todavía compenetrada en su rol de docente-. Cuando yo te diga que estoy lista, muy despacito, te vas a empezar a mover.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mueca de dolor en su rostro mientras –con precisión quirúrgica- ejecutaba la maniobra quedó grabada a fuego en mi memoria. Fue la primera manifestación del inconmensurable poder que me había sido otorgado, y que a partir de ese instante debería dedicarme a administrar del modo que mejor supiera o pudiera. Sentí alegría y pena a la vez; una mezcla que en aquel primer instante resultó deliciosa, pero que con los años fue pesando más y más en mi ánimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguardé su señal y comencé a moverme muy despacio, con las manos bien afirmadas en sus nalgas tensas por el esfuerzo. Luego aumenté la intensidad ignorando sus ruegos, y finalmente la conduje a un sacrificado orgasmo que ocurrió al tiempo que imploraba una piedad que jamás le fue concedida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es menester subrayar que Camila Pedroza, de dieciocho tiernas primaveras, rubia, de rostro angelical y un físico diseñado para la alta competencia, completó la faena entre sollozos, pero con una dignidad que, de no haber sido por la euforia que nubló mi razón, habría merecido, como mínimo, un cerrado aplauso. Ni por un instante consideró la alternativa de la retirada, y ese es, quizás, el único detalle que hoy debo agradecer de nuestra breve y tortuosa relación posterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando por fin quedamos satisfechos nos derrumbamos uno al lado del otro, exhaustos. Y ella me abrazó y me besó con una sinceridad que su espíritu traicionero jamás volvió a demostrar. Todavía temblaba, y sus mejillas estaban húmedas gracias a una alquímica mezcla de lágrimas y transpiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue un momento mágico. Era imposible para un adolescente recién estrenado en las artes amatorias presagiar la tormenta que se avecinaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1081020968124926987?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1081020968124926987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1081020968124926987' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1081020968124926987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1081020968124926987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/05/un-arma-de-grueso-calibre-ii.html' title='UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (II)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_7GY8mXW8I/AAAAAAAABSg/iTmLdVSFyz0/s72-c/pene.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-569860558057225264</id><published>2010-05-21T17:20:00.005-03:00</published><updated>2010-05-21T17:34:03.176-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un arma de grueso calibre'/><title type='text'>UN ARMA DE GRUESO CALIBRE</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El siguiente relato no tiene nada que ver con el estilo que venimos desarrollando en este espacio y –por desgracia- NO es autobiográfico. Es un poco subido de tono y carece por completo de valor literario. Pero a mi juicio es divertido. Lo escribí para un foro en el que participaba hace unos cinco años. Consta de tres episodios, y para serles del todo franco, está inconcluso. Todavía no escribí el final (tengo esperanzas de que esta nueva publicación me de el impulso necesario). Y como la cruda realidad es que hace más de un mes que no se me ocurre nada potable para escribir, me pareció una buena oportunidad para subir algo un poco más divertido, más liviano.&lt;br /&gt;Aquellos que lleguen a este sitio en busca de poesía o modestos firuletes literarios, abstenerse hasta nuevo aviso.&lt;br /&gt;Quedan ustedes debidamente notificados.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_brPwSgwUI/AAAAAAAABRI/hGmo7GiKxZs/s1600/pene.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 328px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5473821053008527682" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_brPwSgwUI/AAAAAAAABRI/hGmo7GiKxZs/s400/pene.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (PRIMERA PARTE)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;EL DESPERTAR&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Calzo cuarenta y cinco, y no estoy hablando de pies. Por desgracia, esta es la única forma de explicar mi drama sin rodeos. Cualquiera podría decir que escupo al cielo al calificar de “drama” a semejante bendición, pero quizás sea porque no ha comprendido las reales implicancias que esto tiene en la vida de un ser humano con aspiraciones de normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Repito para que lo razonen de un modo integral, superando esa primera reacción tendiente a la broma o el elogio: Calzo cuarenta y cinco; y ese es un hecho que, lejos de las suposiciones que puedan ustedes realizar, no suele celebrarse entre mis conquistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Proporciono a continuación una breve reseña de las opiniones que suele generar en el sexo opuesto esta característica tan peculiar de mi cuerpo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera en descubrir mi secreto mejor guardado fue mi hermana mayor. Ella tenía dieciocho años y yo trece, pero aun así, la experiencia resultó mucho más traumática para su mente compleja y perversa que para mi tierna psicología adolescente. Y bueno. Como no podía ser de otra manera, aquella fatídica tarde de otoño me sorprendió con la bandera izada en el inodoro, haciendo mis primeras armas en el arte de la autosatisfacción. Y la pobre no pudo, no supo o no quiso reaccionar con la debida entereza. Se quedó muda por más de dos horas, y aunque luego recuperó algunas de sus funciones básicas, la palidez le duró varios días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Vos te vas a morir virgen, pendejo”, fue lo primero que dijo cuando se recompuso. Más allá de su juventud, la carrera amorosa de mi hermana andaba ya por su cuarta o quinta temporada, y su fama dentro de las paredes del colegio había llegado incluso a mis propios oídos, hecho que no me enorgullecía en lo absoluto. Pero sabía de lo que hablaba, y su sentencia causó en mi persona un efecto devastador. Juró que iba a llevarse el secreto a la tumba, pero ustedes saben cómo son estas cosas. Antes que nada, ella es una mujer, y las mujeres, por más que las modernas teorías tendientes a la equiparación de los sexos me contradigan, no manejan los mismos códigos que los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dale, mostrales pendejo. Es con fines científicos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, las cuatro mejores amigas de mi hermana vinieron a dormir a casa al solo efecto de constatar la veracidad de sus afirmaciones. Hasta ese día, jamás ninguna me había dirigido la palabra. “Las trolas de quinto” les decíamos nosotros, borregos de primer año con la testosterona en ebullición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que en un principio me negué rotundamente. Me parecía un abuso descarado, y encima no me ofrecían nada a cambio. Pero entonces habló la tetona Garibotti y el conflicto se destrabó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Dale chiquito, vos nos mostrás la herramienta esa que tu hermana dice que tenés, y yo te muestro las tetas por treinta segundos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando percibí su desesperación quise sacar provecho, pero mi contrapropuesta inicial fue rechazada de plano. Es que quería tocarlas. Más de una vez las había homenajeado en la bañadera, y aquella era una oportunidad que seguramente no se repetiría. Pero no se dio, y entonces preferí pájaro en mano que pechos en el sostén. Y hablando de pájaros en mano, cuando cumplí mi parte del trato desaté una verdadera revolución entre las cuatro incautas que hasta ese instante imaginaban tener todo bajo control. Grabrielita Rodríguez abrazó a la turca Apud con toda su fuerza, y las dos lloraron –supongo que de emoción- durante varios minutos. La tetona Garibotti sostuvo la mirada, orgullosa, altiva, testaruda. Pero luego me dio la espalda. Y Camilita Pedroza… bueno, no sé, después vamos a tener oportunidad de hablar en profundidad sobre ella. En cuanto a mi hermana, salió del cuarto apenas se llegó al acuerdo, y solo regresó para obligar a la tetona a cumplir con su palabra. Fueron treinta segundos inolvidables, y siempre le voy a estar agradecido por haber defendido mis intereses frente a aquella arpía traicionera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Te felicito querido, te van a llover las ofertas”, me dijo Gabrielita secándose las lágrimas con el pañuelo de la turca Apud. Al lado de lo que me había augurado mi hermana diez días atrás, aquello era música para mis oídos. Una música silbada por una mujer hermosa y con mucho mundo. Si hubiera podido elegir, sin duda habría sido ella la encargada de estrenar mi vida amorosa, y no Camila, que además de ser una criatura celestial, era peligrosa y mezquina como el mismísimo demonio. Pero las cosas son como son, y no es de hombres andar quejándose por los rincones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de aquel involuntario destape siguieron meses agitados, aunque inolvidables en todo sentido. Sin duda la mejor etapa de mi vida. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-569860558057225264?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/569860558057225264/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=569860558057225264' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/569860558057225264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/569860558057225264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/05/cuestion-previa-el-siguiente-relato-no.html' title='UN ARMA DE GRUESO CALIBRE'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S_brPwSgwUI/AAAAAAAABRI/hGmo7GiKxZs/s72-c/pene.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8141844221412814105</id><published>2010-04-14T10:29:00.003-03:00</published><updated>2010-04-14T10:35:08.920-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='De pronto no estoy'/><title type='text'>DE PRONTO NO ESTOY</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S8XDX_ntU3I/AAAAAAAABNY/XCsda6_Yddw/s1600/Oscuridad.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 279px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5459984940238984050" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S8XDX_ntU3I/AAAAAAAABNY/XCsda6_Yddw/s400/Oscuridad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Repaso mi vida consciente de que no puedo permitirme el olvido de ningún evento. La sangre que brota desde el hígado es más oscura, casi negra. Estoy seguro de que el proyectil lo alcanzó de lleno, y acaso haya visto el exterior. La existencia huye en una estampida terca y fría, llevándose el mañana con ella. Veinte minutos a lo sumo. Quiero pensar en vos, igual que cuando había un futuro. Igual que aquella tarde en que por casualidad te conocí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucho en vano. Pierdo la batalla y me retuerzo con un rezo en la boca. Cesa el clamor de la calle y ya no escucho el rumor de los pasos que se pierden en los pasillos helados de mi última morada. No oigo el rechinar de las llaves y entiendo que voy a morir en soledad, de un modo no muy distinto al que muere el resto de los seres. No soy nada especial. Mi amor no es especial. Mi partida no es ruidosa. Me voy como una sombra húmeda, lejos del sol. No habrá una célebre última frase, no habrá un consejo para mi descendencia, no habrá una absolución para mi crimen ni un beso en las tinieblas. Soy otro más que no ha dejado nada. Soy otro más que se hunde en la miseria de la carne putrefacta sin haber escrito páginas de gloria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dios predica valor. No es decente abrazarlo al pataleo mientras sus ángeles emisarios se agrupan en torno a la puerta, prestos a tender su mano amorosa. Uno muere todos los días, hasta que deja de hacerlo y se consume.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me rindo. Los harapos repentinos de mi cuerpo son mi único legado, y aguardará mi alma en pena tu llegada como un vago recuerdo de este día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto no estoy. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8141844221412814105?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8141844221412814105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8141844221412814105' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8141844221412814105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8141844221412814105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/04/de-pronto-no-estoy.html' title='DE PRONTO NO ESTOY'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S8XDX_ntU3I/AAAAAAAABNY/XCsda6_Yddw/s72-c/Oscuridad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7530154413979006807</id><published>2010-03-23T14:48:00.004-03:00</published><updated>2010-03-23T14:56:03.306-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los amores de Donato'/><title type='text'>LOS AMORES DE DONATO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Otro cuento muy viejito. Y con él termina esta costumbre. A partir de ahora, solo narraciones actuales.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S6j-6qjl1EI/AAAAAAAABMQ/q1fQtzeD1h8/s1600-h/soledad.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5451887632741422146" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S6j-6qjl1EI/AAAAAAAABMQ/q1fQtzeD1h8/s400/soledad.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Donato era, en apariencia, un hombre sencillo que no tenía enemistad alguna con nadie, ni tampoco grandes proezas que narrar, pero lo cierto es que su alma poseía algunos detalles no muy visibles que lo convertían en un individuo de excepción. Él no vivía como los demás; jamás iniciaba una conversación, evitaba cualquier contacto físico por mínimo que fuera y demostraba una exagerada pulcritud en sus hábitos alimenticios, entre otras excentricidades. Se entretenía, en cambio, al atardecer, detrás de la ventana, observando las idas y vueltas de una vecina a la que había llegado a amar más por culpa de la proximidad física que por el hervor de la sangre. Pero nadie vaya a creer que hacía esto con placer o alegría. Al cumplir esa rutina sentía todo el peso de su soledad, y solo se conformaba con el hecho de saber que era ese, quizás, el único acto completamente libre que ejecutaba en el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si algo tenía Donato de particular, era el modo de procesar los sentimientos. No es que careciera de ellos, o fuera incapaz de desarrollarlos como cualquier otro individuo; lo original, si se quiere lo novedoso, estaba en la elección del objeto. Él amaba y odiaba cosas en las que el resto del mundo ni siquiera reparaba, o situaciones cotidianas que a una mente en equilibrio no le merecían más que una simple sonrisa o una queja liviana. Odiaba, por ejemplo, la lluvia. Y lo hacía en forma literal. No era un odio dicho al pasar, como el de aquel que expresa su contrariedad frente a un par de zapatos húmedos o un traje maltratado. No. Él la detestaba con la misma virulencia que un niño detesta al asesino de su padre. Amaba y odiaba, en síntesis, con una intensidad normal aunque mal dirigida, desviada por completo de su esencia. Y precisamente por eso, aquella devoción por las curvas de la vecina lo descolocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde de primavera se dio cuenta de que el amor verdadero se hallaba al alcance de su mano, a solo unos pocos pasos de distancia. Contempló las paredes desnudas, y aferrado a las rejas de la ventana decidió que era el momento de atacar la causa de su penar. Sin embargo, odiaba la calle, y ninguna de las razones que acudieron a su mente sirvió para vencer esa fobia. No pudo traspasar la puerta de su casa. Lo intentó varias veces, pero no hubo caso. Entonces, inmerso en un profundo abatimiento, ideó un plan para sanar la herida en su corazón sin sacudir las precarias estructuras de su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa misma noche, después de gastar varias horas haciendo cálculos y observaciones, tomó una pala que guardaba en el jardín y comenzó a cavar un túnel en dirección al living comedor de su mujer ideal. La empresa –por cierto bastante ambiciosa- se le antojó posible, nublado como estaba por la intensidad de sus sentimientos. Y tanto había trabajado su mente fogoneada por la soledad, que llegó convencerse de que la idea sería celebrada con efusión ni bien la pala asomara en el lugar de destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como los obstáculos que halló en su camino solo lograron que ganara más confianza. Él no necesitaba la ayuda de nadie; o al menos era eso lo que pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, en el transcurso de la cuarta noche el túnel colapsó, y Donato quedó atrapado bajo una montaña de escombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De no haber sido por el inmenso agujero rectangular que se formó en el pavimento, nadie se habría percatado nunca de su desgracia. Gracias a eso, vecinos y bomberos oyeron sus lamentos y trabajaron juntos hasta la madrugada para liberarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el último hilo de vida, Donato buscó los ojos de su amada entre la multitud, y los halló justo antes de ser introducido en la ambulancia. Esa fue su única y última alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pudo haber explicado las causas del desastre; sin embargo nadie le preguntó nada, y él, fiel a su estilo, no quiso iniciar una conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo se turbó con el esfuerzo de los paramédicos que luchaban por salvarle la vida. Era demasiado manoseo, y él, aún preso de la necesidad, seguía odiando la calle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7530154413979006807?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7530154413979006807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7530154413979006807' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7530154413979006807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7530154413979006807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/03/los-amores-de-donato.html' title='LOS AMORES DE DONATO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S6j-6qjl1EI/AAAAAAAABMQ/q1fQtzeD1h8/s72-c/soledad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5204669553184094670</id><published>2010-03-06T02:17:00.004-03:00</published><updated>2010-03-06T19:40:28.390-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lo que oyó Piersimone'/><title type='text'>LO QUE OYÓ PIERSIMONE</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S5HluHxG4HI/AAAAAAAABLM/hxenh0GypD4/s1600-h/ARCON-DURANGO-RECTANGULAR.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5445386004989403250" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 269px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S5HluHxG4HI/AAAAAAAABLM/hxenh0GypD4/s400/ARCON-DURANGO-RECTANGULAR.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando Piersimone oyó aquellas palabras, extrajo su revólver y le pegó un tiro en pleno rostro. Nadie iba a faltarle el respeto sin pagar el precio, y mucho menos un extranjero de alma ajena al Cristo. Luego colocó un pie a cada lado del cuerpo, y como el incauto aún se retorcía intentando encajar su mandíbula destrozada, le descargó las cinco balas que aguardaban en el tambor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando recobró la compostura (haber matado por primera vez no lo asustaba) buscó una bolsa plástica y comenzó a recoger los pedacitos de seso esparcidos por toda la habitación. Completar esa innoble tarea le demandó algo más de media hora, tiempo durante el cual no dejó de insultarse por no haber apuntado el arma hacia cualquier otro órgano vital. Para colmo de males, todavía restaba la etapa más difícil, aunque al final decidió postergarla a favor de una ducha. Lo cierto era que el desgraciado no iría a ninguna parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya aseado y con la mente libre de pasión y bravura, cargó el cadáver sobre sus hombros y lo llevó al sótano. Allí tenía su taller, y podría trabajar toda la noche sin ninguna clase de interrupciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras bajaba cayó en la cuenta de que pronto se vería obligado a tomar otra ducha. Por estúpido que pareciera, no había reparado en el detalle de la sangre. Como pudo despejó la mesada que solía utilizar en los trabajos de carpintería, depositó el cadáver boca abajo y lo desnudó. Tampoco había reparado –y ya eran dos descuidos- en la resistencia que presentaba un cuerpo muerto cuando alguien pretendía despojarlo de su ropa. Entonces pensó en varias mujeres que habían pasado por su vida. “Muertas me habrían dado más problemas”, ironizó mientras revolvía las herramientas en busca del serrucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contó doce piezas. Trece con la bolsa que contenía los despojos del cráneo. Pero antes de acomodarlas dentro del arcón que su ex esposa había cedido cuando se fue de la casa, no pudo reprimir la tentación de juguetear un poco con el antebrazo izquierdo de la víctima. Lo utilizó para acariciar la espalda de Carmelo, que en ese momento estaba ocupado en deglutir las primeras vísceras; y luego lo interpuso entre su hocico y la comida para observar su reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bicho mordió la mano aventurera y sacudió la cabeza como un demente, hasta que por fin se patinó con la sangre regada en el piso. Recién entonces soltó a la presa, y Piersimone la arrojó de nuevo a la bolsa plástica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, luego de borrar cuidadosamente los últimos rastros del desastre, trasladó el arcón hasta el puerto y se embarcó en una expedición de pesca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de arrojar los trozos al océano, comprobó que las corvinas abundan cuando se utilizan dedos de pies como carnada. Pescó diez, y regresó a su hogar justo para la cena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Tal vez se me fue un poco la mano”, pensó mientras se metía en la cama. Pero antes de profundizar en esa idea se quedó dormido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5204669553184094670?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5204669553184094670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5204669553184094670' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5204669553184094670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5204669553184094670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/03/lo-que-oyo-piersimone.html' title='LO QUE OYÓ PIERSIMONE'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S5HluHxG4HI/AAAAAAAABLM/hxenh0GypD4/s72-c/ARCON-DURANGO-RECTANGULAR.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5039812653326764914</id><published>2010-02-23T15:50:00.003-03:00</published><updated>2010-02-23T15:52:58.058-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alaridos'/><title type='text'>ALARIDOS</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Uno más de esta serie de relatos escritos hace largo tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S4Qjlpfba5I/AAAAAAAABKM/nlpJ4-kzitg/s1600-h/el_grito.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5441513379470207890" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 330px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S4Qjlpfba5I/AAAAAAAABKM/nlpJ4-kzitg/s400/el_grito.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Ferguson percibió el estupor en los ojos de la señorita Peters, y adivinó los temblores debajo de aquel vestido de lino que tanto lo excitaba. Entonces la tomó de la mano e impostó una inflamación en el pecho, buscando sin disimulo la glorificación de su ser masculino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sin duda es el viento del sur abatiéndose contra las persianas de la planta alta”, sentenció con un aplomo avalado únicamente por gestos ampulosos. Sin embargo la señorita Peters, recelosa de las conjeturas, no se mostró convencida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A través de la ventana se filtró un difuso alarido proveniente del jardín en tinieblas. De pronto las rodillas de la señorita Peters ya no fueron capaces de sostener el resto de su cuerpo, y entonces tuvo que abrazar una de las columnas de mármol para mantener la vertical. Entretanto, Ferguson extravió la compostura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aturdida por los gemidos del pretendido héroe, la dama se vio obligada a dominar el tumulto en su espíritu con el fin de tomar control de una situación que demandaba acciones concretas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Forzó la puerta trasera y se abrió camino en la espesura del jardín, sorteando las raíces entrelazadas y arrancando la vegetación de la entraña húmeda de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto faltó el aire puro entre las madreselvas. La señorita Peters y el suplicante Ferguson se supieron perdidos en el corazón de un bosque omnipresente, y presas del pánico como se hallaban, el verde los separó más que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un segundo alarido delató una proximidad monstruosa. Los dos se lanzaron en una carrera sin rumbo, cada cual según el dictado de su propia angustia, sin hallarse del todo seguros de ser víctimas de una persecución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agotada por la tensión y el esfuerzo, la señorita Peters detuvo la huída y se dejó caer sobre el pasto, boca arriba. Luego perdió la noción del tiempo por un instante o por un milenio, y al abrir los ojos, estos se le inundaron con el celeste clarísimo del cielo. Una suave brisa refrescó sus mejillas transpiradas, y el sonido de una cascada cercana le reveló un paraíso impensado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tercer alarido se oyó lejano mientras la dama se bañaba en un río helado y cristalino. De inmediato percibió una nota familiar en aquella súplica febril. Era, sin duda, la voz entrecortada de Ferguson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se apoderó de ella una súbita y genuina felicidad de la que no supo hallar fundamento. Y se elevó por sobre el bosque, el río y la cascada. Y ya no tuvo miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5039812653326764914?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5039812653326764914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5039812653326764914' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5039812653326764914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5039812653326764914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/02/alaridos.html' title='ALARIDOS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S4Qjlpfba5I/AAAAAAAABKM/nlpJ4-kzitg/s72-c/el_grito.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6670355619785493501</id><published>2010-02-02T15:03:00.002-03:00</published><updated>2010-02-02T15:12:07.050-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El túnel'/><title type='text'>EL TÚNEL</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: Este es uno de los primeros cuentos que escribí. Hace mucho tiempo. No tiene gran valor literario pero es una historia simpática. Creo.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S2hpLu7bDmI/AAAAAAAABIs/3LZsCNHPcQU/s1600-h/untitled.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5433708600719248994" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S2hpLu7bDmI/AAAAAAAABIs/3LZsCNHPcQU/s400/untitled.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cotignola asomó la cabeza sin tomar ninguna precaución, seguro de que sus cálculos eran correctos. Tardó unos segundos en reconocer el paisaje, pero cuando lo hizo, se arrojó de nuevo al túnel arrastrando consigo a tres de sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Le pifiamos feo muchachos- dijo mientras estudiaba el plano con el rostro cubierto de tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo que le pifiamos, imbécil?- inquirió Caporalesi agitando el cucharón-. ¿Adónde estamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En el comedor, justo debajo de la mesa de los guardias del turno noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Sos un infeliz Cotignola!- rugió Cafalonieri desde el fondo del túnel-. ¿No era que estabas bien orientado? Ahora el adivino nos va a arrancar los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Hay que tapar el agujero idiotas!- exclamó Cantalapiedra con mucho tino-. ¡Después ajustamos cuentas con este inútil!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo que pasa es que ya rompí dos baldosas- acotó Cotignola sin ningún afecto por su integridad física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las acomodamos como se pueda y nos volvemos ya mismo a la celda- sentenció Bartolucci, que era el líder indiscutido del grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez en la celda, la paliza fue descomunal. Todos querían aplicar por lo menos un golpe sobre el físico maltrecho del jefe de ruta. Se habían perdido meses de trabajo arduo, y si a alguien se le ocurría baldear el comedor, iban a terminar todos en aislación por tiempo indefinido. El alcalde no era precisamente un hombre comprensivo. Los reclusos le decían “El Adivino”, porque nadie había logrado fugar durante sus veinte años de gestión. Solía pasear por el comedor a la hora del almuerzo, y fulminaba con su mirada a aquellos que andaban envueltos en empresas riesgosas. Ni bien detectaba el miedo ordenaba una requisa inmediata en la celda del elegido, y jamás se equivocaba. Si no desbarataba un proyecto de fuga, descubría contrabando o alguna irregularidad de carácter grave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda aquel hombre siniestro constituía, por sí solo, el principal obstáculo del plan; y para colmo ahora tenía un agujero de cincuenta centímetros por lado en el medio de su comedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diez días tardó Cotignola en descubrir el error luego de sus vacaciones forzadas en la enfermería. Trabajó con disimulo en las horas de recreo en el patio, midió de nuevo las distancias entre la cocina y los pabellones, corrigió un desajuste de tres centímetros en las dimensiones de la alcaldía y dibujó un caño nuevo que no figuraba en el plano original. Esa misma noche, con sus mapas y dibujos anexos, expuso sus conclusiones frente al grupo de escapistas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cuando nos topamos con el caño maestro tendríamos que haber doblado a la derecha, y no a la izquierda- dijo apretando su índice sobre el plano en el sitio exacto del error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pero eso fue hace más de tres meses!- exclamó Bartolucci.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de que los ánimos se caldearan lo suficiente como para enviarlo de nuevo a la enfermería, el ingeniero jugó la carta que guardaba en la manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Caporalesi…- interrogó con los dientes apretados-, cuando te quedaste cavando solo en pascua, ¿cavaste para la derecha como yo te había pedido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí Cotignola. No quieras salvar tu responsabilidad, que los cálculos eran tu trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A ver Caporalesi… levantá la mano derecha- exigió con indiferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los siete hombres se arrojaron frenéticos encima del infeliz apenas hubo este confirmado las sospechas de Cotignola. La paliza fue aún más feroz que la sufrida por el ingeniero en la noche de las baldosas rotas (tal era el nombre con el que habían bautizado ese desastre ni bien les volvieron las ganas de ironizar); tanto que acabó con el ignorante en la enfermería y los demás en la celda de castigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Devueltos a la rutina de presidiarios comunes comprobaron que el túnel aún no había sido descubierto, y, por supuesto, que hacía meses que nadie baldeaba el comedor. Las obras de reparación –o mejor dicho de redirección- comenzaron de inmediato, con la presencia estelar de Caporalesi trabajando en doble turno. Las facas de sus compañeros habían grabado una “D” y una “I” en las palmas de sus manos, pero aun así, siempre había un encargado de supervisar cada palada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al comienzo del verano el nuevo túnel estaba listo. A escasos treinta centímetros de la superficie, Cotignola aplicaba todo su arte en la confección de un boquete para emerger con algo de discreción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué caras raras tienen los italianos!- exclamó el adivino durante el que debía ser el último almuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Nosotros?- preguntó Bartolucci con cara de yo no fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, ustedes. ¿Por qué tan nervioso Caporalesi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caporalesi miró a sus compañeros en reclamo de esa mano que nadie podía tenderle. Ahora todo reposaba sobre sus hombros, y su físico no toleraría otra golpiza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que tiene una mancha de tuco en su camisa, señor alcalde- aventuró sin mucho convencimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El adivino examinó la mancha y se desvió por completo del asunto. Es que las mentes inferiores, cuando superan el primer impacto, tienen la capacidad de reducir a las superiores a su condición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es cierto Caporalesi- concedió el alcalde-. Es para estar a tono con el piso de nuestro comedor-, agregó echando una mirada recriminatoria sobre los guardias. Su instinto era implacable aun en la casualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien la bomba del adivino había explotado demasiado cerca, el comentario sirvió para librar al grupo de una segura requisa. La cartulina gris que tapaba el agujero, aunque exactamente igual al tono de la pared, no habría soportado una inspección minuciosa. Apenas si lograba mantenerse en pie ante las miradas indiscretas que los guardias lanzaban desde el exterior de la celda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cotignola asomó la cabeza sin tomar ninguna precaución, seguro de que sus cálculos eran correctos. Tardó unos segundos en reconocer el paisaje, pero cuando lo hizo, se arrojó de nuevo al túnel arrastrando consigo a tres de sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estamos afuera muchachos. Buena suerte para todos. Nos vemos en el Infierno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6670355619785493501?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6670355619785493501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6670355619785493501' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6670355619785493501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6670355619785493501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2010/02/el-tunel.html' title='EL TÚNEL'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/S2hpLu7bDmI/AAAAAAAABIs/3LZsCNHPcQU/s72-c/untitled.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8574130027978786927</id><published>2009-12-27T09:51:00.004-03:00</published><updated>2009-12-27T10:08:34.559-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mis pequeñas invasiones'/><title type='text'>MIS PEQUEÑAS INVASIONES</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Este es el último relato antes del receso. Nos leemos en el mes de febrero.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SzdYZ_dc4JI/AAAAAAAABIM/kRUleKpqWTc/s1600-h/llavero%20llave.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5419897880118616210" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 327px; CURSOR: hand; HEIGHT: 315px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SzdYZ_dc4JI/AAAAAAAABIM/kRUleKpqWTc/s400/llavero%2520llave.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Lo descubrí por casualidad, que es el modo en que suele descubrirse esta clase de rarezas. Existen pocas maravillas en el mundo, y todas poseen un destino de publicad; supongo que no es razonable que permanezcan ocultas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegué a mi casa con el juicio nublado por el alcohol. Era tarde y presioné el botón equivocado en el ascensor. A oscuras me lancé al pasillo, solo, con mi botella y mis abstracciones. Giré la llave y abrí la puerta sin problemas, aunque una vez dentro inicié una secuencia de injustificables tropiezos. Nada parecía estar en su sitio. Era obvio que los muebles se hallaban en posiciones muy distintas de las originales, aun tomando como parámetro mi precario estado de conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto apareció mi vecino. Vestía un pijama azul y calzaba unas pintorescas pantuflas de invierno, y luego de observarme unos segundos con gesto enrevesado me devolvió al exterior de su vivienda de muy mala manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El incidente, complejo y desconcertante, rondó en mi cabeza por varios días, hasta que por fin decidí probar mis llaves en otros departamentos del edificio. Y comprobé –no sin algo de sorpresa- que siempre funcionaban. Jamás hallaban oposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto, alentado por el carácter ilícito de mis intrusiones y cegado por una malsana curiosidad, decidí ampliar el horizonte del experimento. Primero invadí las casas vecinas, luego el barrio y finalmente la ciudad entera. No existía cerrojo que se resistiera a los dientes imperativos de mi instrumento, y sin embargo, yo jamás cruzaba aquella delgada línea. En el instante en que una nueva puerta se abría, yo la cerraba y huía en busca de otra víctima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses enteros dediqué a aquella tarea corruptora de intimidades, alimentando una feroz arrogancia que crecía en mi interior apoyada en la conciencia de un poder ilimitado, y no tanto en el ejercicio del mismo. Si hubiera dispuesto del tiempo suficiente para abrir todas las puertas del mundo lo habría hecho sin dudar, pero un día mi pequeño imperio se derrumbó del mismo modo en que se había erigido. Casual y velozmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde falló la primera llave. Mi omnipotencia sucumbió frente al portón de una casa humilde. Y luego frente a todas las demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En medio de mi consternación, ella abrió la puerta y ganó la calle. Y en ese instante me enamoré. Y la seguí al trabajo, a la plaza, al mercado y de vuelta al hogar. Y por primera vez sentí aquel anhelo de profanación que había estado ausente en mis aventuras previas. Pero tuve que soportar el drama de la exclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese mismo día guardé el llavero para siempre, conciente de que esos anillos, aun repletos de potencia y misterio, no contenían la llave más valiosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8574130027978786927?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8574130027978786927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8574130027978786927' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8574130027978786927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8574130027978786927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/12/mis-pequenas-invasiones.html' title='MIS PEQUEÑAS INVASIONES'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SzdYZ_dc4JI/AAAAAAAABIM/kRUleKpqWTc/s72-c/llavero%2520llave.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-4489743084489508337</id><published>2009-11-29T23:51:00.005-03:00</published><updated>2009-11-30T00:02:17.544-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cosas'/><title type='text'>COSAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SxMzfj4uHhI/AAAAAAAABGY/vu6QAq4PxEs/s1600/shadow+in+the+dark.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5409724194704203282" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 263px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SxMzfj4uHhI/AAAAAAAABGY/vu6QAq4PxEs/s400/shadow+in+the+dark.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Un hombre que está haciendo “cosas” es alguien que no tiene interés en revelar la naturaleza de esas cosas. Ni al que husmea movido por la curiosidad, ni al que guarda silencio por discreción ni a ninguna otra persona. Hay gente que lo entiende de inmediato y desiste de su voluntad indagatoria, y gente que no. Habitamos un mundo abundante en acciones y reacciones, y estar preparado para lidiar con la diversidad es una actitud prudente. Uno nunca sabe si de un momento a otro no puede ocurrir una desgracia similar a la de ese pobre vigilante que vivía en aquel pueblo pequeño del interior del país, y que acabó por ganarse una notoriedad que jamás había promovido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Cosas”. Esa solía ser la única respuesta del vigilante Abeijón frente a las molestas indagaciones del oficinista jubilado Verdirame. Los dos hombres eran vecinos en un barrio popular construido en los tiempos en que la desvergüenza y la culpa sostenían una batalla pareja en la mente de los gobernantes, y si bien habían logrado edificar una relación cordial, entre ellos no existía ni rastro de esa intimidad tan amena que se forja con la proximidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La existencia del vigilante Abeijón transcurría pacífica entre unas reposadas rondas de patrullaje nocturno y un misterioso claustro diurno. El hombre cumplía sus obligaciones con método, y guardaba su mundo privado con autoridad. Su conducta no era digna de elogios ni pasible de reproches, motivo por el cual gozaba, en algún punto, de una cierta condición de invisibilidad que le satisfacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, el retiro de la actividad había transformado la vida del oficinista jubilado Verdirame en una madeja de sucesos irrelevantes y entrelazados sin un propósito definido por alguien que no era él, y que según su opinión, estaba determinado a sumergirlo en el monótono devenir de las instancias preliminares de la muerte. Y no siendo las visitas de su hija y sus dos nietos lo bastante frecuentes como para cubrir su necesidad de interacción social, no tardó demasiado en posar la mirada sobre los curiosos hábitos de su vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horas enteras dedicaba el oficinista jubilado Verdirame al estudio de las rutinas del vigilante Abeijón, y como las mismas guardaban una simetría rayana con la perfección, le resultó muy sencillo llevar a cabo sus averiguaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las costumbres de su vecino tenían, como dijimos, mucho de rutina y muy poco de improvisación. Jamás ponía un pie fuera de su casa sin un motivo válido, y cuando lo hacía, no se alejaba más de veinte o treinta pasos. Solo su trabajo como vigilante alentaba en él cierta voluntad -por cierto bastante precaria- de exploración, pero eso ocurría de noche, así que mal podía satisfacer la curiosidad del oficinista Verdirame.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos personajes coincidían en la vereda para llevar a cabo labores domésticas tan penosas como estériles, y esos breves instantes eran aprovechados por el oficinista para practicar sus indagaciones debidamente camufladas. Sin embargo, con la persistencia de la palabra “cosas” como único eje de las conversaciones, comenzó a extraviar la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una tarde calurosa de verano, el oficinista jubilado Verdirame concibió por fin la semilla de lo que más tarde se convertiría en un ambicioso –aunque irresponsable- plan orientado a materializar una irrupción subrepticia en el inmueble del vigilante Abeijón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La operación se ejecutó en la hora más temprana de la primera noche sin luna. El oficinista jubilado Verdirame forzó una ventana de la cocina que tenía un cristal roto, y sin mayores inconvenientes se escabulló hasta el living comedor del vigilante Abeijón. La habitación, al igual que el resto de la casa, estaba completamente desierta. El vigilante no tenía mesas, ni sillas, ni estufas, ni pinturas, ni lámparas, ni ninguna otra cosa mueble que pudiera ser considerada de alguna utilidad en el hogar. Nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil explicar el grado de estupefacción del oficinista jubilado Verdirame al encontrarse con algo tan extraño e inesperado como aquel interior sin amueblar. Solo es dable aclarar que gastó el resto de la noche en la búsqueda infructuosa de algún pasadizo secreto que lo condujera al verdadero living comedor de su vecino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, el rumor de las llaves en el cerrojo le devolvió algo de la cordura que había extraviado. Era el vigilante Abeijón, armado con su bastón y su pistola nueve milímetros. Parco, firme e impredecible. Amenazante, aunque asistido por la ley y la razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Qué hace usted aquí adentro?”, le preguntó el dueño de casa a una sombra apenas visible en un rincón de su cocina sin artefactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oficinista jubilado Verdirame estuvo a punto de contestarle con la palabra “cosas”, pero el vigilante Abeijón, no tan afecto a las indagaciones, le disparó tres veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sombra del muerto vistió la habitación hasta que los primeros rayos del sol se filtraron a través el cristal roto. Luego se desvaneció dejando a la vista las facciones tiesas del oficinista jubilado Verdirame, que aún conservaba su clásico semblante indagatorio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-4489743084489508337?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/4489743084489508337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=4489743084489508337' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4489743084489508337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4489743084489508337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/11/un-hombre-que-esta-haciendo-cosas-es.html' title='COSAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SxMzfj4uHhI/AAAAAAAABGY/vu6QAq4PxEs/s72-c/shadow+in+the+dark.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-2000844069834265466</id><published>2009-11-23T16:08:00.001-03:00</published><updated>2009-11-23T16:10:32.570-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Selva'/><title type='text'>SELVA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Swrd8xpR-tI/AAAAAAAABE4/VYTlSKQZTdw/s1600/DesnudoII.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5407378338800073426" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 340px; CURSOR: hand; HEIGHT: 390px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Swrd8xpR-tI/AAAAAAAABE4/VYTlSKQZTdw/s400/DesnudoII.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;A punto de consumar su desnudez, Selva lanzó una mirada que supo hallar a Jacinto entre los torsos sudorosos que alentaban el desenlace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, un haz de luz rojiza se abrió camino desde un punto difuso en el cielorraso y dibujó un círculo en el centro del escenario, justo alrededor de la bailarina. La hora había llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amigos del joven enloquecieron, y ella respondió a sus desbordes con un delicado contoneo de caderas. Veloz. Diligente. Profesional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la caída de la última prenda Jacinto cerró los ojos, aunque no pudo evitar que los gritos de la afición se filtraran en lo profundo su mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cesó el murmullo intentó distinguir sus curvas entre la bruma, pero la oscuridad lo hizo imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Cómo estuvo?”, le preguntó a Rafael.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho -talvez a causa de un repentino arranque de lucidez- supo leer la desesperación en el rostro de su amigo, y entonces midió el alcance de sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sensual, como cada noche”, respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Un día de estos la vengo a buscar y desaparecemos para siempre”, agregó Jacinto como intentando justificarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Seguro”, concedió Rafael.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces apuraron sus tragos y se fueron en silencio. Más o menos conformes.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-2000844069834265466?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/2000844069834265466/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=2000844069834265466' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2000844069834265466'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2000844069834265466'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/11/selva.html' title='SELVA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Swrd8xpR-tI/AAAAAAAABE4/VYTlSKQZTdw/s72-c/DesnudoII.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-4395182773468872918</id><published>2009-11-13T15:17:00.003-03:00</published><updated>2009-11-13T15:19:29.614-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La hoguera de los espectros'/><title type='text'>LA HOGUERA DE LOS ESPECTROS</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sv2i3F5s-xI/AAAAAAAABEI/ihKFDHF_b-Y/s1600-h/fogata_nocturna.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5403654195275168530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sv2i3F5s-xI/AAAAAAAABEI/ihKFDHF_b-Y/s400/fogata_nocturna.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;La muerte va con nosotros desde que nacemos, y sin embargo nunca acabamos de acostumbrarnos a su compañía. Me siento sobre la arena helada, tomo una antorcha y la arrojo con fuerza al corazón de hojas secas oculto bajo los leños. Los espectros se agrupan en torno del fuego y calientan sus huesos debajo de los harapos humeantes, insinuando un tácito acuerdo con mi presencia. Entretanto el mar guarda una distancia prudente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas sombras se arriman convocadas por la hoguera, buscando cobijarse entre el viento y la llovizna. Apenas se distinguen en la oscuridad. La hueste espectral se apiña al oír más pisadas en el lodo. Hablan con susurros y devoran los mendrugos mientras contemplan el oscilar nervioso de las lenguas de fuego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche confirma su amenaza arrojando relámpagos que permiten distinguir la procesión de ánimas que deambula por la playa. Los espectros me observan con recelo; tensos, inquietos. Algunos se alejan hacia el pinar, aunque el sitio que vacían se cubre con nuevas presencias que recogen las migajas perdidas en el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gotas pesadas acallan los graznidos de las gaviotas. Los más obstinados resisten farfullando entre las chispas de un fuego aún vigoroso, pero la mayoría adivina un sendero seguro hacia el bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy pronto me quedo solo entre los restos de mi hoguera derrotada. Los espectros, revueltos en tropel, se pierden detrás de los médanos castigados por la tormenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una anciana de contornos decrépitos regresa de las tinieblas siguiendo su propia huella. Me observa en detalle, y así se queda, inmóvil, apenas iluminada por los leños rojizos a punto de expirar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se revuelve y extrae una mortaja de lo profundo de sus harapos. Es blanca, cosida a mano. Una suerte de ofrenda, asumo. Luego la deposita en el suelo y regresa al bosque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el fuego se extingue, finalmente. Y dejo de sentir su vigor en mi cuerpo. Y ya no estoy mojado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-4395182773468872918?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/4395182773468872918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=4395182773468872918' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4395182773468872918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4395182773468872918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/11/la-hoguera-de-los-espectros.html' title='LA HOGUERA DE LOS ESPECTROS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sv2i3F5s-xI/AAAAAAAABEI/ihKFDHF_b-Y/s72-c/fogata_nocturna.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-947110988270911673</id><published>2009-10-31T01:36:00.005-03:00</published><updated>2009-10-31T01:45:31.015-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El hombre del traje negro'/><title type='text'>EL HOMBRE DEL TRAJE NEGRO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Suu_Iqw4SDI/AAAAAAAABDA/E3PvNO0pI-M/s1600-h/440609660_dcbba9476e.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398618733972834354" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Suu_Iqw4SDI/AAAAAAAABDA/E3PvNO0pI-M/s400/440609660_dcbba9476e.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Algunas de sus actitudes –demasiadas por cierto- me convencieron de que aquel individuo llevaba perfecta cuenta de mis movimientos. Entonces elegí ignorarlo, pero eso lo afectó de un modo evidente y profundo. En un principio pareció sumirse en un insondable abismo de dolor, hasta que por fin percibió en mi rostro un atisbo de remordimiento. Luego mantuvo el decoro hasta que llegamos a la siguiente estación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el tren retomó la marcha, su invasión ocular se tornó más intensa, y ya que éramos las únicas dos personas en el vagón decidí invitarlo a que se acercara. Imaginaba que un cambio de palabras en un clima distendido sería suficiente para restablecer la calma. Para mí, porque su desparpajo había comenzado a irritarme, y para él, porque era evidente que mi presencia era el motivo de su turbación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Usted es él”, concluyó al tiempo que un temblor vigoroso le sacudía la barbilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Usted es el hombre del traje negro.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casualmente me dirigía al pueblo vecino para visitar a mi sastre, y si bien el traje era de color negro, me resultó ofensivo que su definición hiciera centro en aquella prenda. Sobre todo teniendo en cuenta que, en su momento, no me costó más que un puñado de dólares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre continuó escrutándome como si nunca hubiera visto un traje negro, pero ya no dijo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe caballero- dije para distraerlo-. Hay mucha gente vestida como yo. A lo sumo seré un hombre de traje negro, y no el hombre del traje negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Usted se dirige a la casa de su sastre… ¿no es cierto?- preguntó como al descuido-. Es el judío que importa las telas desde Europa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontré aterradora la seguridad con la que habló. O mejor dicho, lo acertada que era su afirmación. Me sentí asaltado; abordado; invadido en mis actividades más triviales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo lo sabe? ¿Me estuvo siguiendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- De ninguna manera- objetó-. Siempre tuve la sospecha de que usted no era solo un producto del imaginario popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué está diciendo?- indagué ya con la certeza de su locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Digo que usted es una leyenda. Una leyenda urbana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su sentencia sonó como una campana en lo profundo de mi mente, y el estupor se hizo dueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mire a su alrededor- dijo pasando la mano por mi hombro-. ¿Ve mucha gente vestida como usted?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No supe qué contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El judío falleció de un infarto en el año mil novecientos cuatro. Aquella mañana usted fue el primer cliente en llegar a la sastrería, y al hallarlo muerto simplemente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi sobrino me había regalado el arma la tarde anterior, por mi cumpleaños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé- aclaró-. Leí los artículos de la época.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpe, me bajo en esta estación- le comuniqué entre sollozos. La realidad estaba aplastando mi paraíso espectral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya amigo, pero llévese mi tarjeta. Por las dudas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nuevo sastre es un sujeto singular. Me atiende una vez por semana, en forma gratuita; y lo hace movido por el orgullo de vestirme. O por alimentar esa leyenda que algún día nos tendrá a los dos como protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-947110988270911673?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/947110988270911673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=947110988270911673' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/947110988270911673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/947110988270911673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/10/el-hombre-del-traje-negro.html' title='EL HOMBRE DEL TRAJE NEGRO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Suu_Iqw4SDI/AAAAAAAABDA/E3PvNO0pI-M/s72-c/440609660_dcbba9476e.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7833996707582497303</id><published>2009-10-08T15:53:00.003-03:00</published><updated>2009-10-08T15:55:15.325-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por el río Paraná'/><title type='text'>POR EL RÍO PARANÁ</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Ss41S6Z-zYI/AAAAAAAABAQ/Fp3nQnxI7T8/s1600-h/2892_cerezo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5390304403041209730" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Ss41S6Z-zYI/AAAAAAAABAQ/Fp3nQnxI7T8/s400/2892_cerezo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Por el Río Paraná&lt;br /&gt;venía nadando un piojo,&lt;br /&gt;con un hachazo en el ojo&lt;br /&gt;y una flor en el ojal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me acertó con los cuernos el Diablo y no fui capaz de escribir otra cosa. Así muerto que me entierren, que yo no soy de esos que se lamentan bajo la mortaja. La poesía, en verso, me queda a trasmano del alma, y un espíritu que no es poético merece el castigo de lo material. Y todos los demás castigos del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No te doy lástima, mujer? Pues retuérceme bien el cuello y pon fin a mi sufrimiento. ¿Qué esperas? Y no temas, que la muerte viene con nosotros desde que vemos luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, en las ráfagas del viento me llegó la voz de las musas, y las obligué a que se hiciesen a la mar, y con ellas pasé embarcado la noche entera. Pero luego se reveló el océano, y entregado a las olas no supe oír los susurros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hazle unos versos al primer amor bajo la sombra de aquel cerezo”, me dije. Sin embargo, para el amor primero me sobran años, y para los versos me faltan luces. Me encuentro perdido en algún punto del abismo que separa al charlatán del poeta. Y en torno, soledad y silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Elige una mujer cualquiera y estúdiala en sus modales, en su figura, en su forma de vestir”, me conminé al verme acorralado. “Ellas son el corazón del poeta, trágicas, aunque siempre luminosas”. Y nada. Las palabras que imaginé no fueron más que tristes alardes de una técnica mediocre; demasiado dulces, demasiado trilladas, demasiado ajenas al arte incluso para estropearlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desecho en este punto mis ambiciones del día, y me quedo con el verso que ensayé al comienzo. Así, entre un llorar y un maldecir, sumerjo los pies en agua templada a la espera de que otros sean los vientos que golpeen a mi puerta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7833996707582497303?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7833996707582497303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7833996707582497303' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7833996707582497303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7833996707582497303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/10/por-el-rio-parana.html' title='POR EL RÍO PARANÁ'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Ss41S6Z-zYI/AAAAAAAABAQ/Fp3nQnxI7T8/s72-c/2892_cerezo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-10810095456912766</id><published>2009-09-22T12:23:00.002-03:00</published><updated>2009-09-22T12:24:38.487-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ojos grises'/><title type='text'>OJOS GRISES</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Srjr-Zp56II/AAAAAAAAA_A/3wylqf8lgKI/s1600-h/cama.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5384312811792492674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 229px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Srjr-Zp56II/AAAAAAAAA_A/3wylqf8lgKI/s400/cama.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;En un sótano húmedo de paredes tiranas, un hombre de ojos grises monta guardia. Observa los gloriosos contornos de la cautiva y sueña un amor que se le antoja factible. Piensa los olores, compone los sabores, y acaso extravía algún fragmento de realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un instante caduca el hombre y prevalece la pureza de la fiera. Gritan los ancianos resortes del colchón mientras el torso desnudo y brutal impregna su transpiración en esa piel blanquísima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La muchacha se retuerce agónica mientras la bestia progresa en su carne. Con las muñecas sangrantes entre sus ataduras, arquea la espalda y eleva el pecho al ser escrutada, sabiendo que de esa forma lo mismo se alivia y se ofrece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y percibe la saliva; y la lengua que la explora; y los ritmos violentos que le nublan la vista; y los gemidos que traicionan su orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y los fluidos la invaden. Y ella sin soltar una lágrima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un sótano húmedo de paredes tiranas, un hombre de ojos grises yace junto a un amor soñado. Goza los olores, celebra los sabores, y acaso se inventa algún fragmento de realidad que ya no cuestiona.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-10810095456912766?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/10810095456912766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=10810095456912766' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/10810095456912766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/10810095456912766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/09/ojos-grises.html' title='OJOS GRISES'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Srjr-Zp56II/AAAAAAAAA_A/3wylqf8lgKI/s72-c/cama.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7277435852981861504</id><published>2009-09-09T15:51:00.005-03:00</published><updated>2009-09-09T15:56:35.394-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves relatos de pecadores'/><title type='text'>BREVES RELATOS DE PECADORES (V)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sqf5jI08IPI/AAAAAAAAA8o/oxs0sVBZEBw/s1600-h/oscuridad.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5379542661977612530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 375px; CURSOR: hand; HEIGHT: 341px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sqf5jI08IPI/AAAAAAAAA8o/oxs0sVBZEBw/s400/oscuridad.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;BREVES RELATOS DE PECADORES (V)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;NO HAY TIEMPO PARA MÁS&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Maccarone irrumpe con violencia. Amenaza, roba y huye. En plena fuga es descubierto y herido, pero la noche está de su parte y se refugia en la oscuridad de un galpón. La herida lo debilita, y mientras la policía cierra el cerco, el rumor de los vecinos ardidos le infunde un temor que lo paraliza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una piedra golpea en la chapa, y pronto le siguen otras. Se filtra el argumento de un comisario y el crujir de las antorchas. La sangre brota de su cuerpo y lo nubla, pero a su modo entiende que el tiempo se consume.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un perro viejo se escabulle por la puerta entreabierta, exponiendo su figura difusa. Algunas balas silban y otras perforan la carne y la chapa. Ya no es tiempo de palabras, y Maccarone no tiene fuerzas para batirse. El aullido tenue del animal penetra en sus oídos, y él interpreta un presagio. Se incorpora, se limpia el sudor y medita el dibujo de su hora final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maccarone abandona la oscuridad y el sigilo. Patea la puerta y salta sobre la bestia que descansa. El fuego propio se confunde con el otro. Aprieta un brazo en el cráneo y por un instante lo protege. Le quema el abdomen, siente un impacto en la rodilla y pierde el equilibrio. Ya no tiene municiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora todo es silencio. Maccarone se extingue en el suelo rodeado de rostros satisfechos. Gira la cabeza y percibe un bulto inmóvil. Tal vez sea un policía, tal vez un vecino curioso. Con suerte el comisario. De cualquier modo, ya no hay tiempo para más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7277435852981861504?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7277435852981861504/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7277435852981861504' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7277435852981861504'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7277435852981861504'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/09/breves-relatos-de-pecadores-v.html' title='BREVES RELATOS DE PECADORES (V)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sqf5jI08IPI/AAAAAAAAA8o/oxs0sVBZEBw/s72-c/oscuridad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5857247224938969166</id><published>2009-09-01T23:05:00.004-03:00</published><updated>2009-09-01T23:08:35.777-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves relatos de pecadores'/><title type='text'>BREVES RELATOS DE PECADORES (IV)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sp3TWzhqO5I/AAAAAAAAA74/Y4yAWqdVuPw/s1600-h/escopeta.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376685918892211090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sp3TWzhqO5I/AAAAAAAAA74/Y4yAWqdVuPw/s400/escopeta.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;BREVES RELATOS DE PECADORES (IV)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;EL HERMANO DE DALILA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Una novia del pasado que el tiempo reveló inmerecida para un sujeto carente de imaginación como yo, acaba de sufrir una terrible tragedia. Sin embargo, no tuve el valor de ofrecer mis condolencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los dos años y medio que duró nuestra relación, nunca fui capaz de establecer un vínculo sólido con su hermano menor. Los padres conformaban un matrimonio encantador, pero él era un muchacho tímido –e incluso un tanto agresivo- que en general daba la sensación de hallarse en plan de huída. Hablando con sinceridad, debo admitir que me ponía nervioso, y que estaba convencido de que me guardaba un rencor infundado, de aquellos que mi madre solía catalogar como peligrosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una noche, sobre el final del noviazgo, tuve que quedarme a dormir obligado por una tormenta. Recuerdo que sentí su mirada gélida en la oscuridad del dormitorio, y por primera vez tuve miedo. Todos sabíamos que estaba molesto por la obligación de compartir el territorio con un extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace tres días se levantó, tomó un baño y eligió un atuendo elegante para ir a la universidad. Segundos más tarde irrumpió en la cocina y sin mediar palabra disparó varios tiros a sus padres con una escopeta que escondía desde hacía meses en el sótano de la casa. Una ingeniosa forma de honrar a los progenitores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente miró a su hermana Dalila (que estaba petrificada frente a su desayuno) como decidiendo su futuro. Entonces giró sobre sus talones, asesinó al perro y se pegó un tiro en la boca. Esa es la versión que le oí repetir al novio de ella delante de los micrófonos de los reporteros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo curioso de esta historia -horrorosa por cierto- es que también yo me vi afectado por sus derivaciones. Me molesta que Dalila tenga novio, aun cuando no es el primero después de mí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5857247224938969166?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5857247224938969166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5857247224938969166' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5857247224938969166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5857247224938969166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/09/breves-relatos-de-pecadores-iv.html' title='BREVES RELATOS DE PECADORES (IV)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sp3TWzhqO5I/AAAAAAAAA74/Y4yAWqdVuPw/s72-c/escopeta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5006996811308339315</id><published>2009-08-24T11:07:00.003-03:00</published><updated>2009-08-24T11:09:27.623-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves relatos de pecadores'/><title type='text'>BREVES RELATOS DE PECADORES (III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SpKepAgtdMI/AAAAAAAAA60/34-yPE4zZYQ/s1600-h/noche.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5373531732755444930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 363px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SpKepAgtdMI/AAAAAAAAA60/34-yPE4zZYQ/s400/noche.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;BREVES RELATOS DE PECADORES (III)&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;SANTIFICARÁS LAS FIESTAS&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Un amigo de esos que la vida luego nos quita por haber sido esa intimidad un pobre producto de la coyuntura me confió una noche –no sé por qué motivo- el secreto de Don Enzo Gerarduzzi, un italiano que tenía un taller mecánico en el corazón de Parque Patricios, cerca de la vieja cárcel de la avenida Caseros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este inmigrante con pocas luces y una historia de mucho sacrificio halló en el país una existencia a su medida: insulsa y monótona, aunque adornada por dos o tres episodios tórridos y misteriosos. Uno de estos episodios, que luego se convirtió en su secreto peor guardado, es el que intentaré relatar a continuación, siempre que mi memoria no acabe jugándome una mala pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juraba una anciana que vivía desde niña en la calle Matheu, que Gerarduzzi había asesinado a un turco en medio de una áspera discusión a causa de un presupuesto. Siempre según aquella mujer, el hecho había tenido lugar un domingo por la madrugada en el taller del italiano, quien aterrado por el resultado de la disputa, guardó el cadáver en el baúl de su auto y se marchó con rumbo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De tanto repetir el cuento en cada comercio de la zona, la anciana edificó un mito que llegó a gozar de cierto crédito entre los vecinos. Sin embargo Gerarduzzi, que conocía la existencia del rumor, jamás se preocupó por desmentirlo. Y así las cosas, el mito continuó su camino hasta convertirse en una auténtica leyenda barrial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esa desgracia le ocurrió por no santificar el día del Señor como nos enseña la Biblia”, decía por lo general la señora, víctima de una monumental confusión entre el antiguo testamento y el nuevo, e incluso en lo referido al día o los días a santificar. Es cierto que Gerarduzzi nunca cerraba las puertas de su negocio, y que tenía empleado a un inmigrante rumano al que había reducido a una condición muy similar a la esclavitud, pero en última instancia, ese no parecía ser su pecado más grave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si mi gusto por la fábula no me está traicionando, creo que la policía llegó a interrogar a Gerarduzzi en alguna oportunidad. Aunque no podría jurarlo. Existen detalles del relato que los años transcurridos se han encargado de borronear, y otros que seguramente habrán sido incluidos sin la debida confirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí recuerdo que el pobre italiano perdió algunos clientes que luego recuperó, y que la anciana falleció dos años más tarde, siempre firme en sus dichos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5006996811308339315?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5006996811308339315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5006996811308339315' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5006996811308339315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5006996811308339315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/08/breves-relatos-de-pecadores-iii.html' title='BREVES RELATOS DE PECADORES (III)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SpKepAgtdMI/AAAAAAAAA60/34-yPE4zZYQ/s72-c/noche.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-213650542017829084</id><published>2009-08-18T15:31:00.001-03:00</published><updated>2009-08-18T15:34:29.822-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves relatos de pecadores'/><title type='text'>BREVES RELATOS DE PECADORES (II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SorzwCHQvCI/AAAAAAAAA6E/aUz2RyF8JVc/s1600-h/espiritu+santo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5371373512119335970" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 370px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SorzwCHQvCI/AAAAAAAAA6E/aUz2RyF8JVc/s400/espiritu+santo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;BREVES RELATOS DE PECADORES (II)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;EL DILEMA DE EVA&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Supe de Eva y de su dilema a través de un primo suyo que conocí en un curso acelerado sobre deidades nórdicas que fue impartido en el aula magna de la facultad de derecho de la Universidad de Buenos Aires en el mes de enero de mil novecientos noventa y cuatro. Era un muchacho de conversación amena, por lo que bastó el primer retraso de un profesor para que el tedio nos empujara a un intercambio que incluyó, entre otros asuntos, las terribles cavilaciones de su prima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por entonces Eva tenía veinte años, y además de ser una criatura preciosa, era una mujer sensible y creyente. Por eso su familia quedó estupefacta cuando aquel domingo de ramos, luego de no probar bocado durante el almuerzo, confesó su dilema entre sollozos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“No puedo amar a Dios sobre todas las cosas. Lo intento, pero no lo logro. No puedo elegirlo en contra de mi voluntad. Deseo con toda el alma observar los diez mandamientos que nos impuso, pero eso no está en mis manos. ¿De qué sirve que reprima mis sentimientos? ¿No sería eso una violación de la octava regla? Amo a Raúl mucho más de lo que lo amo a Él, y por cierto, mucho más que a mí misma. ¿Por qué me exige lo que no puedo dar? Yo puedo prometer obediencia ciega, adoración infinita o flagelación metódica; pero no un amor excluyente. Alguien que me pide eso, es alguien que en realidad no me ama.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que cuando escuché el dilema de Eva quedé sumido en una conmoción bastante auténtica. Genuina. Y es que en aquella época aún me conmovían los dramas sencillos e irresolubles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo –o deseo suponer- que además de conmoverme sugerí algún curso de acción, e incluso, tal vez, pude haber ensayado una explicación acerca del significado y la correcta interpretación del primer mandamiento. No lo sé. No podría asegurarlo. Lo que me resulta curioso es el nítido recuerdo que guardo sobre la historia de Eva, y sobre la imagen que de ella me formé en la mente. Más que nada porque no podría decir una sola palabra sobre su primo. Ni siquiera su nombre.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-213650542017829084?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/213650542017829084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=213650542017829084' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/213650542017829084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/213650542017829084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/08/breves-relatos-de-pecadores-ii.html' title='BREVES RELATOS DE PECADORES (II)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SorzwCHQvCI/AAAAAAAAA6E/aUz2RyF8JVc/s72-c/espiritu+santo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6749512591105826074</id><published>2009-08-10T15:54:00.004-03:00</published><updated>2009-09-09T15:50:34.373-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breves relatos de pecadores'/><title type='text'>BREVES RELATOS DE PECADORES (I)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: El primero de cinco relatos cortos, unitarios y oscuros.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SoBtEQlUo5I/AAAAAAAAA40/vjMqSbjvSt4/s1600-h/vela.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5368410675764044690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 258px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SoBtEQlUo5I/AAAAAAAAA40/vjMqSbjvSt4/s400/vela.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;BREVES RELATOS DE PECADORES (I)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;LA MÍSERA EXISTENCIA DE GUAGLIANONE&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Narro aquí la historia de un tal Guaglianone, no porque contenga alguna nota de especial interés, sino por la tragedia que implica. El relato de un sufrimiento conlleva siempre un desahogo, aun cuando su protagonista haya perecido en las tinieblas de un pasado lejano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nació Guaglianone y le fue dado codiciar, más basado en sus carencias que en la naturaleza. Hombre corriente, posó la mirada sobre aquello que la vida le había negado y deseó secretamente. Sin embargo, todos los deseos que alimentó en su vida permanecieron como tales, obligándolo a espiar felicidades o miserias ajenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día comprendió, de un modo precario aunque suficiente, que en el mundo no existen las cosas sueltas. Los objetos que no son propios deben por fuerza ser ajenos, y todos valen la vida misma del pretendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo para mí que los misteriosos vínculos generados por Guaglianone a partir de aquel día (y su posterior desaparición en la década del veinte) guardan una íntima relación con esta idea, pero no puedo asegurarlo. Lo único que dejó –u olvidó- fue un sobre con identificaciones apócrifas en la caja de seguridad de un hotel que me pertenece.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6749512591105826074?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6749512591105826074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6749512591105826074' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6749512591105826074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6749512591105826074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/08/breves-relatos-de-pecadores-i.html' title='BREVES RELATOS DE PECADORES (I)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SoBtEQlUo5I/AAAAAAAAA40/vjMqSbjvSt4/s72-c/vela.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7453345634032574315</id><published>2009-07-21T18:34:00.003-03:00</published><updated>2009-07-21T18:46:49.262-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El oscuro señor Diéguez'/><title type='text'>EL OSCURO SEÑOR DIÉGUEZ</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Cuestión previa:&lt;/span&gt; El siguiente escrito responde a la consigna "Un relato que hable de la soledad", y a diferencia del resto del material que pueden leer aquí, que tiene entre dos y diez años (salvo El primer asesino y Bifurcaciones que son muy recientes) este ha sido escrito el día domingo. Lo aclaro porque me di cuenta de que hay muchos relatos que sigo publicando aun sin reconocerme del todo en el texto.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SmY0veWCBQI/AAAAAAAAA28/mSs_3NBXJKQ/s1600-h/gato-negro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5361030396635120898" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 276px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SmY0veWCBQI/AAAAAAAAA28/mSs_3NBXJKQ/s400/gato-negro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted me dice y yo le rebato, escupe el señor Diéguez, moralista, políglota y boxeador profesional. Porque con la verdad no ofende ni teme, pero menos teme que ofende. Y devuelve a la tertulia su atmósfera más propicia. Y expone una pulida erudición con base en la prehistoria. Y descubre finalmente que ni se aquieta su furia, ni se sirve su gozo; y que crece en su aparato digestivo una dolorosa náusea, una cólera, una voluntad de discurrir con el plexo solar que sin embargo se esfuerza en atribuir a la injusticia de un dardo solitario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por las noches teje y desteje un ovillo de farsas. Y prepara el rebenque para el blanco de su pupila felina. Y se ríe como un orate con su cara de pájaro, al tiempo que apunta un índice justiciero hacia el villano irreverente. E igual condena un desaire o amonesta un sexo corrupto. Y produce un juramento brutal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la verdad no ofendo ni temo, pero menos temo que ofendo, escupe el señor Diéguez, académico, astrólogo y mendigo de amores. Y rompe en llanto a causa de otra puñalada trapera. Y barre las migas de su pasado. Y las oculta debajo de una colorida alfombra persa. Y su aureola se enfunda en un aire profesoral. E igual regala un piropo o edifica un servicio. Y produce una melodía angelical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de pronto cae presa de una rancia turbación. Y cae rendido ante su obtuso anhelo de amor. Y cae en la cuenta de que, al final del día, continúa tan solo como al principio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7453345634032574315?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7453345634032574315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7453345634032574315' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7453345634032574315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7453345634032574315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/07/el-oscuro-senor-dieguez.html' title='EL OSCURO SEÑOR DIÉGUEZ'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SmY0veWCBQI/AAAAAAAAA28/mSs_3NBXJKQ/s72-c/gato-negro.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6025869685694720645</id><published>2009-07-16T22:42:00.002-03:00</published><updated>2009-07-16T22:44:27.379-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la pantera y el loco'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El médico'/><title type='text'>EL MÉDICO, LA PANTERA Y EL LOCO</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sl_XGD13t-I/AAAAAAAAA2M/SFCuDphPugg/s1600-h/pantera+rosa+2.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359238580704622562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 288px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sl_XGD13t-I/AAAAAAAAA2M/SFCuDphPugg/s400/pantera+rosa+2.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El hombre del guardapolvo blanco lanzó una mirada escrutadora sobre el interno, y se sentó en la única silla vacía que había en la sala. Sin embargo, no se detuvo en presentaciones inútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Así que vos sos el que no quiere hablar?- preguntó mientras examinaba una carpeta repleta de hojas sueltas-. No importa, eso no te convierte en loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin aguardar la respuesta, extrajo una banana del maletín y la devoró con los modales de un auténtico cerdo, tragando secciones completas casi sin masticar y empujando los restos con un dedo meñique muy bien entrenado. Luego decoró el acto con un eructo de mediana intensidad y pasó la siguiente media hora silbando la melodía de la pantera rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos hombres persistieron en su actitud haciendo caso omiso uno del otro, aunque no parecía existir entre ellos el clima de tensión que la escena demandaba. La música –por cierto muy mal ejecutada- logró instalar una mueca de placer en el rostro del interno, y entonces el médico comenzó a utilizar su lápiz negro a modo de baqueta, con el objeto de enriquecer el número.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después improvisó un silencio durante el cual aprovechó para extraer del maletín un nuevo elemento destinado a seducir el agrio temperamento de su víctima. Era un retrato de una dama pintado con témpera sobre una cartulina blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Le gusta?- indagó con fingido desinterés-. Claro que le gusta; es una obra mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro echó una ojeada recelosa, a larga distancia, y al cabo de unos segundos asintió con más cara de aceptar la última oferta en una transacción comercial que de estar expresando un gusto artístico. Sin embargo, el médico suspiró como si alguien le hubiera quitado un peso mortal del centro su pecho; como si un juez misterioso e inflexible lo hubiera absuelto de un delito macabro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto la débil interacción de los personajes se vio suspendida por la irrupción de un segundo médico, acompañado por dos enfermeros morenos de un tamaño colosal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artista se puso de pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Doctor Molina- expuso plegando sus anteojos-, según mi opinión profesional las neuronas de este paciente se encuentran sumidas en una calma expectante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se quedó inmóvil, visiblemente conmovido por la hondura de su conclusión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El diagnóstico fue recibido con un gesto de desaprobación conjunto de los tres individuos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gutiérrez, ya mismo le devolvés el guardapolvo y la tarjeta a Perotti y te me vas volando a tu habitación- sentenció enfurecido el colegiado, aunque sin alzar el tono de voz-. Te quedaste sin bananas hasta la semana que viene. Calma expectante… ¿sos tonto vos? ¿por qué crees que lo tenemos encerrado a este? ¿No te das cuenta de que es peligroso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gutiérrez ensayó un recurso humorístico, pero su risita no halló ningún eco en el grupo. Entonces se escabulló hacia el corredor con una mano en el bolsillo y la otra agitando una batuta invisible, mientras a su espalda alguien silbaba una melodía felina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6025869685694720645?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6025869685694720645/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6025869685694720645' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6025869685694720645'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6025869685694720645'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/07/el-medico-la-pantera-y-el-loco.html' title='EL MÉDICO, LA PANTERA Y EL LOCO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sl_XGD13t-I/AAAAAAAAA2M/SFCuDphPugg/s72-c/pantera+rosa+2.gif' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1574682496579739331</id><published>2009-07-08T16:26:00.002-03:00</published><updated>2009-07-08T16:28:09.380-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El nunca más'/><title type='text'>EL NUNCA MÁS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SlTzDG-ovSI/AAAAAAAAA1c/kSPA_FCLY-I/s1600-h/Paramo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356173091588848930" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 360px; CURSOR: hand; HEIGHT: 346px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SlTzDG-ovSI/AAAAAAAAA1c/kSPA_FCLY-I/s400/Paramo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Desde allí no podía verse el mundo, aunque de vez en cuando se oían sus ruidos. El andar lejano del ferrocarril, las usinas de las fábricas y el motor de los automóviles. Todo llegaba difuso, entremezclado en el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los días parecían eternos, y transcurrían inmersos en una opaca melancolía. El pueblo era un testigo mudo del devenir ajeno; una comunidad solitaria que existía a través de la monotonía. Respiraba, sí; pero solo por no tomarse el trabajo de morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escasez de alimento era nada más que una de las tantas miserias que había que padecer. Cada día la gente se moría extenuada de hambre y de trabajo, y sin embargo todos desafiaban al futuro, dispuestos a enfrentar el desahucio en nombre de un amor que en el fondo no sentían. Era una relación compleja; incomprensible, como la mayoría de las relaciones. Una simbiosis con base en el arraigo, y sostenida por la más cruel ausencia de imaginación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho se paró a la vera de la ruta, dispuesto a abandonar para siempre aquel páramo, harto de que la nada y sus múltiples derivaciones lo esclavizaran como a una bestia inculta. Pero pronto se encontró acorralado por la desesperación, y se arrojó a la carretera con el afán de interrumpir un tránsito inexistente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabía que su intento era inútil, pero quería agotarlo, vivirlo en toda su dimensión, explorarlo como si de una idea virgen se tratara. No podía regresar a su casa sin antes haber hecho todo lo necesario para modificar su destino. No deseaba ser como los demás; entregarse entre suspiros; guardar sus lamentos hasta la vejez. Quería ser distinto, aun cuando solo fuera por la nobleza de sus intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasó varios días solo con su obsesión, y ante el evidente fracaso escaló el terraplén y se recostó sobre las vías del ferrocarril. Ninguno de los habitantes del pueblo había llegado tan lejos. Jamás. Y aunque aquella fuera una hazaña sin testigos, el hecho mismo era un paso gigante en dirección al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Alea jacta est. Es el tren o el nunca más”, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se oyó el silbido de una locomotora, se vio un humo negro e irrumpió un tren. Y eso fue todo. Su andar lejano llevó al pueblo los ruidos del mundo, y el viento se robó los sueños que halló a su paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie percibió los matices de aquella tarde distinta y trágica. Y el nunca más se instaló en el pueblo para siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1574682496579739331?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1574682496579739331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1574682496579739331' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1574682496579739331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1574682496579739331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/07/el-nunca-mas.html' title='EL NUNCA MÁS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SlTzDG-ovSI/AAAAAAAAA1c/kSPA_FCLY-I/s72-c/Paramo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7116850179017888771</id><published>2009-06-30T23:49:00.003-03:00</published><updated>2009-06-30T23:51:28.312-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Firmin y el mastín de la callejuela'/><title type='text'>FIRMIN Y EL MASTÍN DE LA CALLEJUELA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkrO1LhFkcI/AAAAAAAAAz0/Q00vSiNOEVc/s1600-h/rottweiler.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353318520103211458" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 393px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkrO1LhFkcI/AAAAAAAAAz0/Q00vSiNOEVc/s400/rottweiler.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El perro lo miró con ojos lunáticos al tiempo que echaba por la boca una espuma blanca y espesa. Firmin se detuvo y llevó su mano a la daga que traía oculta entre las ropas. Y así se quedaron, los dos, navegando entre el cálculo y la intuición; estudiando la mutua apariencia hasta en los detalles más ínfimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto la bestia soltó un gruñido apenas audible, que al cabo de un instante desembocó en cuatro ladridos roncos. Firmin se aferró a la daga, aunque permaneció inmóvil. Lo último que deseaba era atraer la atención de algún vecino indiscreto, pero en una callejuela angosta como aquella los balcones se extendían hasta donde alcanzaba la vista. Una anciana con el sueño cambiado podía ponerlo al descubierto, y si eso llegaba a ocurrir, el perro sería la menos seria de todas las amenazas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sacando a relucir sus mañas de sicario viejo, Firmin decidió que si lograba abrirse camino hacia los iluminados chapiteles de la catedral podría aguardar allí mismo a que el animal regresara a sus cabales. Entonces envolvió el torso con la capa, dio dos pequeños tironcitos al ala de su sombrero y giró sobre los talones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La torre norte de la catedral –leyó en una placa de bronce- se había erigido en el siglo XVI gracias al esfuerzo combinado de un obispo y un conde, casi ciento cincuenta años más tarde que el resto de la estructura. Firmin supuso que alguna guerra de las que abundaban en la Edad Media habría acabado con la anterior, pero tampoco se detuvo demasiado en sus conjeturas. Solo se encontraba allí para ganar tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De regreso en la callejuela, la recepción del mastín no fue mejor que la anterior. Gruñidos, ladridos graves y mucha espuma salpicando la tierra húmeda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta vez Firmin no retrocedió. En lugar de eso avanzó a paso firme hacia el animal, que con los ojos inyectados en sangre ejercía una presión descomunal sobre la cadena que rodeaba su cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentó restablecer la armonía hablándole a pocos centímetros del límite impuesto por las ataduras, pero no obtuvo ningún resultado. Por lo tanto echó mano a la daga dispuesto a abrirle la garganta al menor descuido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Aguas van!” se oyó desde lo alto; pero Firmin no reaccionó a tiempo y fue alcanzado por los orines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios improperios se le escurrieron entre los dientes mientras el perro seguía ladrando con la cadena a punto de ahorcarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Aguas van! ¿No me oyó? – indagó el vecino- ¿Qué hace ahí abajo a estas horas de la noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada buen hombre. Es este maldito perro que no se calla, y me vuelve loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues no se va a callar, y por estas horas, en este barrio tenemos la mala costumbre de dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Firmin se desembarazó del vecino con dos o tres frases protocolares, y se alejó calle arriba oliendo a amoníaco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mastín, por su parte, continuó ladrando hasta perderlo de vista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7116850179017888771?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7116850179017888771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7116850179017888771' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7116850179017888771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7116850179017888771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/06/firmin-y-el-mastin-de-la-callejuela.html' title='FIRMIN Y EL MASTÍN DE LA CALLEJUELA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkrO1LhFkcI/AAAAAAAAAz0/Q00vSiNOEVc/s72-c/rottweiler.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-2045035171404695272</id><published>2009-06-23T14:01:00.002-03:00</published><updated>2009-06-28T09:59:55.007-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La verdad desnuda'/><title type='text'>LA VERDAD DESNUDA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkEKvm05CFI/AAAAAAAAAzQ/CvRFHEvylsA/s1600-h/biblia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5350569645285378130" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 370px; CURSOR: hand; HEIGHT: 301px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkEKvm05CFI/AAAAAAAAAzQ/CvRFHEvylsA/s400/biblia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Juan lee un ejemplar gastado del Antiguo Testamento, y ejerce todas las prerrogativas de la libre interpretación con un entusiasmo teñido de presagio. Él ignora por completo la frontera con sus posibles acciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su habitación es una fotografía velada del alma. Lecturas místicas abordadas con incoherencia, juguetes de índole sexual y restos de cenas pasadas conforman la pintura de una existencia excedida en contradicciones. Sólo resta mencionar la pistola nueve milímetros -siempre amiga de la mano menos indicada- reposando al pie de la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Destino o azar (a esta altura da lo mismo) se arrojan furiosos a la primera plana del periódico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivi se quedó dormida, como todos los días. Se viste a las apuradas, se maquilla sin método y corre el colectivo con una tenacidad reñida con su aspecto físico. Soporta resignada los manoseos anónimos y llega a la oficina con la piel brillante de transpiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El senador promete una sanción ejemplar, como todos los días. Pero no la hará efectiva. Los contornos imprevisibles de Vivi, revelados por el vestido adherido a las nalgas a causa del sudor y la impiedad del transporte público, son un remedio infalible contra su ira. Podría forzarla a pagar sus culpas en especie, porque él sabe de los milagros obrados por la necesidad; pero detrás de la conciencia de su poder existe un hombre más o menos decente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan irrumpe en el despacho del senador empuñando su arma. Sabe Dios cómo ha hecho para burlar el detector de metales. El viejo lo mira extrañado, pero sin temor. Vivi esconde su bolso y se pone de pie. Ella sí le teme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estridor del disparo sacude la paz del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivi se horroriza cuando ve su pecho teñido de un rojo viscoso, pero comprende que está ilesa al percibir el semblante abatido de su jefe, con las últimas ínfulas de vida derramándose sobre el escritorio. Entonces su mirada se funde en los ojos tristes del victimario, y ya no es capaz de temer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan se acerca a Vivi ignorando los alaridos, llantos y silencios que se deslizan por debajo de la puerta hacia el interior del despacho. Con perenne dulzura introduce los dedos de su mano derecha entre el muslo de la muchacha y el volado del vestido, agitándolo suavemente para despegar la tela del cuerpo, desde las rodillas hasta el mechón de pelo negro que cubre la estrechez de la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las balas de los custodios lo alcanzan antes de poder explicar su obra, y Juan muere sin defenderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asesinato con motivaciones políticas, desborde moral basado en la lectura fanática de un libro sagrado o simple acto de amor. Esas serán sólo algunas de las hipótesis destinadas a suplir la ausencia de su verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-2045035171404695272?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/2045035171404695272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=2045035171404695272' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2045035171404695272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2045035171404695272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/06/la-verdad-desnuda.html' title='LA VERDAD DESNUDA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SkEKvm05CFI/AAAAAAAAAzQ/CvRFHEvylsA/s72-c/biblia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7986028476925619857</id><published>2009-06-16T16:32:00.002-03:00</published><updated>2009-06-16T16:35:52.467-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La mochila de Dominga'/><title type='text'>LA MOCHILA DE DOMINGA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SjfziDg-pFI/AAAAAAAAAwQ/WnyDXRlrir8/s1600-h/clavel2iy4.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348010848910484562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 284px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SjfziDg-pFI/AAAAAAAAAwQ/WnyDXRlrir8/s400/clavel2iy4.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Mientras Don Florencio batallaba con los tornillos oxidados que sujetaban el aparato contra la pared, Dominga ejercía una vigilancia tan tediosa como estéril. Ella no entendía nada de plomería, pero imaginaba que su presencia podía imponer cierto respeto. Eso, por supuesto, si no abría la boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy a tener que sacar la mochila, Dominga- anunció Florencio con aire de fastidio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Claro, no queda alternativa- respondió ella sin ahondar en el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hay que cambiar la goma de atrás… venga, toque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hace falta Don Florencio- se excusó con una sonrisa cortés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre se arrodilló para avocarse a su cruzada contra los tornillos herejes. El visto bueno de la dueña de casa había renovado su tenacidad, y ahora atacaba el problema con una variada gama de herramientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabe Dominga… su madre solía pararse en ese mismo sitio a observar mi trabajo- recordó Florencio al ver que la joven no se movía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No diga…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Se lo juro – balbuceó ya con un tornillo entre los dientes-. Era una mujer maravillosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya lo creo, Don Florencio- asintió ella algo sorprendida por la confesión del plomero de la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A veces pienso que debí haberle dicho que la amaba mientras hubo tiempo- agregó este como si fuera la única persona en el cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dominga tardó unos cuantos segundos en procesar el contenido de aquella frase. La naturalidad de Florencio fue decisiva para dilatar su reacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo dice?- inquirió finalmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dije que yo amaba a su madre, Dominga; y ella me amaba a mí- concluyó Florencio sin quitar la vista de sus tornillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea de que una mujer radiante como su madre pudiera haber pasado la vida enamorada de un hombre tan vinculado al excremento le dio nauseas. Los amores de aquella dama habían permanecido siempre como un misterio insondable; el secreto mejor guardado en un pueblo que admiraba su belleza desde las sombras. Ni siquiera se había filtrado la identidad del padre de Dominga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No diga tonterías Florencio!- protestó sin ocultar su indignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre no contestó. Tal vez pensó que había llegado demasiado lejos, o se rindió ante la imposibilidad probatoria de sus revelaciones. Pero el caso es que eligió callar, y Dominga sintió que otra puerta hacia el pasado se cerraba para siempre delante de sus ojos. Aquel plomero de maneras apacibles y dedos roñosos podía ser el primer indicio de la vida amorosa de su madre, e incluso, en el peor de los casos, ese hombre del cual le había sido vedada cualquier noticia desde que tenía uso de razón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué me cuenta esto?- preguntó con los ojos llorosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Porque es la verdad- se limitó a decir Florencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Usted es mi padre?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ojala su querida madre me hubiera honrado con esa distinción- se dolió mientras aflojaba el último de los cuatro tornillos rebeldes-, pero por desgracia no lo soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Sabe algo de él?- prosiguió Dominga para no guardarse nada que pudiera atormentarla en el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Poco y nada. Sé que murió, y que era mucho menor que ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y usted?- demandó la joven repleta de ambigüedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo hice lo que pude.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Florencio retiró la mochila y extrajo la goma defectuosa haciendo caso omiso del silencio. Ahora solo debía reinstalar el aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dominga no volvió a pronunciar palabra. Toda la vida, los amores de su madre se habían representado en su mente de las formas más diversas. Complejos y peligrosos, salvajes y desinhibidos, fugaces y prohibidos; pero jamás embarrados por la chatura de la rutina. Con suerte, aquel cuarto de baño oscuro y desabrido en el que ella se encontraba habría sido el escenario de sus horas más desenfrenadas. La bella y el plomero unidos por una existencia vacía y solitaria; sometidos al capricho de una cañería para desatar la pasión que corría por sus venas. Horroroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué le debo Florencio?- preguntó apenas él comenzó a guardar las herramientas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La verdad es que no sabría decirle.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7986028476925619857?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7986028476925619857/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7986028476925619857' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7986028476925619857'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7986028476925619857'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/06/la-mochila-de-dominga.html' title='LA MOCHILA DE DOMINGA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SjfziDg-pFI/AAAAAAAAAwQ/WnyDXRlrir8/s72-c/clavel2iy4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5914173894830504497</id><published>2009-06-08T10:11:00.006-03:00</published><updated>2009-06-08T22:47:59.619-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Galardones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El campo del absurdo'/><title type='text'>EL CAMPO DEL ABSURDO / GALARDÓN</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Síntesis del post: Galardón. Agradecimiento. Cuento corto con consigna.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;a href="http://gentesensibleysesuda.blogspot.com/"&gt;La Duquesa de Katmandú&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;, que lo que hace lo hace maravillosamente aunque en este acto haga gala de un curioso enfoque sobre las dotes del espíritu y la inteligencia, me ha otorgado un nuevo galardón (gracias, precisamente, e ese enfoque) que a continuación exhibo con orgullo:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;PREMIO CABELLOS DE ACERO A LA SENSIBILIDAD Y SESUDEZ&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Si0O3jQBBPI/AAAAAAAAAvI/DV0M-C--c2E/s1600-h/premio+cabellos+de+acero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5344944680276657394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 342px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Si0O3jQBBPI/AAAAAAAAAvI/DV0M-C--c2E/s400/premio+cabellos+de+acero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;¡MUCHAS GRACIAS DUQUESA!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuestión previa:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El siguiente relato responde a la consigna "un cuento que explote el campo del absurdo".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL CAMPO DEL ABSURDO&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Recuerdo muy bien el día en que explotó el campo del absurdo, porque fue la única vez en mi vida que vi llover vacas lecheras sobre la ruta cuarenta y ocho; y resultó un espectáculo horrendo. Sin embargo fue una desgracia con suerte, pues de haberme encontrado yo en mi casa al momento de la explosión, habría volado en mil pedazos junto con toda la hacienda de aquel vecino infortunado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El absurdo era hijo de inmigrantes rumanos, y vivía de la producción agropecuaria desde principios de la década del sesenta. El apodo se lo había ganado a causa de la infinita cantidad de hechos penosos e incomprensibles que le ocurrían casi a diario. Lo del campo, bien que escapaba un poco de su normalidad, no era del todo novedoso. En aquel tiempo ya había sufrido el azote de un granizo localizado en sus cosechas, la misteriosa aparición de una laguna sobre sus brotes de soja, la homosexualidad de dos carísimos toros reproductores que había adquirido, y muchas otras calamidades no menos originales que esas. El pobre parecía tener un imán para atraer las catástrofes, y no importaba cuántas veces se levantara, porque siempre ocurría algo que lo devolvía al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella tarde regresó de la ciudad con todos sus impuestos pagos, y se encontró con el enorme hoyo negro que una vez había sido su campo. Lo contempló angustiado, enfermo de una tristeza tan densa, tan pura, que sintió que Dios había creado para él una realidad propia, separada del universo, inabarcable en sus trágicas dimensiones. Entonces lloró frente a todas las personas que se habían acercado desde el pueblo, hasta que sus lágrimas crearon una laguna más grande y profunda que aquella surgida sobre los brotes de soja. Y cuando por fin estuvo llena se sumergió, así como estaba, con su boina desteñida y sus bombachas de faena; y jamás regresó a la superficie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno de todos los que presenciaron su final hizo nada para detenerlo, pero yo no los juzgo. Si hubiera tenido el valor de permanecer allí luego de que derramó sus primeras lágrimas, habría hecho lo mismo que ellos. Cuando un hombre como ese, que se ha caído y levantado un millón de veces, decide quedarse en el suelo, es obligatorio respetar su voluntad. No hay nada que se le pueda reprochar; después de todo, nosotros, hombres privilegiados por una existencia al amparo del paraguas de lo previsible, no teníamos ningún argumento válido para intentar razonar con el absurdo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5914173894830504497?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5914173894830504497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5914173894830504497' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5914173894830504497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5914173894830504497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/06/el-campo-del-absurdo-galardon.html' title='EL CAMPO DEL ABSURDO / GALARDÓN'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Si0O3jQBBPI/AAAAAAAAAvI/DV0M-C--c2E/s72-c/premio+cabellos+de+acero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-95750123285636977</id><published>2009-06-01T12:57:00.004-03:00</published><updated>2009-06-01T13:03:27.088-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bifurcaciones'/><title type='text'>BIFURCACIONES</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El siguiente relato responde a la consigna: Un cuento que comience con la frase "Mariana subió las escaleras sin encender las luces", con un límite máximo de doscientas palabras. &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiP6ngMX5tI/AAAAAAAAAsc/gUyaURMstBE/s1600-h/humo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5342389139555215058" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 278px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiP6ngMX5tI/AAAAAAAAAsc/gUyaURMstBE/s400/humo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Mariana subió las escaleras sin encender las luces. Estaba cansada, pero no era un cansancio extremo, sino una sensación más relacionada con la angustia. Dejó caer la cartera sobre la cama del lado que solía dormir Antonio, encendió un cigarrillo y lo chupó con una efusión que acaso le resultó impropia. Una voluta de humo denso y pesado ascendió sin gracia alguna frente a sus ojos, y al acercarse a la bombilla que colgaba del techo (también sin ninguna gracia) se bifurcó. Entonces tomó forma dentro de ella una reflexión acerca de las bifurcaciones que se le antojó estúpida y hasta dañina, y sin embargo no hizo nada por evitarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paró desnuda frente al espejo y se miró las tetas. Desapasionada, aunque minuciosa. Ya no eran las tetas de Antonio. Ni siquiera las de Evaristo. Más bien eran unas tetas pálidas que descendían (también sin gracia alguna) ajenas a las más básicas nociones de elegancia. Y sintió una pena que jamás había sentido. Y admitió una nostalgia que no había admitido. Y chupó el cigarrillo con una efusión que le resultó menos nueva que antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces se metió en la cama y pensó en Antonio. Pero vagamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-95750123285636977?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/95750123285636977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=95750123285636977' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/95750123285636977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/95750123285636977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/06/bifurcaciones.html' title='BIFURCACIONES'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiP6ngMX5tI/AAAAAAAAAsc/gUyaURMstBE/s72-c/humo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5073640768516895127</id><published>2009-05-29T14:30:00.003-03:00</published><updated>2009-05-29T14:35:22.237-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El primer asesino'/><title type='text'>EL PRIMER ASESINO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: El siguiente relato responde a la consigna "Un cuento de terror en la época de las cavernas", con un límite máximo de doscientas palabras; y salió publicado en la revista del diario La Nación en el mes de febrero.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiAbyraDLNI/AAAAAAAAAsU/E4sF--7b5lU/s1600-h/CavernÃ&amp;shy;cola.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5341299715520802002" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 240px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiAbyraDLNI/AAAAAAAAAsU/E4sF--7b5lU/s400/Cavern%C3%ADcola.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Quizá tuviera unos veinticinco o veintiséis años, pero lucía muy avejentada. Demasiado, incluso para sus circunstancias. El cutis ajado, el cabello reseco, la nariz aplanada y la mirada ausente eran la prueba más fiel de una existencia precaria y salvaje. Sin embargo, ni siquiera la ley de la caverna la había preparado para tanta barbarie. No sin un propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito de su madre le desgarró los oídos, y entre el humo denso pudo adivinar sus últimos gestos. Entonces el terror se apoderó de su espíritu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado del fuego el asesino la observaba inmóvil, con el hacha de piedra colgando de su mano izquierda. Solo el cansancio lo había convencido de detenerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un arranque de falsa bravura la hembra lo miró con severidad, como reprimiendo el instinto de darle muerte. Sin embargo el otro no se inmutó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así permanecieron durante algunos minutos, hasta que por fin el guerrero giró sobre sus talones y abandonó la cueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su retirada caminó entre los cueros, el alimento y las hembras jóvenes; pero ni siquiera alzó la mirada. Aquello no era un saqueo ni un cambio de mando. Había obrado por placer, no por necesidad. Había evolucionado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5073640768516895127?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5073640768516895127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5073640768516895127' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5073640768516895127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5073640768516895127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/05/el-primer-asesino.html' title='EL PRIMER ASESINO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SiAbyraDLNI/AAAAAAAAAsU/E4sF--7b5lU/s72-c/Cavern%C3%ADcola.png' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6350070495860202475</id><published>2009-05-26T15:43:00.002-03:00</published><updated>2009-05-26T15:45:46.165-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El profesor'/><title type='text'>EL PROFESOR</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Shw4iBtWyXI/AAAAAAAAAqk/Fve0UwQzBkk/s1600-h/estudio.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340205415379945842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 297px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Shw4iBtWyXI/AAAAAAAAAqk/Fve0UwQzBkk/s400/estudio.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;“¡Qué criatura horrenda, por los clavos de Jesucristo!”, se dijo apenas la vio. Y tenía toda la razón. La hija del General Baigorria –Felicia- era dueña de una fealdad diseñada para la alta competencia. Aquella infortunada gangrena y posterior amputación de la pierna derecha era solo una anécdota inocente, ya que la verdadera desgracia le había ocurrido en el útero materno. Y para colmo lo miraba con altivez, con desdén, reflejando a través de sus ojos una cara de culo ensayada para la ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió deseos de gritar, pero no lo hizo. En su lugar eligió consolarse admirando la sencilla belleza de Clarisa, la hermana menor de aquel monstruo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡¿Cómo pueden existir dos polvos tan distintos?!”, se preguntó sin sumar en el balance el miembro ausente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La grosería le causó gracia, aunque se arrepintió de inmediato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El contrato firmado dos noches antes adquiría tintes leoninos a la luz de aquella nueva realidad. Un año entero encerrado intentando enseñarle algo a aquella bestia antipática y corta de entendederas parecía un castigo desproporcionado; sobre todo teniendo en cuenta que cuatro tutores antes que él no habían logrado que aprobara las últimas asignaturas del colegio secundario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hundido en el sillón de la antesala escuchó con atención las directivas impartidas por el viejo patriarca, imaginando de a ratos la cara que pondría su flamante ex mujer al enterarse de su fuga. Pensó mucho en ella, es cierto. Y también en Clarisa. Pero sobre todo pensó en el dinero del viejo. No en el que ya había obtenido, claro está, sino en el que aún podía obtener.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6350070495860202475?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6350070495860202475/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6350070495860202475' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6350070495860202475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6350070495860202475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/05/el-profesor.html' title='EL PROFESOR'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Shw4iBtWyXI/AAAAAAAAAqk/Fve0UwQzBkk/s72-c/estudio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8270789989668712026</id><published>2009-05-04T13:28:00.002-03:00</published><updated>2009-05-04T13:34:05.824-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (VIII)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Cuestión previa: &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Con esta entrega damos por terminada la etapa de las &lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Historias Mínimas&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;. Por lo tanto, en el transcurso de la semana regresaremos al formato de cuentos habitual.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sf8X4QkbuNI/AAAAAAAAAo8/9RQxCjIS8yU/s1600-h/caldero.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5332006739117848786" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 273px; CURSOR: hand; HEIGHT: 278px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sf8X4QkbuNI/AAAAAAAAAo8/9RQxCjIS8yU/s400/caldero.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;RAÍCES SALVAJES&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Pasadas las dos de la madrugada, segura de que todas las patrullas reales que le seguían el rastro cabalgaban ya de regreso al palacio, la condesa dio comienzo al ritual. Procedió según las antiquísimas fórmulas que le habían sido transmitidas, procurando reproducir incluso los ademanes más casuales del druida. No podía permitirse el lujo de fallar por segunda vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un líquido espeso y pestilente bullía dentro del caldero, y las burbujas estallaban ansiosas de servir a su propósito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un diente de cocodrilo centenario, una uña de león albino, un ojo de pavo viudo, una zanahoria, dos cebollas picadas y un puñado raíces salvajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La definición del último ingrediente le resultaba difusa, al igual que la cantidad. Estaba segura de que a eso se debía su último fracaso, pero no tenía ninguna alternativa. Entonces revolvió el caldero, bebió una generosa porción del brebaje y concurrió al baile.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis semanas más tarde, el rey se unió en matrimonio con otra mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;TU SECRETO ME TORTURA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Armando Molina Garrido cerró los ojos y probó el vino elaborado por su primo sin más preámbulo que un leve olfateo. Luego emitió su juicio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Exquisito, mi querido Blas; sencillamente exquisito- balbuceó con gesto sincero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias primo, sabía que podía confiar en ti- respondió el otro con las mejillas rojas de orgullo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Armando apuró el último trago y de inmediato le pidió a un sirviente que llenara de nuevo la copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Esto es maravilloso! – clamó mientras se arrimaba al oído de su primo en plan de confesión-. Tu secreto me tortura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé- confesó Blas con una media sonrisa. Pero eso fue lo único que dijo sobre el asunto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8270789989668712026?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8270789989668712026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8270789989668712026' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8270789989668712026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8270789989668712026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/05/historias-minimas-viii.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (VIII)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sf8X4QkbuNI/AAAAAAAAAo8/9RQxCjIS8yU/s72-c/caldero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1960402746582289546</id><published>2009-04-28T10:27:00.003-03:00</published><updated>2009-04-28T10:31:34.269-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (VII)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SfcEys22aXI/AAAAAAAAAm0/IG2RuFCsScA/s1600-h/caverna2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5329733953097460082" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SfcEys22aXI/AAAAAAAAAm0/IG2RuFCsScA/s400/caverna2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;MAREA PERDIDA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;De pronto el nivel del agua comenzó a descender, y Anselmo se dio cuenta de que tendría que permanecer en la cueva otras veinticuatro horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el ánimo destrozado se dedicó a medir las dimensiones de su fracaso, y atribuyó la responsabilidad a los ritmos de la naturaleza. Sabía que con veinte minutos más de crecida era factible alcanzar el borde superior con sus propias manos. Pero esto nunca ocurría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Es usted un auténtico luchador?”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordó aquel eslogan que él mismo había impuesto y sintió un súbito pánico abriéndose camino por el pecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante comprendió que jamás saldría con vida de esa horrenda caverna. Y la muerte se le antojó cercana. Omnipresente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;ALMAS DESNUDAS&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Fermín permaneció inmóvil, en silencio; batiendo sus párpados adolescentes repletos de incredulidad. ¡Cómo le dolían esos ojos púberes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Candela emitió una risita cómplice con las manos cruzadas en la región abdominal. Estaba desnuda. Por primara vez su cuerpo era objeto de una mirada sexual. Un hombre –o el proyecto de uno- comenzaba a recorrerla como mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso tibio; unas palmas temblorosas sobre sus pechos y el esbozo del primer amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se amaron con esa sinceridad que solo es posible en los extremos de la existencia. Aunque ellos no lo supieran.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1960402746582289546?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1960402746582289546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1960402746582289546' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1960402746582289546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1960402746582289546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/04/historias-minimas-vii.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (VII)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SfcEys22aXI/AAAAAAAAAm0/IG2RuFCsScA/s72-c/caverna2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-2473794413660540283</id><published>2009-04-13T00:48:00.004-03:00</published><updated>2009-04-13T00:51:58.899-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (VI)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SeK2M0QeERI/AAAAAAAAAlc/jL8DSnAhgRs/s1600-h/ases.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5324018040807756050" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SeK2M0QeERI/AAAAAAAAAlc/jL8DSnAhgRs/s400/ases.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL AS&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El naipe se deslizó por el paño hasta su posición, pero el vasco Orfila no lo tomó. En cambio sostuvo una mirada neutra sobre la humanidad de Sassone, mientras revolvía con el dedo índice los tres hielos derrotados que flotaban en su vaso de whisky.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente el italiano empujó su montón de fichas hasta el centro de la mesa, y a ello agregó un pequeño cofre repleto de alhajas y un documento que parecía ser el título de propiedad de algún inmueble.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vasco bebió un último sorbo de whisky y levantó el naipe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;As de trébol. Póker.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sassone forzó una sonrisa y alzó las cejas invitándolo a cubrir la apuesta, pero Orfila guardó sus cartas en el corazón de la baraja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL EXPLORADOR&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El profesor Briegel agachó la cabeza y avanzó a pesar de las ráfagas de viento helado. Helmut lo siguió como pudo, arrastrando tras de sí los restos del trineo, el radio portátil y la bolsa con las pocas provisiones que les quedaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cada paso, las piernas de ambos hombres se hundían casi medio metro en la nieve, y cada vez era más complicado predecir las grietas con suficiente antelación. Sin embargo, la palabra descanso no figuraba en los planes del profesor Briegel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, al tiempo que Helmut caía de rodillas dispuesto a dejarse morir en aquella estepa inclemente, el mítico explorador se detuvo y clavó la bandera en un montículo más o menos parecido a todos los que habían observado por el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Adónde estamos profesor?- indagó Helmut con lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No tengo la más pálida idea querido amigo, pero llegamos primeros- respondió eufórico el profesor Briegel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helmut respiró aliviado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;CASINOS EN LAS NUBES&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;- ¿Sabía usted que en las nubes hay casinos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y le sorprende?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No me sorprende. Hay muchas cosas que yo no sé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Le gustaría ir a uno?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo creo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué? ¿No le parece interesante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No. De hecho es algo que se me antoja bastante estúpido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué tiene de estúpido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Prefiero ser un pobre con los pies en la tierra antes que un estúpido volador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-2473794413660540283?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/2473794413660540283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=2473794413660540283' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2473794413660540283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2473794413660540283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/04/historias-minimas-vi.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (VI)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SeK2M0QeERI/AAAAAAAAAlc/jL8DSnAhgRs/s72-c/ases.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-3395797367282776127</id><published>2009-03-31T12:10:00.003-03:00</published><updated>2009-03-31T12:16:44.780-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (V)</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SdIzHy1rH2I/AAAAAAAAAj0/NkpQPCCzFU8/s1600-h/oceano.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5319370318876974946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 272px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SdIzHy1rH2I/AAAAAAAAAj0/NkpQPCCzFU8/s400/oceano.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;ENTRE COPAS&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Las pestañas de ella insinuaron una delicada invitación, y él se acercó como adivinando. Cambiaron gentiles palabras, dibujaron raros ademanes y gritaron sonrisas al unísono. El candelabro bañaba el mantel con la luz avara de sus velas, y a su amparo iniciaron un mutuo descubrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre susurros y arrumacos se emborracharon, y pronto los invadió el desenfreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él deslizó su mano entre los muslos de ella, y a cambio recibió una suave represalia. Entonces se detuvo y reformuló su propuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella apuró el trago y susurró un permiso, entusiasmada con la plácida intimidad del hotel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él ya no se detuvo con sus represalias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;ESA PIEDRA MALDITA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Temeroso aunque resuelto, Pierluigi Melandri decidió confesar sus sentimientos. Ya no soportaba el dolor en el pecho. Luego aguardó a que su amada le comunicara el veredicto, orgulloso de aquel gran paso desde la inmovilidad hacia el acto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Francesca Fonzi extravió la mirada en el horizonte, y así permaneció durante varios segundos. Finalmente giró sobre sus talones, apretó los dientes y comprometió todas las energías en una desenfrenada carrera hacia la calle. No lograba asimilar la idea de compartir su vida con aquel italiano mal educado, que tenía la costumbre de atender la mayoría de sus asuntos en camiseta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Melandri intentó una persecución, pero antes de dar tres pasos fue derribado por una intensa puntada en la planta del pie derecho. La piedra se filtró traicionera entre la piel y la chancleta, abriendo una fea herida con alguna de sus aristas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la sangre manaba sin control del talón y del pecho, el italiano se dejó caer al suelo. Y desde allí contempló los últimos instantes de su amor en fuga.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL MAR ES SOLO UN POZO&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Matilde observó a su marido con estudioso desprecio. Aquel sillón vetusto ubicado frente al aparato de televisión se había convertido en una prolongación de su cuerpo, y amenazaba con postergar para siempre sus sueños. Y para colmo ella no entretenía su mente con delirios irrealizables, sino con pequeños anhelos al alcance de cualquier mortal. Eso, quizás, era el motivo principal de su irritación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Carlos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué Matilde?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero conocer el mar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y para qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo para qué? ¡Todo el mundo lo conoce!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El mar es un pozo lleno de agua Matilde. No tiene nada de novedoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Matilde observó una vez más al hombre-sillón, y ya no fue capaz de sentir nada. Entonces abrió la puerta de calle y eligió un rumbo al azar. Según el mapa que había comprado por la mañana en la librería de Don José, avanzando en línea recta y sin detenerse, al final del camino siempre hallaría un océano. El rumbo no era lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-3395797367282776127?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/3395797367282776127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=3395797367282776127' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3395797367282776127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3395797367282776127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/historias-minimas-v.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (V)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SdIzHy1rH2I/AAAAAAAAAj0/NkpQPCCzFU8/s72-c/oceano.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5096425469716900906</id><published>2009-03-27T10:49:00.002-03:00</published><updated>2009-03-27T10:53:46.938-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (IV)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Cuestión previa: Otra vez dos historias, y no tres.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SczZqttVt2I/AAAAAAAAAjs/iZNuwxz_BYY/s1600-h/balanza.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5317864587865208674" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SczZqttVt2I/AAAAAAAAAjs/iZNuwxz_BYY/s400/balanza.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;SIETE MINUTOS&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Antonio Güerrieri escuchó su nombre en boca del secretario y adivinó una mueca temerosa en el rostro de su abogado. Se puso de pie, acomodó el nudo de la corbata, y sin dejarse intimidar por los ojos inquisidores de los miembros del tribunal, ratificó la historia que algunos meses antes le había contado en detalle al comisario Bustamante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siete minutos le demandó aquella exposición sobre la que se hallaban depositadas todas sus esperanzas de justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por segunda vez desde el homicidio de su esposa cayó el descrédito sobre su testimonio. Las pocas personas que estaban presentes en la sala lo abuchearon y apuntaron sobre él un índice acusador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero Antonio Güerrieri estaba como ausente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué le había demandado siete minutos el relato de un hecho ocurrido en pocos segundos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“La verdad solo vale en persona; así, contada, no se parece mucho a sí misma”, pensó mientras lo trasladaban.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;UNA TRAICIÓN IMPERDONABLE&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Al ver aquellos rostros llenos de estupor no pude más que avocarme a una minuciosa reconstrucción de la cadena de sucesos que me habían transformado en el protagonista de ese instante fatídico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El calor agobiante me convenció de que las plumas del traje de “Súper Pollo” iban a cocinarme en mis propios jugos, así que lo deseché.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El disfraz de Batman era demasiado ajustado, y yo ya no tengo veinte años. Mi abdomen repleto de pliegues me impone algunas limitaciones. Por lo menos en público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El proyecto de irrumpir como pirata cayó por culpa del olvido de Gladis. Un pirata sin parche es como un asado sin vino: triste, insulso y desabrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero por qué tuve que elegir al bebé? Es cierto, la plata no abunda, y cuando descubrí ese paquete con los pañales que usaba la abuela antes de morir me iluminé. Pañal más chupete y rulito engominado en el centro de la calva, igual aplauso fervoroso de la multitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto mis ojos se cruzaron con la mirada pícara de Cintia, que saboreaba un triunfo colosal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que no era una fiesta de disfraces…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5096425469716900906?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5096425469716900906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5096425469716900906' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5096425469716900906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5096425469716900906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/historias-minimas-iv.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (IV)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SczZqttVt2I/AAAAAAAAAjs/iZNuwxz_BYY/s72-c/balanza.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-891804988877876092</id><published>2009-03-23T12:03:00.003-03:00</published><updated>2009-03-23T12:11:26.513-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (III)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Cuestión previa: Dos historias mínimas, y no tres, porque estaban escritas de acuerdo a un cronograma de consignas.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScelslKDrRI/AAAAAAAAAjM/8wobQtpKRr0/s1600-h/gaucho_boleadoras.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5316400070441282834" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 361px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScelslKDrRI/AAAAAAAAAjM/8wobQtpKRr0/s400/gaucho_boleadoras.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;LA SOMBRA DEL MUERTO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El inspector Dorio observó el cadáver del viejo con un gesto de contrariedad. Luego depositó su impermeable mojado sobre el único sillón que había en la habitación y comenzó a caminar en redondo, como si a través de esa operación pudiera entrever la solución del dilema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué le sugiere el cadáver cabo Varela?- preguntó con aires profesorales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cabo distrajo algunos segundos rascándose el mentón, y luego emitió el juicio exigido por su jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Noté que el cuerpo no tiene sombra, señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El inspector Dorio quedó estupefacto. Lo que él tenía en mente era una observación de rutina de lo más estúpida; y lo era mucho más puesta frente a aquella revelación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Usted siempre me sale con un martes trece cabo, no sé para qué le sigo preguntando- protestó al tiempo que incluía el detalle en su vetusta libreta negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde, exhaustos y sin respuestas, los dos policías abandonaron la escena en silencio.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL GAUCHO&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Definitivamente, aquella estatua evocaba todo lo que en su espíritu había de patriótico. Para él era su pampa querida perpetuada en un generoso bloque de mármol. Su entera existencia elevada a una categoría celestial por la mano del artista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se arrimó al pie del monumento y posó una mano emocionada sobre la bota de potro. A pocos metros de su posición, unos niños se disputaban un balón de fútbol ante la mirada ausente del héroe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué había ocurrido con su país entre medio del chiripá y aquel pequeño pasatiempo de origen británico? Sin duda demasiadas cosas. La distancia sideral entre su devoción por la patria y el entusiasmo de aquellos niños por un deporte extranjero era la prueba más contundente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido seco del impacto detuvo el partido y atrajo la atención de los transeúntes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños fueron los primeros en llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Loco… me parece que a este chabón le cayó una de esas pelotas de piedra en el bocho- dijo uno intentando reconstruir el incidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Es cierto!- exclamó otro-. ¡Se desprendió una de las pelotas de las &lt;em&gt;voladoras&lt;/em&gt; del gaucho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Está muerto?- preguntó un tercero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y… la &lt;em&gt;voladora&lt;/em&gt; se partió en cuatro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-891804988877876092?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/891804988877876092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=891804988877876092' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/891804988877876092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/891804988877876092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/historias-minimas-iii.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (III)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScelslKDrRI/AAAAAAAAAjM/8wobQtpKRr0/s72-c/gaucho_boleadoras.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8151449661340127196</id><published>2009-03-18T11:13:00.003-03:00</published><updated>2009-03-18T11:19:42.807-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Galardones'/><title type='text'>PREMIO DARDO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;Nuevo galardón:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScEB6lnSA8I/AAAAAAAAAiE/pnzuQY04ON4/s1600-h/premios+dardo.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5314531141314806722" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 311px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScEB6lnSA8I/AAAAAAAAAiE/pnzuQY04ON4/s400/premios+dardo.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estimados:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;a href="http://palabra-libre.blogspot.com/"&gt;Jale&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;, que tiene un blog de lo más interesante y encima se toma el trabajo de bucear en el lodo para dejar sus comentarios en este espacio, me ha otorgado el valioso galardón que se exhibe justo encima de estas líneas. Y el mismo tiene un justificativo que paso a transcribir:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;“La razón de ser del galardón es reconocer los valores que cada bloggero muestra día a día en su esfuerzo por difundir sólidos valores culturales, éticos, literarios, personales y demás, que en suma demuestran su incansable creatividad a través del pensamiento vivo que está y permanece inmutable entre sus letras, palabras, dibujos, fotografías, etc”.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estudié minuciosamente estas razones y llegué a la conclusión de que, en mi caso particular, la distinción vino a raíz del etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienvenido sea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprieto el puño, me beso la camiseta y lo grito como si fuera un gol en la final del mundo. Y tienen suerte de que no se lo puedo enrostrar a nadie, como pienso hacer con mis compañeros de terna apenas gane –porque voy a ganar- mi&lt;/span&gt; &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;a href="http://soybriks.blogspot.com/2009/03/actualizacion.html"&gt;Briks Award&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;Tengan ustedes muy buenas tardes.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8151449661340127196?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8151449661340127196/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8151449661340127196' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8151449661340127196'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8151449661340127196'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/premio-dardo.html' title='PREMIO DARDO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ScEB6lnSA8I/AAAAAAAAAiE/pnzuQY04ON4/s72-c/premios+dardo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1897383489500190321</id><published>2009-03-16T13:07:00.005-03:00</published><updated>2009-03-16T13:22:09.652-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Galardones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (II)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuestión previa: &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;a href="http://palabra-libre.blogspot.com/"&gt;Jale&lt;/a&gt;&lt;/span&gt; me ha otorgado un galardón que agradezco sinceramente. Por desgracia recién lo acabo de ver, así que no cuento con mucho tiempo. En consecuencia, le daré ingreso como es debido recién en el próximo post. Palabras alusivas y el festejo desmedido que me caracteriza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sb56AS5nKAI/AAAAAAAAAh0/gpt5rgAz0r8/s1600-h/Rosa_blanca.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5313818755835832322" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 264px; CURSOR: hand; HEIGHT: 359px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sb56AS5nKAI/AAAAAAAAAh0/gpt5rgAz0r8/s400/Rosa_blanca.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;LA CONJURA&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;- Con esta medicina que te traje vamos a conjurar esa fiebre rebelde- le explicó Antonia con su voz acaramelada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí Antonita, lo que vos digas- contestó Clara forzando una pausa en su delirio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La morocha, gentil aunque decidida, le hizo beber un potaje de color verde esmeralda obligándola a dominar las arcadas, y luego se dejó caer pesadamente sobre el sillón de la abuela Carmen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los primeros dos días la fiebre no cedió, e incluso la niña experimentó violentas convulsiones que hicieron temer lo peor. Sin embargo, en el transcurso de la tercera noche comenzaron a notarse evidentes signos de mejoría. Pronto la temperatura se normalizó y los delirios desaparecieron por completo permitiéndole regresar a sus rutinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué cosa era ese remedio que me diste el otro día Antonita?- le preguntó Clara con algo de fascinación en el tono de su voz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La piel de una rana con un poco de almíbar- contestó la morocha sin resguardar el secreto de su receta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y te parece que eso me salvó la vida?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;CULTIVO UNA ROSA BLANCA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Martina observaba el jardín a través de la ventana de la cocina. Estaba como petrificada, tan sumida en sus pensamientos que Jaime no se animó a pedirle que se corriera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silbido de la pava la trajo de vuelta a la realidad; entonces se arrimó hasta la silla de su marido y lo miró con ojos indagatorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No te parece que al jardín le hace falte un detalle alegre, Jaime?- reflexionó en voz alta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Para mí está bien así… ¿qué detalle?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé. Tal vez una rosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Rosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Una.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Una?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí Jaime. Una. Una rosa blanca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Como la del poema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, pero solo para mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jaime se refugió en su periódico y ya no se preocupó más por el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martina apagó la hornalla, se puso un abrigo cualquiera y salió rumbo al vivero. En el camino pensó en lo mucho que le divertían aquellas respuestas tácitas de su marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;LA JAURÍA&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Ni bien Celeste gana la calle se da cuenta de que la campera le sobra. Hace un calor bárbaro. Como siempre, su madre incordiando y ella acatando. Como una tonta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Don Julio. Pregunta mi mamá si le fía cien de cocido y ciento cincuenta de queso hasta que cobre la pensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí nena, ya te corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don Julio introduce una buena parte del torso dentro de la heladera, y en pocos segundos emerge con los productos acordados. Luego los exhibe encima del mostrador como demandando el visto bueno de Celeste, aunque ambos sepan que su opinión no es relevante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo anda Doña Matilde?- pregunta la niña con un interés fingido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No muy bien nena –responde Don Julio resoplando-. La atacó una jauría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste se queda muda. Tiene la sospecha de que es una broma del almacenero, pero no está del todo segura. En el fondo, tampoco existe entre ellos tanta confianza como para andar haciendo esos chistes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿En serio Don Julio?- dice por fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No entiendo; en la ciudad no hay jaurías…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Acá no, pero en la zona donde vivimos nosotros sí. Por allá es casi todo campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y está muy lastimada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Celeste gana la calle y apura el paso. Se pregunta si la campera será lo bastante gruesa como para que no la traspase un colmillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1897383489500190321?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1897383489500190321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1897383489500190321' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1897383489500190321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1897383489500190321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/historias-minimas-ii.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (II)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sb56AS5nKAI/AAAAAAAAAh0/gpt5rgAz0r8/s72-c/Rosa_blanca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-9197302919157676957</id><published>2009-03-12T14:07:00.008-02:00</published><updated>2009-03-12T15:43:43.169-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Historias mínimas'/><title type='text'>HISTORIAS MÍNIMAS (I)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Presentación: "Historias mínimas" es un conjunto de veinticinco microrelatos (más o menos) que serán subidos a este espacio en ocho entregas.&lt;br /&gt;Vale aclarar que cada título responde a una consigna aparecida en un foro por el que este narrador solía deambular, y que las historias no tienen ninguna vinculación entre sí. Cada una es un todo en sí misma.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sbk3T-pv_sI/AAAAAAAAAg0/-pZjhS5h7xk/s1600-h/dragon.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5312338051835363010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 318px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sbk3T-pv_sI/AAAAAAAAAg0/-pZjhS5h7xk/s400/dragon.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL CATALEJO&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El capitán Wilkins apuntó su histórico catalejo en dirección al horizonte, y se lo incrustó con violencia en el ojo derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué hay de nuevo mi capitán? – preguntó el contramaestre Espinoza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada contramaestre –respondió él con un dejo de melancolía en la voz-. Absolutamente nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No desespere mi capitán, ya va a aparecer –lo consoló el subalterno genuinamente conmovido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sin embargo, yo ya no tengo más tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronunciada esa última frase, el capitán Wilkins se arrojó por la borda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;LA GUARIDA DEL DRAGÓN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;La entrada de la cueva era más bien una grieta en la base rocosa de la montaña, pero aun así el profesor Briegel apenas pudo reprimir la emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La hemos encontrado Helmut –le comunicó entre sollozos a su fiel ayudante-. Por fin la hemos encontrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Está seguro profesor?- preguntó Helmut no del todo convencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por supuesto amigo mío! Ya percibo el olor penetrante de sus escamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Helmut inspiró ruidosamente, pero no pudo verificar la conclusión de su jefe. Sin embargo calló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El profesor Briegel introdujo la cabeza en la parte inferior de la grieta para averiguar las dimensiones de la cueva. En ese instante una luz cegadora emergió desde las profundidades, y una ráfaga de aire caliente lo expulsó violentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras las vigorosas lenguas de un fuego entre azulado y violáceo se agitaban sobre el cráneo carbonizado, Helmut pensó que después de todo, tal vez sí habían hallado la guarida del dragón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;EL BANQUETE&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Abrí la puerta y apareció frente a mí una inmensa habitación que funcionaba como comedor diario. En el medio, justo debajo de la araña de cristal, había una gran mesa en forma de hexágono alrededor de la cual se llenaban las fauces trece obesos desnudos y colosales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellas masas adiposas batallaban feroces por los cuartos traseros de los pollos y las costillas grasosas de los corderos, sin reparar en el espectáculo que ofrecían a los ojos de los visitantes. Algunos, incluso, defecaban en el aire con cada tirón, regando el suelo con plastas que abarcaban toda la gama de los marrones. La potencia de los eructos y los gases ahogaban las modestas notas del fonógrafo tornándolo virtualmente inaudible, y la fetidez de los aromas arrancaba copiosos vómitos a los guerreros que pretendían tomar un respiro para reanudar su orgía digestiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pude soportar la visión y cerré la puerta. Entonces miré de reojo al mayordomo con pretendida entereza, aunque él ni siquiera reparó en mi trastorno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Sugiero que echemos un vistazo a las habitaciones de la planta alta”, me dijo. Y señaló la escalera principal. Eso me devolvió la compostura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-9197302919157676957?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/9197302919157676957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=9197302919157676957' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/9197302919157676957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/9197302919157676957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/historias-minimas-i.html' title='HISTORIAS MÍNIMAS (I)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/Sbk3T-pv_sI/AAAAAAAAAg0/-pZjhS5h7xk/s72-c/dragon.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5609732446604878271</id><published>2009-03-09T11:34:00.004-02:00</published><updated>2009-03-09T11:43:12.812-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La pintura del coronel'/><title type='text'>LA PINTURA DEL CORONEL</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbUa-s-UglI/AAAAAAAAAgk/0Ja6-I4hUgk/s1600-h/jacktheripper.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5311181000080130642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbUa-s-UglI/AAAAAAAAAgk/0Ja6-I4hUgk/s400/jacktheripper.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Madrid, 12 de agosto de 1951. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;- Le sugiero que no hable de más doctor- acotó la señorita Victoria-. Entre y haga lo suyo sin tanto prolegómeno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo, aunque debo generar una toma de conciencia para que se preste al juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hágalo entonces- gruñó la joven-; pero sin sermones, por favor. El hombre ha vivido demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los gemidos que emitía el coronel desde la habitación contigua se filtraban a través de una hendija aumentando la tensión entre los presentes. No quedaba demasiado tiempo antes del inevitable desenlace, y las cartas de la señorita Victoria no eran las mejores para enfrentar una situación tan delicada. Conocía las mañas del anciano, y no tenía ninguna duda de que la pintura aún estaba en París. ¿Pero dónde exactamente? Todavía resultaba imprescindible su colaboración. A pesar del cáncer, y de sus frecuentes lagunas mentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El doctor Gorostiaga había mentido con un descaro inédito en su persona. Lo suyo con el hipnotismo no pasaba de ser una afición; estaba demasiado lejos de ser el profesional sólido y seguro de sí mismo que había compuesto días antes para la esposa del coronel. Sin embargo, por primera vez en su vida se había dejado seducir por el dinero. Si lograba que el viejo hablara, con hipnosis o sin ella, la pintura haría inmensamente ricos a todos los eslabones de la cadena conformada para recuperarla. La esposa, la señorita Victoria, el fulano de la galería de arte, el hipnotizador y hasta los transportistas iban a pasar el resto de sus días disfrutando una seguridad económica sin precedentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan era muy sencillo: presentar a la hipnosis como el medio más eficaz para combatir unos dolores que esa altura se habían tornado insoportables, y aprovechar el procedimiento para escrutar la mente en busca de la información deseada. Pero Gorostiaga no estaba seguro de poder cumplir con su parte. Ni siquiera con un octogenario moribundo y consumido por el fuego de su propia desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que jamás se habían visto antes, los dos hombres simpatizaron de inmediato. Entonces, apenas el doctor sintió que había ganado su confianza –en esos menesteres sí que era muy hábil- se animó a sugerir el método que en teoría dominaba a la perfección para aliviar el intenso sufrimiento del coronel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La esposa y la señorita Victoria se acomodaron en un rincón oscuro con la excusa de brindar un apoyo moral que el enfermo no había requerido. En rigor de verdad estaban obligadas a hacerlo, ya que si el procedimiento tenía éxito no podían ser los de Gorostiaga los únicos oídos en la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quince minutos bastaron para que el coronel cayera en el estado de sopor necesario para comenzar con las indagaciones. Sin embargo, a medida que avanzaba el cuestionario se fue tornando más y más evasivo, hasta que al final sus balbuceos fueron incomprensibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gorostiaga, conciente de su proceder fraudulento, fue el primero en perder la poca fe que tenía, pero la mirada fulminante de las dos mujeres lo obligó a continuar la parodia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vamos coronel… confiese ese secreto que guarda hace tanto tiempo- rogó mientras se esforzaba por mantener una apariencia controladora frente a las damas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El secreto…- susurró el coronel en un tono aun más bajo que el empleado por el doctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese preciso instante, como por arte de magia, afloró la verdad. Una verdad amplia, detallada y muy distinta de la esperada por los confabulados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confesión del coronel fue pronunciada en inglés. De principio a fin. Un inglés perfecto. Un inglés nativo que nadie en su círculo íntimo sabía que hablaba. Ni siquiera la señorita Victoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por más de media hora, el hombre relató los pormenores de una infancia desgraciada, transcurrida en una de las áreas más pobres de Londres: Whitechapel. Y luego, sin variar un ápice el tono de la voz, describió con lujo de detalles una decena de asesinatos monstruosos perpetrados durante su juventud. Ni siquiera reparó en que los orines del doctor Gorostiaga habían humedecido su lecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jack the Ripper se incorporó de golpe, sobresaltado y feroz; y clavó su mirada gélida en el rostro descompuesto de la señorita Victoria. Pero ya no pudo continuar, y el secreto de la pintura se desvaneció con su muerte. Aunque eso ya había dejado de ser lo más importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5609732446604878271?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5609732446604878271/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5609732446604878271' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5609732446604878271'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5609732446604878271'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/la-pintura-del-coronel.html' title='LA PINTURA DEL CORONEL'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbUa-s-UglI/AAAAAAAAAgk/0Ja6-I4hUgk/s72-c/jacktheripper.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5491043972399590582</id><published>2009-03-06T12:32:00.002-02:00</published><updated>2009-03-06T12:36:04.123-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La palabra del rey'/><title type='text'>LA PALABRA DEL REY</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbE0RgknDwI/AAAAAAAAAgc/qxFKDEoyXtk/s1600-h/batalla.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5310082911052435202" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbE0RgknDwI/AAAAAAAAAgc/qxFKDEoyXtk/s400/batalla.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Recuerdo aquel día con nitidez. Mantuvimos un breve diálogo antes de emprender el viaje. Una frase mía, una promesa suya, y una alianza robusta que ha perdurado intacta a través del tiempo. Nunca antes habíamos hablado, y nunca lo hicimos de nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey llegó con un andar tambaleante y cayó con el rostro sudado contra la tierra. Lucía resuelto a pesar del cansancio, y sin embargo aún no me hallaba dispuesto a acompañarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi vida y mi obra habían transcurrido ajenas al cobijo de su reino, y aun así, frente la inminencia de su derrota, decidí unirme a sus huestes diezmadas por una o varias traiciones. No lo hice en busca de una recompensa. Lo juro. No la merezco. Solo le pedí memoria, y me devolvió certezas. Me dirigí a él como un humilde súbdito, y fui tratado como un hermano. Ofrecí una sinceridad profunda, y obtuve una justicia plena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Peleamos la última batalla codo a codo, y soportamos el dolor íntegramente, cada uno con los rasgos propios de su condición. Yo maldiciendo, y él con todo el silencio de sus estremecimientos humildes. Él en el centro de una escena dominada por la aridez y la incomprensión, y yo muy cerca, rogando por su suerte, como corresponde a un aliado auténtico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el último aliento grité su nombre. Apenas si pudo volver hacia mí sus ojos lucientes de sangre. La corona le pesaba, y realzaba ese rango que lo convertía en el blanco principal de los soldados enemigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Acuérdate de mí cuando llegues a tu reino”, le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“En ver&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;d&lt;/span&gt;ad te d&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;i&lt;/span&gt;go, hoy estarás con&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;m&lt;/span&gt;igo…”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cumplió con su p&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;a&lt;/span&gt;labra de &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;s&lt;/span&gt;oberano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5491043972399590582?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5491043972399590582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5491043972399590582' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5491043972399590582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5491043972399590582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/la-palabra-del-rey.html' title='LA PALABRA DEL REY'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SbE0RgknDwI/AAAAAAAAAgc/qxFKDEoyXtk/s72-c/batalla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-692511876933760352</id><published>2009-03-02T17:20:00.004-02:00</published><updated>2009-03-02T19:44:42.106-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Aquila non capit muscas'/><title type='text'>AQUILA NON CAPIT MUSCAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SawxsPHsjEI/AAAAAAAAAfE/y34Plsw7wqQ/s1600-h/aguila.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5308672696805788738" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 264px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SawxsPHsjEI/AAAAAAAAAfE/y34Plsw7wqQ/s400/aguila.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Los ojos del asesino se toparon con ella mientras su padre yacía en el piso con el pecho destrozado y la portada del periódico introducida a la fuerza dentro de su boca entreabierta. Un sello mafioso que todos en la familia conocían de sobra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre opuso más resistencia. Oculta debajo de la cama presenció con el aliento contenido el salvaje homicidio de su esposo, aunque fue invadida por la inminencia de su propio final. En cuanto pudo trató de huir, pero fue interceptada por el mismo brazo que segundos más tarde le retorció el cuello hasta arrancar un crujido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resignada frente a su destino se puso de pie y se santiguó entre lágrimas. Arriba, abajo, izquierda y derecha; ese era el procedimiento correcto, creía recordar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El asesino observó el cuerpecito apenas cubierto por un camisolín, ahora convertido en el blanco principal de su atención. Entonces se acercó con el hacha resbalando entre sus manos ensangrentadas, los ojos ardidos y el torso desnudo, dispuesto a poner fin a su brutal labor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensó que aquel sería el segundo crítico de su muerte, y sin embargo evitó gritar mientras la bestia la arrastraba fuera de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un instante se estudiaron con odio. Él, jadeando por el fragor de la batalla; ella, sofocada por el pánico, rodilla en tierra, suplicante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué edad tienes?- indagó el sicario rompiendo la tácita tregua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nueve- respondió ella con tono de mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una sonrisa sincera se dibujó en el rostro del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tu padre fue tu padre, y obtuvo lo que buscó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella asintió entre sollozos, concediendo la derecha al asesino de su familia. Luego bajó la cabeza para no convertirse en testigo de la escena final, pero sólo escuchó una frase que no pudo comprender del todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aquila non capit muscas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces abrió los ojos y comprobó que estaba sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-692511876933760352?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/692511876933760352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=692511876933760352' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/692511876933760352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/692511876933760352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/03/aquila-non-capit-muscas.html' title='AQUILA NON CAPIT MUSCAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SawxsPHsjEI/AAAAAAAAAfE/y34Plsw7wqQ/s72-c/aguila.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7503094733831810568</id><published>2009-02-26T10:37:00.004-02:00</published><updated>2009-02-26T10:54:53.169-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El iluminado'/><title type='text'>EL ILUMINADO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Aclaración: Cuento viejo que publico en su versión original, con sus deficiencias de redacción y sintaxis.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaaNX0o3-iI/AAAAAAAAAeM/XLHdXjKV_ww/s1600-h/cruz.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5307084651309300258" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 297px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaaNX0o3-iI/AAAAAAAAAeM/XLHdXjKV_ww/s400/cruz.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;EL ILUMINADO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Dulce espera&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Miró detenidamente las paredes de su alcoba, y descubrió que todo en ella era enorme. La alfombra persa adecuada a su gusto, la mesa de cedro en la que solía jugar ajedrez con sus invitados, los finos adornos traídos de todas partes de Europa, los libros… todo. En los quince años que llevaba durmiendo allí, jamás había percibido esos detalles, pero con sus recursos de distracción agotados por completo las cosas eran muy diferentes. Había acumulado ansiedad por más de tres semanas, y cuando el aburrimiento se adueñaba de su mente no le resultaba sencillo evitar la desesperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuatro días y cuatro noches aguardando el arribo del viajero. Cuatro días y cuatro noches intentando disfrazar su obsesión por las respuestas que se aproximaban a bordo de aquel barco. Cuatro días y cuatro noches de tempestades precedidas por sueños trágicos. Cuatro días y cuatro noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parado al pie del gran ventanal contemplaba la lluvia densa y persistente. El calor era sofocante, y la calma, casi insoportable. Por fin la fatiga estaba a punto de vencerlo, pero él continuaba espiando, como si ese simple hecho pudiera brindarle un panorama más amplio que aquellos cientos de metros de bosque que lo separaban del resto del mundo. No quería pensar en un naufragio, y sin embargo lo hacía todo el tiempo. Imaginaba al viajero en una carrera desenfrenada hacia el fondo del océano, y los pelos de la nuca se le erizaban. Si eso llegaba a ocurrir, si la pericia de los oficiales de a bordo se revelaba insuficiente para salvar el barco del oleaje o de los corsarios, el máximo anhelo de su vida se hundiría sin remedio junto con aquellos pobres infelices, y ya no habría para él ninguna oportunidad de salvación. Estaba indefenso como nunca, solo frente a un cúmulo de factores que no podía controlar a su antojo; y siendo uno de los hombres más poderosos de la tierra, la sensación le resultaba muy frustrante. Era tal el grado de desesperación al que había llegado, que ya asumía que el mundo entero ofrecía las mismas condiciones climáticas que la ventana de su alcoba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, en el pináculo de su delirio persecutorio, el sueño postergado comenzó a imponerle su voluntad. Y eso fue un pequeño golpe de suerte, porque el hombre que en aquel instante cruzaba el océano para entrevistarse con él, solía olfatear con la precisión de un sabueso las ventajas que se le presentaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces cerró los ojos y se quedó profundamente dormido; y cuando lo hizo, la lluvia cesó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc66cc;"&gt;Bodelaire&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Recién arribado desde el nuevo continente, y exhausto a causa de una travesía que había durado semanas, el cardenal Maurice Bodelaire relataba los pormenores de sus tres años de exilio, adornando convenientemente algunos pasajes para deleite del conjunto de borrachos que lo escuchaba en una taberna situada a pocos metros de un famoso burdel de los suburbios de Roma. Su aspecto abatido y su ropa andrajosa lo ayudaban a pasar desapercibido en el corazón de la ciudad que amaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otros tiempos, el cardenal había sido un hombre poderoso dentro de la Iglesia, con fuertes influencias en Roma y otros centros neurálgicos del continente; pero su afición al alcohol -costumbre arraigada en él desde la juventud-, unida al consumo de algunas hierbas orientales no muy recomendables para un hombre encumbrado, había sido el caldo de cultivo ideal para el surgimiento de una versión libre de algunos textos sagrados que por fortuna para su pellejo alcanzó a destruir a tiempo. De cualquier modo, y a pesar de la falta de pruebas en su contra, no había logrado salvar su reputación, y aún existían fanáticos que clamaban por la hoguera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, la nutrida actividad de la Iglesia en el nuevo mundo se convirtió en la alternativa más sensata para esperar a salvo que el asunto se diluyera, y de inmediato movió los hilos que le habían quedado intactos para embarcarse hacia el poniente como cabeza de una nueva expedición evangelizadora. Su vida continuaba en peligro, pero la distancia era un obstáculo difícil de enfrentar para sus detractores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maurice Bodelaire era un hombre de mundo, y disfrutaba transmitiendo sus vivencias. Sin embargo poseía una fuerte tendencia a la exageración, y solía distorsionar la verdad de los hechos en favor del interés de la historia. No volaba una mosca en aquella taberna mientras el cardenal despachaba salvajes con la espada teñida de rojo y el torso desnudo expuesto a las lanzas. Resulta irónico pensar que no fueron esas vivencias las que a la postre provocaron su absolución definitiva, sino un oscuro episodio ocurrido durante el segundo año de exilio, que a causa de sus peculiares características acabó viajando a través del océano hasta llegar a los oídos adecuados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesto al frente de una verdadera cruzada evangélica que tenía por objeto realzar la importancia de su actividad en el nuevo mundo, Bodelaire se internó en la espesura de la selva al mando de una centena de hombres. Quería difundir la palabra de Dios donde nadie lo hubiera intentado antes. Al principio la expedición fue un éxito, pero luego sucedió lo impensado. Una noche, mientras adoctrinaba a una de las pocas tribus que no habían dado muestras de hostilidad, el cardenal fue mordido por una serpiente, y luego de varias horas entre delirios y fiebres altísimas terminó falleciendo ante la desesperación de sus colaboradores. A partir de allí, las versiones de los testigos se tornaron confusas: Una suerte de brujo o hechicero se pintó el cuerpo y organizó una celebración mística en la que participaron todos los hombres de la tribu mayores de veinte años. Entonces, en medio de bailes y frenéticos alaridos logró traerlo de nuevo a la vida ante los ojos atónitos de los europeos. Según los que presenciaron el hecho, había transcurrido más de una hora desde el momento de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego de aquel suceso la expedición se dio por concluida, y ni bien los hombres se separaron, la noticia se diseminó con una velocidad fantástica. Pocos meses bastaron para que desembarcara en Europa una versión distorsionada del incidente, y una vez allí no tardó en llegar a oídos de los altos mandos eclesiásticos. El festín de los impíos –tal era el nombre con que se lo había bautizado- generó variadas opiniones y comentarios, y mucha gente comenzó a pensar que aquel cardenal era la llave hacia una información que había permanecido oculta durante varios siglos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año más tarde, mientras las repercusiones del hecho comenzaban a desvanecerse y sus actividades literarias pasadas mantenían intacta la amenaza de la hoguera, Bodelaire recibió una carta que cambió por completo el curso de los acontecimientos. Un individuo con poder suficiente como para detener el proceso que se estaba gestando en su contra prefería dialogar en persona con él antes que arriesgarse al milagro de una nueva resurrección, y Bodelaire consideró que no era el momento oportuno para mostrarse reticente. Más allá de no poseer recuerdo alguno de su paso por el reino de Dios, tenía que inventar algo para venderle a su nuevo ángel de la guarda, y eso fue exactamente lo que decidió hacer. En pocas palabras, decidió utilizar sus dotes narrativas para convertir la fragilidad de una fe en certeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con los ojos desorbitados y el estomago hinchado de alcohol, el cardenal Maurice Bodelaire continuó vomitando un sinfín de historias fantásticas en aquella taberna donde ya no cabía un alfiler; y no se detuvo hasta el día siguiente, momento en el que emprendió a pie los pocos kilómetros que lo separaban de su destino final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#cc66cc;"&gt;La revelación&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando abrió los ojos, la luz solar se filtraba entre los pliegues del cortinado insinuando el día radiante que tanto anhelaba. Frente a esas nuevas condiciones climáticas su ánimo experimentó una leve mejoría, y al pararse delante del gran ventanal casi pudo sentir la proximidad del viajero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcurrió la tarde entre las sábanas, inmerso en una profunda meditación. Ya no sentía ansiedad, y mucho menos desesperación. Luego de mucho tiempo, otra vez su mente era pura armonía. Algo en su interior le indicaba que la espera había llegado a su fin, aunque no pudiera aislar el motivo exacto de aquella certeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al caer la noche un sirviente irrumpió en la alcoba portando una bandeja de plata con la cena, situación que le produjo cierto malestar. Llevaba meses sin experimentar una paz espiritual tan pura, y la profanación del silencio fue como un atentado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Mi señor, el cardenal Bodelaire aguarda por usted”, dijo una voz apenas audible a través de la rendija de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noticia no lo sorprendió, pero el estado de relajación interior que había adquirido a lo largo del día se desmoronó con escándalo apenas oyó los pasos de su invitado en la escalera principal. Se sentía agitado y confuso. La realidad había confirmado su instinto, y sin embargo, el coraje que lo había acompañado en la vigilia estaba flaqueando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Maurice Bodelaire escrutó con la mirada a aquel diminuto hombrecillo que, como un niño pequeño, espiaba desde la cama tapado hasta la nariz. Habían pasado más de cinco años desde su último encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Maurice! Ven aquí, pensé que nunca volvería a verte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bien sabe mi señor que no estoy en posición de negarme a su presencia, y bien sabe que lo haría si pudiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Acércate muchacho, dejemos de lado el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cardenal avanzó desconfiado, tomó una silla y la colocó junto a la cabecera de la cama. Más allá del mutuo respeto que insinuaban, el odio era el sentimiento dominante entre ellos. No lo demostraban abiertamente, pero allí estaba, agazapado, oculto, aguardando cualquier oportunidad para manifestarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El protocolo les demandó escasos minutos, y luego abordaron el asunto que los convocaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi señor dirá cuál es el motivo real de mi visita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maurice… ¿Hace cuántos años que nos conocemos? Los dos sabemos por qué estás aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi señor desea conocer el rostro de la muerte. Desea ver lo que nadie ha visto, anticipar su encuentro con El Creador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombrecillo sonrió con un gesto aprobatorio. Su salud estaba muy deteriorada, y aunque él no lo hubiera mencionado, las palabras de Bodelaire daban cuenta de que se hallaba al corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Descríbeme lo que has visto y podrás seguir tu camino sin que nadie te vuelva a preguntar jamás acerca de aquellos libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si mi señor así lo desea…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ese es mi deseo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces no encuentro razón valedera para privarlo de mi experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mueca de satisfacción se dibujó en el rostro ansioso del nuevo garante de la seguridad del cardenal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Por primera vez tomas una decisión sabia Maurice…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso creo mi señor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cerrado el trato que le salvaba la piel, Bodelaire acercó la boca hasta el oído de su protector, y con un susurro lo invitó a cerrar los ojos. Solo cuando el hombre obedeció dio comienzo a su relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mi señor… todo lo que he visto es oscuridad. Una oscuridad plena, infinita, uniforme, sin pliegues ni aristas. Profunda; eternamente profunda. Vi, mi señor, una oscuridad opaca, sin blanco y sin negro. Una oscuridad sin el calor de un sol, sin luna y sin estrellas, sin viento, sin nubes… una oscuridad sin firmamento. Vi, mi señor, una oscuridad sin fe, sin Dios ni Lucifer, sin paraíso y sin infierno; una oscuridad sin cruz. Sin amo, orgullosa, dueña de sí misma, pero sin Ser, sin entidad, sin existencia. Vi, mi señor, una oscuridad sin elementos. Sin aire, sin fuego, sin tierra y sin agua. Una oscuridad inmóvil, monótona. Callada; horriblemente callada. Vi, mi señor, una oscuridad sin accesos, sin salidas… sin oportunidad. Una oscuridad sin arriba y sin abajo, sin puntos cardinales, ajena a las fronteras. Una oscuridad sin horizonte. Vi, mi señor, una oscuridad sin vida, y también sin muerte. Una oscuridad sin risa, sin lágrimas, sin amores ni odios, sin deseo, sin lujuria, sin placer y sin sufrimiento; una oscuridad insensible. Vi, mi señor, una oscuridad sin comedias, sin tragedias. Una oscuridad sin letras, sin pinceles y sin música. Una oscuridad sin arte. Vi, mi señor, una oscuridad sin mí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien acabó con el breve relato que había producido sin premeditación, el cardenal se recostó sobre la silla tapándose el rostro con las manos. Al abrir los ojos, se encontró con un hombre devastado por su sinceridad, enfermo de pánico y desprovisto de la omnipotencia que solía proyectar amparado en la teoría de su propia infalibilidad. Era un hombre atormentado por una visión aterradora: El futuro menos pensado cobrando vida a poco tiempo del final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el instante en que abandonaba la alcoba como un hombre libre, Bodelaire observó la esperanza de su benefactor fracturada en decenas de minúsculas lágrimas que conformaban un llanto desconsolado aunque silencioso. Un llanto interior. Un llanto oscuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7503094733831810568?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7503094733831810568/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7503094733831810568' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7503094733831810568'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7503094733831810568'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/02/el-iluminado.html' title='EL ILUMINADO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaaNX0o3-iI/AAAAAAAAAeM/XLHdXjKV_ww/s72-c/cruz.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-4692505305191022928</id><published>2009-02-23T16:09:00.009-02:00</published><updated>2009-02-24T01:24:36.665-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Galardones'/><title type='text'>OCHO INTIMIDADES Y UN GALARDÓN</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaLmcuHcC5I/AAAAAAAAAds/Wnym6QpS39E/s1600-h/blog+joya.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5306056692085820306" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 189px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaLmcuHcC5I/AAAAAAAAAds/Wnym6QpS39E/s400/blog+joya.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ffff66;"&gt;Gracias Desencantada&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Desencantada,&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;que es un encanto de mujer, ha sabido percibir que este era un espacio virgen en lo que a galardones se refiere. Entonces decidió favorecer, si no a la justicia, por lo menos a la equidad, y se despachó con una hermosa estatuilla para este humilde rincón virtual que ha dado en llamarse&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Narrador.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No para &lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;Este Narrador&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; en tanto persona física.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No para &lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;&lt;em&gt;Yoni Bigud&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;, que en el fondo es solo un nick, una capa negra y una máscara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No para&lt;strong&gt;&lt;a href="http://metacholadoble.blogspot.com/"&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;Me tacho la doble&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;, que es un espacio que solo tiene en común con &lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;&lt;em&gt;Narrador&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; al autor penalmente responsable.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;De ninguna manera.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El galardón es para &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;NARRADOR&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; en tanto espacio virtual, y será esta vitrina –y no otra- el sitio final de exhibición.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Bienvenido sea.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Pero a pesar de nuestro sincero y eterno agradecimiento, y de ser un encanto, &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Desencantada&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; es también una mujer, y en ejercicio de esa compleja naturaleza ha tomado la precaución de gravar el premio con una ingeniosa contraprestación que deberá ser satisfecha al momento de recibirlo. O en algún momento cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;En rigor de verdad, lo ha gravado con ocho contraprestaciones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;Ocho intimidades.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Por ende el señor &lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;em&gt;Yoni Bigud,&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; que además de ser Este Narrador, un nick, una capa negra y una máscara es el representante legal de este espacio, saldrá al ruedo a poner la cara por él, y blandiendo sobre su cabeza el mandato que le ha sido conferido revelará (más bien narrará) ocho de sus más preciadas intimidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intimidades. No secretos inconfesables. Porque si bien los secretos y las intimidades tienen en común el elemento de la clandestinidad y suelen confundirse en una zona gris que no todo el mundo es capaz de descifrar, la entidad de los primeros es siempre más comprometedora. Mientras que el secreto es, en el fondo, una intimidad inconfesable, la intimidad es un secreto confesable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno no anda contando por ái que duerme con la camiseta del chavo del ocho porque nadie ha venido a preguntárselo, no porque considere que su buen nombre, su honor o su libertad puedan quedar comprometidos con esa revelación. Esa es una intimidad, y es justamente la clase de información que en este preciso instante me apresto a proporcionar:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;1- No duermo con ninguna camiseta del chavo del ocho. Eso era solo un ejemplo de intimidad. Duermo desnudo; siempre; igual que la señorita que me ha otorgado este galardón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2- Estoy secretamente enamorado de Jennifer Aniston desde hace más de una década. Y por más que muchos herejes digan que es del montón, yo sostengo todo lo contrario y estoy dispuesto a agarrarme a trompadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3- Me produce desconfianza la gente que sale a cenar con otra persona y emplea una hora o menos. Sea por negocios o por placer. Siento que no disfrutan de las pequeñas ceremonias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4- También tengo cierto recelo hacia la gente que no toma vino tinto, o le da lo mismo tomar un rioja que una Pepsi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5- Soy un ser silencioso por naturaleza. Solo hablo mucho cuando gano en confianza. Sin embargo algunas veces me callo adrede, solo para generar una situación de tensión con gente que parlotea demasiado. No sé por qué lo hago, y no sé por qué no me da vergüenza. Debo estar acostumbrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6- No habrá día en esta tierra que no me lamente por no haber podido ver cantar en vivo a Bon Scott (vocalista de ACDC, fallecido en febrero de 1980). Es algo que cuando lo pienso en profundidad, me da mucha más bronca de la que debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7- Siempre me ha gustado mucho generarme algún espacio para salir solo a la noche, aunque ahora ya no puedo hacerlo. Es una actividad que extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8- Tengo muchísimos secretos inconfesables. &lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;Tengan ustedes muy buenas tardes.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-4692505305191022928?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/4692505305191022928/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=4692505305191022928' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4692505305191022928'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4692505305191022928'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/02/ocho-intimidades-y-un-galardon.html' title='OCHO INTIMIDADES Y UN GALARDÓN'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SaLmcuHcC5I/AAAAAAAAAds/Wnym6QpS39E/s72-c/blog+joya.png' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-187401368386389686</id><published>2009-02-20T10:40:00.004-02:00</published><updated>2009-02-20T10:44:04.747-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un hombre en el espejo'/><title type='text'>UN HOMBRE EN EL ESPEJO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZ6k7hk8oeI/AAAAAAAAAdk/OZyFh4_4tbs/s1600-h/espejo.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304858753621598690" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 259px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZ6k7hk8oeI/AAAAAAAAAdk/OZyFh4_4tbs/s400/espejo.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Francisca evaluó el entusiasmo que él había demostrado en los últimos días por el control de su salud, y llegó a la conclusión de que una sospecha en tiempo era mucho mejor que un lamento tardío. Después de todo, continuaba intacto el derecho a ejercer una vigilancia sutil, en tanto y en cuanto no incurriera en una violación flagrante de la privacidad de su marido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El problema con los hombres es que se miran en el espejo cada mañana y se acostumbran; entonces no alcanzan a percibir el trabajo de la edad. Ninguna arruga se gana en un día de oficina y ningún estrago se manifiesta en una noche de insomnio. La naturaleza –siempre paciente- alberga en su seno piedad y sabiduría, y en lugar de presentar la obra completa el primer día, gasta los años entregando borradores que sirven para permitir un tránsito alegre hacia lo inevitable. Modifica el rostro tan suavemente que no se deja apreciar, y gracias a eso nadie muere de tristeza en plena juventud. Pero esa generosidad provoca en el hombre una dicha que, en la mayoría de los casos, lo arrebata o lo enloquece. Se siente maduro, pero no anciano; viril, pero no atolondrado; confiado, pero no ridículo. Entonces se lanza a una implacable cacería de mujeres jóvenes que le consume la mayor parte de la jornada. Las corteja en el trabajo, por la calle, en la cola del banco, en la puerta del colegio de sus hijos; y cada sonrisa que recibe, sea ella gentil o por compromiso, lo aleja más de la realidad. Él es la frescura hecha carne, la elegancia y la experiencia sin edad; por lo tanto se aparta de su rutina sin medir las consecuencias, y en un abrir y cerrar de ojos, levanta lógicas sospechas en los que lo ven como lo que es: Un individuo triste y negador de su decadencia. Un hombre que se mira en el espejo todas las mañanas. Ahí es cuando comienzan sus problemas.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa clase de cosas (y otras más feas) pensó Francisca mientras revisaba la cartilla de médicos de la obra social. Y así, leyendo de a poco y con paciencia se hizo de algunas certezas. Por ejemplo, que el doctor Mercante no era doctor, sino doctora. Y atendía a sus pacientes en su consultorio particular, no en el Hospital Italiano. Luego la llamó por teléfono, y haciéndose pasar por otra persona logró confirmar una extensa lista de detalles que la boca de su marido se había encargado de omitir o disfrazar según su propia conveniencia. Dominado por el deseo sexual o por la culpa del hecho consumado, el hombre había dicho demasiadas cosas; muchas más de las debidas, y encima, casi todas falsas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El problema con los jóvenes de hoy, es que tienen una peligrosa tendencia a hablar más de la cuenta”, ironizó mientras se preparaba para darle a su marido un motivo verdadero de consulta. Sin embargo, esta vez tenía pensado acompañarlo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-187401368386389686?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/187401368386389686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=187401368386389686' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/187401368386389686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/187401368386389686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/02/un-hombre-en-el-espejo.html' title='UN HOMBRE EN EL ESPEJO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZ6k7hk8oeI/AAAAAAAAAdk/OZyFh4_4tbs/s72-c/espejo.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7654826218468924844</id><published>2009-02-18T14:34:00.003-02:00</published><updated>2009-02-18T14:36:34.180-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='He visto un lindo gatito'/><title type='text'>HE VISTO UN LINDO GATITO</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZw4vpBrvKI/AAAAAAAAAc0/AM8u5Kb3wGw/s1600-h/leon.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5304176852253523106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 270px; CURSOR: hand; HEIGHT: 347px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZw4vpBrvKI/AAAAAAAAAc0/AM8u5Kb3wGw/s400/leon.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Está atado, sedado y todos los “dados” que puedan ustedes imaginar, nos dijo muy seguro Pastene Drago mientras tironeaba de los bigotes del felino. En ese momento su actitud me produjo escozor, pero me tranquilizó la idea de que la clase de desgracia que estaba imaginando solo ocurría en las caricaturas. Y se me escapó una sonrisa cuando recordé al gato Silvestre cacheteando al león en el circo, completamente ajeno a la suerte corrida por las llaves de la jaula; o a Tom burlándose del perro Spike sin saber que Jerry había removido sus ataduras. En rigor de verdad, era impensable el desenlace que luego tuvieron los acontecimientos, por más irresponsable que fuera el comportamiento de nuestro guía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensando las cosas con ecuanimidad, es probable que nosotros también hayamos tenido algo de culpa en esta tragedia. Pastene Drago no habría ensayado nunca esas acrobacias si no hubiera recibido la aprobación y el aliento del grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué podíamos hacer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego del asunto del bigote no se escuchó siquiera un gruñido, por lo tanto el guía comenzó a entretenernos con algunas poses obscenas que ponían en tela de juicio la masculinidad de nuestro melenudo amigo. Y la verdad es que el numerito tenía su costado cómico, o por lo menos así fue hasta que la bestia entreabrió los ojos justo en el instante en que Pastene Drago le daba la espalda, pegándole pataditas en el hocico con el taco del borceguí mientras lo llamaba “mi putita”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que siguió fue una típica escena en donde la víctima del abuso –o mejor dicho, tentativa de abuso- acaba matando al abusador en defensa propia. Con la única diferencia de que en lugar de clavarle un cuchillo o partirle la cabeza con un sartén, esta se devoró hasta el último hueso en una sentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que nosotros nos quedamos petrificados y en ningún momento intentamos salvar su vida, no voy a negarlo; pero es justo aclarar que la maniobra ocurrió en pocos segundos. Él percibió el pánico general, e incluso llegó a darse vuelta, pero aún me parece que murió aferrado a aquella absurda teoría suya de que el animal se encontraba encadenado al tronco de un árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras el drama se desarrollaba, los demás buscamos refugio en el jeep y aguardamos hasta que el gatito acabó su cena para recuperar la llave de arranque entre las ropas harapientas del malogrado Pastene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el felino decidió abandonar los restos de su cena pasó a menos de un metro y medio de la trompa del vehículo. Estaba tan cerca que un turista norteamericano decidió retratarlo. Esa ocurrencia me pareció innecesaria y morbosa, aunque tengo que admitir que la fotografía quedó preciosa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7654826218468924844?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7654826218468924844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7654826218468924844' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7654826218468924844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7654826218468924844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/02/he-visto-un-lindo-gatito.html' title='HE VISTO UN LINDO GATITO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SZw4vpBrvKI/AAAAAAAAAc0/AM8u5Kb3wGw/s72-c/leon.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-6050306675350518484</id><published>2009-01-23T14:19:00.005-02:00</published><updated>2009-01-24T12:24:04.523-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Por el río Paraná'/><title type='text'>POR EL RÍO PARANÁ</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;CUESTIÓN PREVIA: ME VOY DE VACACIONES HASTA MEDIADOS DE FEBRERO. NOS LEEMOS A LA VUELTA.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXnuLl467SI/AAAAAAAAAcc/6sDgxuLUd64/s1600-h/rÃ&amp;shy;o+paranÃ¡.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5294524719867555106" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXnuLl467SI/AAAAAAAAAcc/6sDgxuLUd64/s400/r%C3%ADo+paran%C3%A1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc66cc;"&gt;&lt;em&gt;Por el Río Paraná&lt;br /&gt;venía nadando un piojo,&lt;br /&gt;con un hachazo en el ojo&lt;br /&gt;y una flor en el ojal.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me acertó con los cuernos el Diablo y no fui capaz de escribir otra cosa. Así muerto que me entierren, que yo no soy de esos que se lamentan bajo la mortaja. La poesía, en verso, me queda a trasmano del alma; y un espíritu que no es poético merece el castigo de lo material. Y todos los demás castigos del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No te doy lástima, mujer? Pues retuérceme bien el cuello y pon fin a mi sufrimiento. ¿Qué esperas? Y no temas, que la muerte viene con nosotros desde que vemos luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, en las ráfagas del viento me llegó la voz de las musas, y las obligué a que se hiciesen a la mar, y con ellas pasé embarcado la noche entera. Pero lo que en principio juzgué mar se reveló océano, y entregado a las olas gigantes no supe oír los susurros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Hazle unos versos al primer amor bajo la sombra de aquel cerezo”, me dije. Sin embargo, para el amor primero me sobran años, y para los versos me faltan luces. Me encuentro perdido en algún punto del inmenso abismo que separa al charlatán del poeta. Y en torno, soledad y silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Elige una mujer cualquiera y estúdiala en sus modales, en su figura, en su forma de vestir”, me conminé al verme acorralado. “Ellas son el corazón del poeta, trágicas, aunque siempre luminosas”. Y nada. Las palabras que imaginé no fueron más que tristes alardes de una técnica mediocre; demasiado dulces, demasiado trilladas, demasiado ajenas al arte incluso para estropearlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desecho en este punto mis ambiciones del día, y me quedo con el verso que ensayé al comienzo. Así, entre un llorar y un maldecir, sumerjo los pies en agua templada a la espera de que otros sean los vientos que golpeen a mi puerta.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-6050306675350518484?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/6050306675350518484/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=6050306675350518484' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6050306675350518484'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/6050306675350518484'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/01/por-el-ro-paran.html' title='POR EL RÍO PARANÁ'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXnuLl467SI/AAAAAAAAAcc/6sDgxuLUd64/s72-c/r%C3%ADo+paran%C3%A1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7029559992786505094</id><published>2009-01-16T12:10:00.002-02:00</published><updated>2009-01-16T12:13:20.144-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='De la seguridad del momento y el riesgo del instante'/><title type='text'>DE LA SEGURIDAD DEL MOMENTO Y EL RIESGO DEL INSTANTE</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXCVpy6rbTI/AAAAAAAAAb8/49kKe6sxIjU/s1600-h/arbol.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5291894107435396402" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXCVpy6rbTI/AAAAAAAAAb8/49kKe6sxIjU/s400/arbol.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Sumergido en aquella catarata de conjeturas que lo asediaba sin ofrecer tregua, era invadido por pequeños instantes de lucidez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instantes... un término apropiado para definir un lapso tan ínfimo, que el intelecto se niega a atribuirle la categoría de “momento”. Y esto debido a que en un momento, el pensamiento es capaz de alcanzar cierto grado de elaboración ausente en el instante. Este último es solo la semilla portadora de idea; es la chispa que no ha devenido en llama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decía entonces que la lucidez lo invadía en forma de instante, tornándolo impotente para guarecer el alma al calor de un razonamiento antes de ser absorbido de nuevo por el remolino de su propia ansiedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró en derredor sin comprender al campo y su paz. La suave brisa se le antojó aliento de sepultura mientras su caballo pacía a lo lejos, pisoteando las riendas en un monte de cipreses imaginarios. En la encrucijada de dos caminos polvorientos ocultos entre maizales, y bajo la atenta mirada de los caranchos, un zorro batallaba por los últimos rastros de carroña disfrazados en la osamenta de una vaca pasada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando esa lluvia inoportuna comenzó a mojar la cabellera ensombrecida por su delirio, las ráfagas de viento arrimaron la oscura proposición. Cerró los ojos y la tierra se hizo río bajo sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese “instante” apretó el gatillo. Y el campo fue verde y oloroso. Y todo fue naturaleza. Y su espíritu fue paz.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7029559992786505094?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7029559992786505094/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7029559992786505094' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7029559992786505094'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7029559992786505094'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/01/de-la-seguridad-del-momento-y-el-riesgo.html' title='DE LA SEGURIDAD DEL MOMENTO Y EL RIESGO DEL INSTANTE'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SXCVpy6rbTI/AAAAAAAAAb8/49kKe6sxIjU/s72-c/arbol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8061712139328116510</id><published>2009-01-13T11:51:00.005-02:00</published><updated>2009-01-13T12:39:18.680-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una mente brillante'/><title type='text'>UNA MENTE BRILLANTE</title><content type='html'>&lt;p&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWyckIezmRI/AAAAAAAAAbk/jTzoFqBw0Ys/s1600-h/Cerebro2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5290775806819408146" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 353px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWyckIezmRI/AAAAAAAAAbk/jTzoFqBw0Ys/s400/Cerebro2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;“Ayer por la noche, mientras se celebraba el último enlace de la jornada en la parroquia de Santa Lucía, el techo de la misma se desplomó de repente matando a setenta y siete personas en forma instantánea. El único sobreviviente de esta terrible tragedia resultó ser el novio, quien salvó la vida de milagro al quedar sepultado bajo el enorme crucifijo de madera que coronaba el altar.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No, no. Es demasiado. ¿Por qué siempre tiene que morir gente para que yo me salve? Encima, si ocurriera ese desastre también perdería a mi familia de sangre y a todos mis mejores amigos. Bueno, es cierto. A todos no. El gordo no quiso suspender la excursión de pesca porque la empresa le comunicó que no le devolvía la plata. Ojala que se le de vuelta el bote en el medio de la laguna y se ahogue.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Qué pasa? Lo estoy diciendo en sentido figurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad yo no quiero que mueran personas. Tantas personas. No, no; ninguna persona. Solo quiero un milagro que me de una segunda oportunidad para reflexionar sobre mi vida. ¿Es mucho pedir?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;“Ayer por la noche, un grupo comando interceptó un automóvil que trasladaba a una joven novia rumbo a la parroquia de Santa Lucía, y luego de despojar de sus pertenencias a los tres ocupantes del vehículo, exigieron ser llevados al domicilio de la familia, de donde sustrajeron diversos objetos de valor y dos pasajes a Aruba. Los rehenes fueron liberados en horas de la madrugada en la localidad de González Catán.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No, no. Eso tampoco. ¿En qué estoy pensando? El final es demasiado feliz, y si el cura se interesara por la suerte de Claudia y se quedara despierto esperando el desenlace del asunto, en medio de la emoción tal vez nos casaría a las cinco y media de la mañana. ¿Además qué tiene que ver lo de los pasajes a Aruba? Aunque los robaran yo no me salvaría de la luna de miel; y en todo caso, justo de esa etapa prefiero no salvarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cosa es más o menos así: O se muere alguien, o al menos me los retienen hasta la tarde del día siguiente. Si no estoy frito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;“Novio confiesa ser gay en medio de la ceremonia, se arroja en brazos de su suegro y huyen ambos en el Mercedes Benz color negro que había servido para trasladar a la novia hasta la iglesia. Fuentes cercanas a la investigación informaron a este matutino que el maduro galán habría alquilado el rodado no por una sola noche, sino por quince días, hecho por el cual se sospecha que la maniobra estuvo cuidadosamente planificada. Sin embargo, los dos individuos no son intensamente buscados por la policía; ni intensamente ni de ninguna otra forma, ya que el fiscal de turno ha declarado que la conducta exhibida no se encuentra tipificada en el código penal.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¡Pero yo no soy gay! ¿Y qué es eso de que los individuos no son ni intensamente buscados ni nada? Un diario jamás publicaría la noticia de esa manera. Yo creo que se enfocarían más en Claudia y en la mamá, que conociéndolas, tendrían un ataque de furia digno de ser reproducido en cadena nacional. Pero bueno… yo nunca me llevé bien con mi suegro, que por cierto es bastante feo. De escaparme lo haría con Marcela, que además de ser un “sí” asegurado, tiene un novio que es un alfeñique. No podría pegarme aunque quisiera. Y si tuviera que hacerlo con un hombre, creo que elegiría al hermano de Claudia, que no solo tiene un aspecto más pulcro que el resto de su familia –incluida Claudia- sino que le gusta mucho cocinar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, confirmado. Soy una persona horrible, y sería capaz de cruzar de vereda solo para conservar una mínima cuota de libertad. Sin embargo, mi problema real es con el compromiso, no con el sexo en el sentido más literal. Yo quisiera que la cosa pública, ese asunto estatal tan invasivo, se conformara con mis clásicas promesas de adolescente. Pero no. Enseguida tenemos que hablar de la bendita madurez, y de la palabra empeñada en circunstancias no demasiado claras. Como si un puñado de individuos vestidos de etiqueta fueran suficientes para justificar la ruina absoluta de una existencia. O de dos. El amor se corona o se hunde de la mano de dos irresponsables; como mínimo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;“Novio emprende carrera desenfrenada hacia la libertad sin dar demasiadas explicaciones a la afición. Mientras todos aguardaban por una respuesta afirmativa, el ahora fugitivo recorrió veinte metros de alfombra roja en un tiempo apto para la disputa de la plusmarca mundial. Su paradero es, por ahora, desconocido.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;A la pelota. Un diario jamás publicaría una trivialidad semejante. En el fondo, es como decir “novio se borra a último momento, igual que tantos otros”. Seamos francos; si no ocurre un milagro de proporciones titánicas, estoy condenado a exaltar las virtudes de la monogamia frente a un montón de hipócritas agobiados por una infelicidad colosal por el resto de mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Listo. Ahí viene. Saludo acartonado, cavilaciones internas similares a las mías, sudor helado saboteando el maquillaje y un camino demasiado extenso por recorrer después de que la alfombra roja desaparezca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin sermones por favor, padre. Haga lo que Dios le ha encomendado y déjeme solo con mi alma. Usted es incapaz de comprender su propia obra.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#cc33cc;"&gt;“Novios se casan sin novedades de bulto. Acepta por esposo, acepta por esposa, un vals, un carnaval carioca y quince días de sexo con más facha de despedida que de otra cosa”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Bueno. Eso es bastante más cercano a la realidad, aunque seguimos bien lejos de la publicación. O se muere alguien, o al menos me manosean a una veinteañera en la confusión del carnaval carioca. De otro modo no voy a tener ningún recorte periodístico para mostrar a mis nietos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué lindo! Ahora que lo pienso, es la primera vez que me preocupo por el futuro de mi familia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;- ¿Acepta por esposa a...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;No. No acepto. Pero eso es lo de menos. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;- Sí, acepto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8061712139328116510?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8061712139328116510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8061712139328116510' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8061712139328116510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8061712139328116510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/01/una-mente-brillante.html' title='UNA MENTE BRILLANTE'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWyckIezmRI/AAAAAAAAAbk/jTzoFqBw0Ys/s72-c/Cerebro2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-600740641140482352</id><published>2009-01-05T11:39:00.003-02:00</published><updated>2009-01-05T11:44:05.045-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Los guerreros de terracota'/><title type='text'>LOS GUERREROS DE TERRACOTA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWINr4Tm0iI/AAAAAAAAAac/sg_6EAWjoHk/s1600-h/guerreros+de+terracota.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5287803959986541090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 267px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWINr4Tm0iI/AAAAAAAAAac/sg_6EAWjoHk/s400/guerreros+de+terracota.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Uno, cuatro, cero, cuatro, cero, cuatro. Y la puerta se abrió como por arte de magia. Dentro del cofre reposaban miles de dólares que había le sustraído al mundo con una paciencia infinita, y sin embargo no parecían suficientes. Entonces sumó los que llevaba consigo, y sus ojos se iluminaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Habré llegado al millón?”, se preguntó como si de almendras se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Esto es el resultado de una vida ayuna de mujeres”, sentenció satisfecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca había querido pensar en el matrimonio, por no ver en la mujer otra cosa que un espíritu acostumbrado a las exigencias. Solo confiaba en sí mismo, y su mezquindad no era capaz de ver más allá de los estrechos límites de aquella caja. Poco le importaba que el dinero no produjera un solo centavo en concepto de intereses. Él no lo prestaba. Ni a un banco, ni a un hermano, ni a un amigo ni a la propia madre que lo parió. A nadie; porque si algo había sacado en limpio de su paso por el mundo, era que el Ser Humano no tenía por costumbre devolver lo prestado. Lo mismo le daba un centavo que un millón de libras esterlinas. Siempre se imponía el derecho sobre la propiedad ajena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un millón de dólares americanos; limpios y en fajos de a diez mil. Era el premio a una de vida de esfuerzos y privaciones que por fin hallaba el merecido descanso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“El dinero no hace la felicidad, pero da una sensación muy parecida”, se dijo en tono burlón. Era el pacífico poseedor de una fortuna no declarada que lo ponía a resguardo de las vicisitudes de la existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, cuatro, cero, cuatro, cero, cuatro. La puerta se cerró con graciosa exactitud, y él no pudo menos que contemplarla extraviado, celebrando la ciencia que los ingenieros habían puesto al servicio de su felicidad, y la de nadie más. Un millón de dólares que años atrás había soñado vagamente, sin hacerse ilusiones, y que ahora formaban su propio ejército, como los guerreros de terracota, dispuestos a defender al emperador en las mismísimas fronteras del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tropezó con ella al salir del banco. &lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;em&gt;Le ruego me disculpe, por favor, faltaba más, ¿la ayudo?, si no es mucha molestia, no lo es. Ordene tranquila, son solo papeles, ¿un café?, casualmente tengo quince minutos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Uno, cuatro, cero, cuatro, cero, cuatro. Una vez más, la puerta no se resistió a esa combinación mágica. Y los guerreros de terracota se quedaron inmóviles, como sin alma, aguardando morir de a miles.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-600740641140482352?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/600740641140482352/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=600740641140482352' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/600740641140482352'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/600740641140482352'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2009/01/los-guerreros-de-terracota.html' title='LOS GUERREROS DE TERRACOTA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SWINr4Tm0iI/AAAAAAAAAac/sg_6EAWjoHk/s72-c/guerreros+de+terracota.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7940420166434196741</id><published>2008-12-29T22:58:00.004-02:00</published><updated>2008-12-29T23:08:43.557-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Epístolas Germanas'/><title type='text'>EPÍSTOLAS GERMANAS (ANEXO)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Invitación epistolar de Erika Ribbentrop que a la postre desembocó en su fogosa relación sentimental (descripta someramente en el tercer intercambio) con el doctor Schroeder.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;Aclaración:&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#ff0000;"&gt;El siguiente texto no es de mi autoría, sino de mi amiga Celia, quien sacó de la galera el personaje de Erika luego de conocer el primer intercambio. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVlyX8nPusI/AAAAAAAAAaM/6LMIKOKZrxo/s1600-h/escudo+de+armas+de+alemania.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5285381393429281474" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVlyX8nPusI/AAAAAAAAAaM/6LMIKOKZrxo/s400/escudo+de+armas+de+alemania.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Queridos Profesor Von Riddelbaun y Doctor Schroeder:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como hija de ambos -hablando en un plano puramente académico, por supuesto-, por considerarme un mero producto de sus impagables enseñanzas y, ante todo, por la autoridad que me confiere mi título de Doctora en Lógica por la Universidad de Oxford, me dirijo a ustedes, mis queridos Pigmaliones, con el ruego de que confirmen su asistencia a la cena del viernes en mi domicilio berlinés, ese que ambos, cada uno por su parte y méritos, tan bien conocen.&lt;br /&gt;Llegada a este punto de mi vida, nada deseo más que aclarar mi postura ante la Ciencia, que es tanto como decir aclarar mis sentimientos. Mi propósito se funda en una idea obcecada, que desde hace meses me asedia: quiero, ansío, saber quién de ustedes es una tautología y quién una contradicción. Por descontado, de mi especialidad se infiere que tanto la tautología como la contradicción carecen de sentido si bien no son absurdas sino puramente simbólicas.&lt;br /&gt;En resumidas cuentas, y por mostrarme cristalina, lo que deseo con todos mis ímpetus es saber con quién amaneceré el sábado próximo, si con la Filosofía o si con la Matemática.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que respondan afirmativamente a mi invitación. Los aguardo a ambos pues de uno de ustedes dependerá la forma y el tamaño en que el sol salga para mí durante el resto de mi vida. Tengan en cuenta que en la actualidad vivo sumida en una tremenda crisis intelectual que me mantiene en perpetua incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias por adelantado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias especiales para usted, Doctor Schroeder, por el bellísimo poema de su autoría que ha tenido la gentileza de dedicarme y hacerme llegar.&lt;br /&gt;Y gracias a usted, Profesor Von Riddelbaun por... por todo, ya me entiende,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con admiración,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Erika Ribbentrop, su discípula,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7940420166434196741?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7940420166434196741/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7940420166434196741' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7940420166434196741'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7940420166434196741'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/epstolas-germanas-anexo.html' title='EPÍSTOLAS GERMANAS (ANEXO)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVlyX8nPusI/AAAAAAAAAaM/6LMIKOKZrxo/s72-c/escudo+de+armas+de+alemania.png' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8341589790539762991</id><published>2008-12-27T11:36:00.003-02:00</published><updated>2008-12-27T11:41:10.312-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Aldeano'/><title type='text'>EL ALDEANO</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVYvmvaXyOI/AAAAAAAAAZ8/9TP6cJ73CNs/s1600-h/Selva.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5284463555374467298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 300px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVYvmvaXyOI/AAAAAAAAAZ8/9TP6cJ73CNs/s400/Selva.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Luego de que el avión privado aterrizara cerca de un pequeño poblado en el corazón de la selva amazónica, los dos hombres almorzaron sin ganas y comenzaron a aprovisionarse para la travesía. Contrataron a un aborigen para que oficiara de guía, y alquilaron una embarcación de tamaño mediano para no resignar comodidades. Cerca del anochecer ya tenían todo lo necesario para subsistir un mes sin apoyo logístico, pero la lluvia impidió su partida hasta la mañana siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de las advertencias que les habían hecho, los ocho días que duró el viaje río arriba resultaron muy placenteros, y en eso mucho tuvo que ver el guía, quien se reveló como un baquiano competente para reconocer el terreno y evitar el contacto con tribus hostiles. Y lo mismo sucedió a la hora de amarrar el barco y proseguir a pie a través del sendero que los conduciría a su destino final. El aborigen siempre sabía cuándo avanzar, cuándo detenerse y cuándo hacer un desvío para conservar la salud, así que los dieciocho días previstos inicialmente para cubrir la totalidad del recorrido se redujeron a catorce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La choza se hallaba en medio de un claro abierto en la vegetación por la mano del hombre. Las paredes eran de madera y estaban en muy mal estado en comparación con el techo de escoba, que al parecer había sido reparado poco tiempo atrás. Los recién llegados aguardaron varios minutos en completo silencio, y luego aplaudieron para denunciar su presencia. Solo entonces, un hombre robusto y amodorrado emergió con dificultad de las entrañas de la vivienda. Sus facciones eran las típicas de cualquier europeo, pero el color de su piel y de sus cabellos evidenciaba la cruza de razas reinante en sus genes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buen día amigo. ¿Se acuerda de nosotros?- dijo uno hablando por los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Somos los del emprendimiento económico. Hace tres meses mi socio americano estuvo aquí con usted- aclaró ya hablando solo por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entonces solo podría acordarme de su socio- contestó el hombre con inapelable lógica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cierto. Es que pensé que se habría dado cuenta por nuestro aspecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo imaginé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los empresarios lo invitaron con algo de vino buscando ablandar su ánimo para el negocio que debían tratar, y llamaron al guía para que se uniera al grupo. Se sentaron sobre la tierra húmeda, y a fuerza de sonrisas y bromas lograron generar un ambiente muy favorable a sus intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pensó en la propuesta de mi socio?- dijo el hombre que había hablado en un principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Recuérdeme cuál era- contestó el anfitrión revoleando los ojos y frunciendo la nariz como intentando traer algo a la memoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El traslado de su choza a cambio de la indemnización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es que ya le expliqué el problema a su socio. No es choza, es aldea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es verdad- respondió el hombre concediendo la rectificación con ironía-, lo había olvidado. Necesitamos que mueva su aldea entonces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso también se lo expliqué- musitó el aldeano bastante ofuscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Oh sí! Por supuesto. Los Goloms no estarían de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Exacto. Me alegra que recuerde el nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y cómo olvidarlo? Es lo único que conozco de ellos, porque jamás he visto uno- repuso el empresario con aire desafiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es una gente muy chiquita que se alimenta de vegetales, insectos y pequeños mamíferos que prosperan solo en esta parte de la selva. Y suelen ser muy tímidos y escurridizos- explicó el aldeano, quizás también con algo de ironía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos hombres cambiaron algunas impresiones en voz baja, y finalmente el otro tomó la palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si es tan amable, ¿Podría enseñarme sus chozas? Soy científico, y me interesa conocer algo más sobre su civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Imposible. Duermen en el suelo, aquí mismo, donde estamos sentados. Y durante el día exploran la selva en busca de alimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y a usted le molesta que nos quedemos aquí hasta la noche?- indagó con mucha cortesía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, pero le advierto que no se mostrarán frente a ningún extraño. A mí me tomó cinco años ganarme su confianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ni siquiera si nos ven con usted?- insistió el científico siempre cortés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Créame, hace años que estudio su comportamiento. Lo tengo todo descripto en tres volúmenes. No van a dejarse ver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Entiendo. Pero no se pierde nada con intentar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si usted quiere…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento intervino el empresario, que no estaba tan entusiasmado con la idea de su compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oiga, y si por ventura lográramos convencerlos… ¿Usted estaría dispuesto a mudarse a otro sitio con sus benditos Goloms?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supongo que sí, pero no se haga ilusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudados por el aldeano y el guía, quien había decidido dormir bajo techo en la choza, los dos hombres encendieron una fogata enfrente de un tronco volteado por alguna tormenta tropical, y allí se acomodaron para pasar la noche a la espera de los Goloms.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto es ridículo- protestó el empresario cuando se quedaron a solas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo sé- respondió el científico-. Pero nos dará la oportunidad de extender la negociación. De otro modo habríamos tenido que marcharnos sin una respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana el aldeano se despertó con los alaridos del aborigen. No solía levantarse tan temprano, pero el rostro aterrorizado del huésped lo convenció. Salió de la choza, y luego de superar la ceguera provocada por el exceso de luz, pudo ver el montón de huesos blancos apilados al pie del fogón. El guía gemía y balbuceaba palabras extrañas, pero la única respuesta que obtuvo fueron los hombros encogidos de su anfitrión. No había nada que ellos pudieran hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se metió en la choza con paso cansino, como si solo acabara de ver un nuevo amanecer. Abrió el segundo de los tres volúmenes sobre los Goloms, tomó el bolígrafo que el socio americano le había obsequiado unos meses antes y pasó las páginas hasta detenerse por el medio. Allí dibujó un prolijo asterisco, y escribió una nota al pie:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los Goloms comen varios tipos de vegetales, insectos y mamíferos pequeños que prosperan solo en esta parte de la selva; &lt;em&gt;y también comen mamíferos grandes&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;FIN&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8341589790539762991?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8341589790539762991/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8341589790539762991' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8341589790539762991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8341589790539762991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/el-aldeano.html' title='EL ALDEANO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SVYvmvaXyOI/AAAAAAAAAZ8/9TP6cJ73CNs/s72-c/Selva.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-3201216893166907113</id><published>2008-12-22T16:57:00.003-02:00</published><updated>2008-12-22T17:00:38.730-02:00</updated><title type='text'>PEDIDO DE DISCULPAS</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estoy retrasado con las epístolas porque extravié (no definitivamente) la parte que tendría que publicar ahora. Si para hoy a la noche no la encuentro, iré mechando con otras historias hasta que lo haga o la vuelva a escribir (que para eso tengo una memoria casi infalible).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Un saludo navideño.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-3201216893166907113?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/3201216893166907113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=3201216893166907113' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3201216893166907113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3201216893166907113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/pedido-de-disculpas.html' title='PEDIDO DE DISCULPAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5109246702209250408</id><published>2008-12-17T15:50:00.002-02:00</published><updated>2008-12-17T15:55:11.990-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Epístolas Germanas'/><title type='text'>EPÍSTOLAS GERMANAS (III)</title><content type='html'>&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;TERCER INTERCAMBIO&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUk8NeOqiKI/AAAAAAAAAYk/f3Mgn1Vw9Js/s1600-h/escudo+de+armas+de+alemania.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280818240219154594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUk8NeOqiKI/AAAAAAAAAYk/f3Mgn1Vw9Js/s400/escudo+de+armas+de+alemania.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Intimación de Von Riddelbaun a Schroeder&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estimado Doctor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estoy, observando la persistencia de la nieve moscovita a través de la ventana de mi nuevo departamento. Ciertamente, un espectáculo maravilloso que usted debería presenciar en algún momento de su vida. En lo personal, la danza de esas minúsculas esferas blancas y etéreas me genera aquellos arrebatos de inspiración que hace ya tantos años me han colgado a la espalda la pesada mochila de la celebridad. De pronto me agito como un corcel a punto arrojarse al fragor de la batalla y libero toda la energía de mi ciencia en beneficio de la raza. No creo que exista un sitio más adecuado en la geografía europea para que arda el fogón invisible de mi creatividad. ¿No le parece? Descuento que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer por la tarde, mientras me debatía víctima de una de estas insobornables ráfagas de ingenio, se me ocurrió consultar un desarrollo matemático que hace algunos años llevé a cabo a partir del planteo de la ecuación de Ziegler y las refutaciones de Von Braun. Ingrata fue la sorpresa que me llevé al no hallar la carpeta en el segundo cajón de mi escritorio; y más tarde la desazón llegó a su límite con el fracaso de la búsqueda en las profundidades de mi archivo personal. Entonces, un tanto desesperado aunque todavía lúcido, recurrí a la libreta de “préstamos sin esperanzas de retorno” que guardo en la caja fuerte de mi dormitorio; y allí fue donde me topé con la solución del misterio. El mentado desarrollo (que sin duda es una de las joyas más preciadas de mi repertorio matemático) se encuentra en su poder desde el nueve de abril del año pasado. Por lo tanto, considero que ha llegado la hora de que usted evalúe seriamente la alternativa de una devolución que ponga a buen resguardo su honor. Sé que el secreto de mi teoría lo tortura, pero le pido que piense con detenimiento en lo que estoy a punto de decirle, y a continuación intente explorar las bondades de aquel sinceramiento expiatorio que alguna vez le sugiriera un enfurecido profesor Keppler: Si en el curso de estos quince meses no ha sido usted capaz de hacer fluir los intrincados mecanismos de su entendimiento, mucho más difícil será ahora que su atención ya se habrá concentrado en alguna actividad más reposada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas le comento que han llegado a mis oídos algunos rumores no demasiado auspiciosos sobre la marcha de su relación con nuestra querida Erika. Circula la hipótesis –insólita por cierto- de que ella lo habría abandonado en Costa Rica hace varios meses, y ahora estaría viviendo un intenso romance con un camionero polaco experto en problemas de lógica. No sé cuánto habrá de cierto en todo eso, pero en nombre de nuestra amistad de tantos años me sentí en la obligación de contarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le ruego que no piense que sigo resentido por el desenlace de aquella cena en la que ella, llorando a lágrima viva, se dejó conmover por ese estupendo poema que usted robó de la oficina del licenciado Richter una semana después de su muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguardo que recapacite,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profesor Arthur Von Riddelbaun&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Reconvenciones de Schroeder&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estimadísimo Profesor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, desde hace catorce meses tengo en mi poder un extensísimo documento que sin duda alguna es de su propiedad. No lo niego, ni pretendo disfrazar mi olvido con excusas de estudiante secundario. En el mejor de los casos mi actitud ha sido negligente, y me comprometo a reparar los daños –si es que los hubiere- con la mayor celeridad. Lo que me llama poderosamente la atención es que dicho documento no coincide en lo más mínimo con la descripción que usted me proporcionara en su última epístola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paso a explicarle la situación, querido amigo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted me reclama la devolución de un sesudo desarrollo basado en la ecuación de Ziegler y las refutaciones de Von Braun, que es de su autoría; y lo que yo tengo delante de mis ojos es la ecuación de Ziegler (textual) con algunos desvaríos suyos al margen que, dicho sea de paso, son sugestivamente parecidos a las refutaciones de Von Braun. En síntesis, querido profesor, lo que está sobrando en este desafortunado incidente es su autoría. Por fin usted se saca la careta y demuestra esa clara voluntad de usurpación que lo acompañó toda la vida. Se conduce con el mismo aire expropiatorio que han revelado los grandes villanos de la historia en esa Rusia helada que no les resulta familiar aunque se esfuercen. Primero fue Napoleón Bonaparte, luego Hitler y ahora usted. Pero recuerde que la historia de la humanidad ha demostrado siempre un marcado afán de repetición. Y ese no es un dato menor; sobre todo cuando a renglón seguido me enrostra un solapado hurto literario que jamás cometí, llevando esta falacia a un nivel de crueldad e injusticia francamente intolerable. Pero bueno, a veces la ingratitud desconoce los límites del buen gusto, y yo, como siempre, le voy a dejar pasar el exabrupto en nombre de esa hermosa amistad que tenemos desde hace tantos años, y que usted insiste en maltratar cada cinco renglones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar le informo que el profesor Keppler jamás me sugirió ningún sinceramiento expiatorio. De hecho fui yo quien le hizo a él una sugerencia de ese estilo, y como no la recibió de buen grado, hace veinticinco años que no me dirige la palabra. A propósito, si por ventura llegara a topárselo en alguna de sus orgías de creatividad sobre las nieves moscovitas, dígale que su último libro, “San Juan conoce a Heráclito”, apesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, y para insuflar en su alicaído espíritu matemático una sensación al menos parecida a la felicidad, le confirmo que mi relación con nuestra amada Erika encontró un tormentoso final. Pero debo aclarar, para poner a salvo su reputación de compañera fiel y dama de recta conducta, que no fue ella quien me abandonó a mí, sino yo a ella. Y no hubo de por medio ningún camionero polaco experto en lógica, sino una camarera húngara ducha en cuestiones de horizontalidad (no estoy orgulloso de mi conducta pero es la verdad). Por otra parte, la crisis no tuvo lugar en Costa Rica sino en las paradisíacas playas del pacífico mexicano, y para su regocijo le confieso –solicitando su absoluta discreción- que a duras penas logré esquivar la amputación de mis tesoros más íntimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quédese tranquilo profesor, no me cabe la menor duda de que su motor no ha sido el resentimiento. Aquella cena forma parte del pasado, y ahora me doy cuenta de que solo fue útil para profundizar esta estúpida brecha que existe entre los dos. Y así fue como terminamos a miles de kilómetros, en cuerpo y en espíritu. Yo, entregado bajo el calor del trópico a los brazos de la lujuria; y usted, abandonado a un exilio estepario sin sentido, congelado su corazón a causa de mi “sex appeal”. ¡Qué horror! Le prometo una pronta reparación que nos devolverá el afecto sincero. Vaya trabajando en ese ánimo festivo que alguna vez lo hizo famoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contando con su sincera amistad,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor Nicholas Schroeder&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5109246702209250408?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5109246702209250408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5109246702209250408' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5109246702209250408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5109246702209250408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/epstolas-germanas-iii.html' title='EPÍSTOLAS GERMANAS (III)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUk8NeOqiKI/AAAAAAAAAYk/f3Mgn1Vw9Js/s72-c/escudo+de+armas+de+alemania.png' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8837382015265688009</id><published>2008-12-15T12:41:00.006-02:00</published><updated>2008-12-15T12:52:50.923-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Epístolas Germanas'/><title type='text'>EPÍSTOLAS GERMANAS (II)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;SEGUNDO INTERCAMBIO&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUZsyAfEPCI/AAAAAAAAAYU/Y4EiFvJFxjA/s1600-h/escudo+de+armas+de+alemania.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5280027219518045218" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUZsyAfEPCI/AAAAAAAAAYU/Y4EiFvJFxjA/s400/escudo+de+armas+de+alemania.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Precisiones de Von Riddelbaun&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Doctor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo admitir que su última misiva me ha dejado sumido en un estado de estupefacción del cual me cuesta mucho emerger. Más allá de que sus alteraciones mentales no son ninguna novedad para mí, en esta ocasión considero que ha llegado a lo más profundo de su universo fantástico; y para serle franco, me preocupa que ya no sea usted capaz de regresar jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al grano mi querido amigo, antes de que sea demasiado tarde para todos. Vamos a ver si echando mano a una agresiva terapia de choque podemos traerlo de vuelta al mundo de los cuerdos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted no es un poeta. No lo fue en el pasado, no lo es en el presente y no lo será en el futuro. Lo único cierto es que al presenciar la vaporización del instinto maternal de su amada ciencia filosófica, perdió los estribos y quiso defender su posición insinuando unos supuestos efluvios poéticos que nunca existieron en su espíritu bestial. Hasta el día en que recibió mi correo no tenía usted la más pálida idea del significado de la palabra metáfora, y sin embargo ahora se enfunda sin vergüenza en su disfraz de Neruda con la sórdida pretensión de tomar por asalto el centro de la escena. Pero la maniobra resulta de por sí grotesca, y alcanza de sobra para ponerlo en evidencia. Es obvio que usted entiende tanto de inspiración poética como yo de apicultura, y esa realidad irremediable lo trastorna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando usted habló de maternidad, estaba haciendo referencia al acto de parir. En su sesera turbulenta flotaba una sola disciplina dando a luz al resto del universo científico para iluminarlo luego desde el Olimpo de las deidades. Ni más ni menos. No había poesía. No había metáfora. Solo su tristemente célebre concepción antropomórfica esparciendo el oscurantismo en los prados de la razón. Cuanto antes abandone esa horrible costumbre de mentirse, mayores serán sus probabilidades de recuperación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A renglón seguido, ya en el colmo de su desvarío y agobiado tal vez por esa testaruda necesidad de asignar a cada ternero una madre, me atribuye la autoría intelectual de una supuesta relación familiar íntima entre la matemática y la filosofía. Parece que cuando se trata de malinterpretar las declaraciones ajenas usted es siempre el primero de la fila. Sin embargo, tengo el deber de aclararle que nada se encuentra más alejado de mi pensamiento, caro doctor. Lo único que yo sostengo es la ancianidad de la matemática, su preexistencia en el Universo y su completa autonomía como ciencia. Pero jamás he dicho nada respecto de sus aptitudes maternales, porque no las conozco. No ponga en mi boca palabras que nunca pronuncié; concéntrese en las suyas propias, que bastante bien se las arreglan para comprometerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, conmovido ante la noticia de que el tratamiento médico no ha tenido éxito en el intento de detener sus cada vez más frecuentes ataques de amnesia, cumplo en informarle –o mejor dicho recordarle- que obtuve mi título de ingeniero en el año mil novecientos cincuenta y ocho. Ni la matemática, ni la estadística ni ninguna otra disciplina fueron escollos para mi marcha demoledora. Deje de fabular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por si mi testimonio no tuviera el valor suficiente para que usted deponga su actitud, adjunto una foto mía con la toga y el diploma bajo la axila. Ignore la mirada extraviada y las mujeres desnudas que aparecen en el fondo. Como usted nunca ha estado en una –sé, por una charla que mantuve hace meses con nuestra querida Erika Ribbentrop, que su título de doctor es más bien honorífico-, le cuento que así suelen ser las fiestas de egresados en estas tierras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sugiero que cambiemos el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la cordialidad de siempre,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profesor Arthur Von Riddelbaun&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Comunicado de Schroeder&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Profesor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He decidido no agobiarlo con los detalles de mi brillante carrera universitaria. Las evidencias se encuentran al alcance de cualquier mortal con iniciativa, y son demoledoras. Ingrese a la página web de la Universidad de Harvard (única vía de acceso a esa casa para alguien como usted), y tómese el trabajo de buscar mis referencias. Por mi parte, considero probado su paso por el claustro universitario con la foto –por cierto bastante borrosa- de ese desnudista ebrio y desnutrido que me envió el otro día. El documento en su totalidad me produjo vergüenza ajena, pero luego de analizarlo con la cabeza más fría he llegado a la conclusión de que nadie afirmaría ser ese alfeñique mal terminado si de veras no lo fuera. Proclamo que la cartulina blanca enrollada bajo su axila es ese preciado diploma que lo habilita a tender puentes sobre el océano, y doy por terminado este desagradable incidente. Deseo olvidar esa imagen tan pronto como sea posible, y como a pesar de su última agresión epistolar a mí me cuesta demasiado borrar de la mente los malos recuerdos, acepto gustoso su propuesta de cambiar el tema de conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, veo que en su carta se animó a mencionar a nuestra querida amiga Erika Ribbentrop. Lo felicito; es un enorme avance de su psique. ¿Se da cuenta de lo que ha logrado? Usted traspuso por fin el umbral de sus represiones, y ahora se siente libre para pensar en ella. Incluso para escribir su nombre. ¡Oh dios mío! ¡Escribir su nombre! ¿No será un exceso de audacia? Puede ser, pero es evidente que ya ha jugado su carta. No hay vuelta atrás. Si persiste en el esfuerzo, en pocos años se hallará a las puertas de esa temida confesión que de seguro cambiará su vida para siempre. Pero no nos adelantemos; por ahora vaya para usted esta sincera felicitación, y mis mejores deseos para los desafíos que se aproximan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito de Erika, le comento que ayer por la tarde recibí un correo suyo con una propuesta por demás intrigante. Sé que estas son horas heroicas para su “Yo” tantas veces postergado, y créame que lo último que quiero es ponerlo a temblar de angustia; pero como la mencionada propuesta lo involucra también a usted, no me queda más remedio que transmitírsela. Y aquí va el asunto, crudo y textual, para que su corazón de enamorado no estalle a causa de la prolongación del instante: Erika Ribbentrop nos invita a cenar. A los dos. Juntos. Y no conforme con ese arrebato de impudor nos propone un juego que a mí se me antoja divertido, pero infiero que a usted lo colocará de cara a sus peores fantasmas. Ella, sugerente hasta en su caligrafía, promete que al concluir los postres uno de nosotros dos estará de más en la velada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué le parece el convite?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que esté de acuerdo, porque me he tomado el atrevimiento de aceptar en nombre de los dos. No me lo agradezca por favor; no se moleste. Descuento que en este preciso instante usted debe estar desbordado de júbilo, saltando y gritando -ahora que puede- el nombre de su amada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corra a revisar su guardarropa, verifique sus perfumes franceses y pida un turno en la barbería; piense que la del viernes puede ser Su gran noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ansiando su triunfo definitivo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor Nicholas Schroeder&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8837382015265688009?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8837382015265688009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8837382015265688009' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8837382015265688009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8837382015265688009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/epstolas-germanas-ii.html' title='EPÍSTOLAS GERMANAS (II)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUZsyAfEPCI/AAAAAAAAAYU/Y4EiFvJFxjA/s72-c/escudo+de+armas+de+alemania.png' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5053256880794255224</id><published>2008-12-12T13:59:00.003-02:00</published><updated>2008-12-12T14:06:32.311-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Epístolas Germanas'/><title type='text'>EPÍSTOLAS GERMANAS (I)</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;PRIMER INTERCAMBIO&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUKKmnKKQYI/AAAAAAAAAXc/8yithaKOtQI/s1600-h/escudo+de+armas+de+alemania.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5278934109182902658" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUKKmnKKQYI/AAAAAAAAAXc/8yithaKOtQI/s400/escudo+de+armas+de+alemania.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Primera epístola de Von Riddelbaun a Schroeder&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estimado Doctor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí sumergirme de lleno en la maraña de argumentos enfermizos que conforman los cimientos de su teoría, pero al cabo de algunas horas fui derrotado con estrépito. Lo admito bajo la sombra de una pequeña vergüenza, aunque en el fondo de mi ser entienda que esta derrota es el lógico desenlace que debe producirse luego del confronte entre una mente preclara como la mía, y una psique trastornada como la suya. Discúlpeme si se siente apabullado por mi sinceridad, pero las cosas son como son, y para los amantes del disfraz existen las fiestas de carnaval.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted sostiene, con una pasión a mi juicio desmedida (y hasta ridícula), que la filosofía es la madre de todas las ciencias. Y en tren de apuntalar estos nuevos devaneos de su intelecto, recurre una vez más al cucharón de la contumacia para revolver el contenido autoritario de su caldero y extraer un sinfín de postulados que solo son expresiones vivas de las más conocidas corrientes de esta filosofía maternal que pretende que nos traguemos sin la ayuda de ningún digestivo. Pues permítame que le diga algo, estimado doctor, con todo respeto: Ni el existencialismo, ni el realismo ni el idealismo van a servirle para explicar esta polémica maternidad. Tendrá que bombardearnos con razones mucho más sólidas, porque los que observamos el asunto desde la vereda de las luces pálidas no hemos logrado dilucidar cómo diablos ha hecho papá para introducir tamaña semillita en la panza de mamá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomemos como ejemplo, estimado doctor, a la matemática, ciencia frente a la cual su protegida debiera ensayar una solemne reverencia, no sin antes tumbarse de rodillas para agradecer a los dioses por semejante privilegio. El Universo mismo está regido, en todo o en parte, por las leyes matemáticas. Es decir que esta disciplina es una pieza fundamental en la esencia del cosmos. ¿Comprende? La matemática no necesita del Hombre para imponer al Universo sus principios y sus fórmulas; estaba aquí mucho antes de que llegáramos nosotros, y estará aquí luego de que nos hayamos ido. En cambio, su idolatrada filosofía existe a través del Hombre, y solo a través suyo. Sin el Ser Humano no puede haber filosofía, ni nada que se le parezca. No estuvo en el mundo antes que nosotros y, ciertamente, no lo estará después. Piense y diga lo que le plazca, pero esta es una verdad incontrastable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me ocurre una pregunta para que usted se de el gusto de ensayar otra de sus estrambóticas respuestas. Lo único que le pido es que en esta ocasión se ponga como objetivo lograr la claridad de la idea antes que la belleza en la exposición. Su última misiva fue poco menos que ininteligible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo puede una madre haber nacido después que su hija?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es usted un orate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suyo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Profesor Arthur Von Riddelbaun&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Primera respuesta de Schroeder&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Estimado profesor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidí posar la mirada sobre el amplio círculo de mis amistades, y he notado que usted permanece dentro solo gracias a que le tengo algo de lástima. Sugiero que a partir de hoy nos relacionemos como lo que somos: Dos almas desnudas. Tome esto en cuenta la próxima vez que decida enviarme el testimonio escrito de su afecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Comienzo por aclararle, para tranquilidad de los dos, que su sinceridad me apabulla tanto como los arrebatos coléricos de mi nieta de dos años. Continúe en esa línea, que descuento va a acarrearle a su espíritu bufonesco muchas más alegrías que sinsabores. Por supuesto, siempre de frente a un auditorio que esté a la altura de su exposición vanguardista. Por ejemplo, mi nieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos si a pesar de mis conocidas limitaciones intelectuales he logrado comprender correctamente el fondo de su sesudo argumento: La matemática, disciplina por culpa de la cual usted nunca obtuvo su título de ingeniero, se encuentra ubicada en el vértice superior de la pirámide científica, y de ella se deriva el resto del conocimiento humano. A continuación, preso de un irrefrenable arrebato de coraje, usted explica el milagro de la maternidad basado únicamente en el factor cronológico, habilitando al resto de la comunidad científica para enarbolar a la raíz cuadrada de dos como antecedente inmediato de la estética trascendental de Immauel Kant. ¿Y por qué no? Dos y dos son cuatro y de pronto hemos parido a Kant, a Platón, a Aristóteles, a San Agustín, a Descartes, a Schopenhauer y a Kelsen. Entonces el recorrido de aquella famosa semillita que papá dejó caer en la panza de mamá se presenta cristalino delante de nuestros ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He decidido concentrarme -tal cual usted me lo solicitara en su última epístola- en la claridad de la idea; y pienso que si esta vez logra contener el brote psicótico hasta el final de la lectura, estaremos dando un paso enorme hacia el terreno de la concordia. Imagine los resultados: La paz definitiva entre el número y el verbo; la extinción del planteo acerca de la filiación; el triunfo de nuestra prolongada amistad sobre este ridículo altercado. ¿No sería algo maravilloso?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Respondo ahora su pregunta insidiosa sin evasivas ni elípticas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el terreno poético, en el reino de la metáfora, una madre puede nacer incluso milenios más tarde que su hija.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que mis conclusiones no lo extravíen por completo de la realidad, sin embargo evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Temiendo por su salud,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor Nicholas Schroeder&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Continuará...&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5053256880794255224?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5053256880794255224/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5053256880794255224' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5053256880794255224'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5053256880794255224'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/epstolas-germanas-i.html' title='EPÍSTOLAS GERMANAS (I)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SUKKmnKKQYI/AAAAAAAAAXc/8yithaKOtQI/s72-c/escudo+de+armas+de+alemania.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-4348993255268495482</id><published>2008-12-09T13:35:00.003-02:00</published><updated>2008-12-09T13:42:30.325-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un tranvía llamado deseo'/><title type='text'>UN TRANVÍA LLAMADO DESEO</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ST6RTRjZ8iI/AAAAAAAAAU0/PQD6DyIrPO4/s1600-h/jessica-rabbit-real.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277815573640245794" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 370px; CURSOR: hand; HEIGHT: 347px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ST6RTRjZ8iI/AAAAAAAAAU0/PQD6DyIrPO4/s400/jessica-rabbit-real.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No le parecía. Estaba seguro. Mientras él caminaba sumido en la batalla con sus demonios internos, la rubia que se topó cuando doblaba la esquina le había guiñado uno de sus ojazos color miel. El detalle era que el mensaje estaba llegando a su cerebro con dos minutos de retraso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrió frenético por la calle diez de noviembre intentando distinguir a su musa entre una multitud de personajes que ahora le resultaban insoportables, hasta que, más debido a la frustración que al desgaste físico, se detuvo en la intersección con el parque. Allí obtuvo el segundo guiño del día, pero esta vez de la suerte. Con las manos afirmadas en sus rodillas giró la cabeza en la dirección del viento para inflar sus pulmones, y entonces vio a lo lejos el trasero de la rubia justo en el instante en que abordaba el tranvía. De nuevo emprendió la carrera, y de nuevo llegó tarde. La puerta de un amor efímero o eterno se le había cerrado en pleno rostro casi con indiferencia, y no pudo más que sentirse condenado a una soledad que no deseaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se abalanzó dentro de un taxi y lo obligó a emprender una tenaz persecución, sabiendo que aunque había perdido de vista el tranvía en el tráfico, solo era cuestión de replicar su recorrido hasta encontrarlo en algún punto remoto de la ciudad. Para entretenerse mientras el conductor arriesgaba la vida de ambos, imaginó la trama de una novela que relataría las peripecias de un muchacho de barrio para reunirse con la mujer de sus sueños, y jugó con la idea de titularla “Un tranvía llamado deseo”. Su intención de plagio le arrancó una carcajada que el taxista interpretó como una aprobación a su forma de manejar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento en que la desesperación empezaba a convencerlo de abandonar la empresa, el chofer lanzó un grito al tiempo que golpeaba el techo del vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Qué hembra dios mío!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levantó la vista y la vio. Cruzaba la calle paseando toda su voluptuosidad a escasos metros del vehículo. Otra vez la suerte le confirmaba su apoyo incondicional. Entonces pagó de apuro, y sin aguardar el cambio se arrojó a la vereda. Su musa se hallaba al otro lado de un mundo de automóviles que entorpecían su felicidad amparados por una simple lucecita verde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decidió no desviar la mirada de su objetivo, y cuando detectó el colorado por el rabillo del ojo apuró el paso para no dilatar la espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ruido seco del impacto alteró la rutina de la zona por varias horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras la viuda lloraba sobre el cadáver sin poder explicar a la policía su localización en un sitio tan ajeno a su cotidianeidad, un puñado de curiosos observaba la escena detrás de la cinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Perdón señor, ¿sería tan amable de prestarme su pañuelo?”, preguntó la rubia, que había presenciado el accidente. “Es que desde hoy tengo una basurita en el ojo que me está volviendo loca.”&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-4348993255268495482?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/4348993255268495482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=4348993255268495482' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4348993255268495482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4348993255268495482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/un-tranva-llamado-deseo.html' title='UN TRANVÍA LLAMADO DESEO'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/ST6RTRjZ8iI/AAAAAAAAAU0/PQD6DyIrPO4/s72-c/jessica-rabbit-real.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5388482010482048064</id><published>2008-12-05T10:46:00.004-02:00</published><updated>2008-12-05T10:55:27.360-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La condesa'/><title type='text'>LA CONDESA</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/STkixdrqEII/AAAAAAAAAUk/eugXApvFJZU/s1600-h/condesa.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5276286671617921154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 282px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/STkixdrqEII/AAAAAAAAAUk/eugXApvFJZU/s400/condesa.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Titulo completo:&lt;/span&gt; “De cómo reaccionó la condesa de Rossenflitz cuando fue sorprendida por su marido mientras jadeaba en los brazos de su amante, y de lo que luego se vio obligada a hacer para salir indemne.”&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando el africano se encontró con la humanidad del conde frente a sus ojos, se le ahogó el grito en la garganta. La escena no admitía segundas lecturas, y el hecho de que la condesa no hubiera oído el ruido de la puerta no fue de gran ayuda para los amantes. Antes de ser silenciada, la dama alcanzó a gritar unas loas al tamaño del miembro que aún exploraba en las profundidades de su cuerpo, e incluso dijo alguna grosería cuando el mismo le fue extraído.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni lerdo ni perezoso, el conde de Rossenflitz desenvainó la espada dispuesto a cortar de raíz con todo lo que sobrara en aquella alcoba traicionera. Sin embargo, ya fuera por el impacto que le producía esa visión o por hallarse midiendo las posibles consecuencias de su represalia, no se movió de su sitio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Aléjese de mí cochino abusador! ¡Cómo se atreve a tocarme con esas manos! ¡No podrá llevarse mi honra mientras aún me queden fuerzas para pelear!”, exclamó la condesa apenas su mente se enfrió lo suficiente como para comprender la gravedad de la situación. El negro palideció. Era un esclavo joven, fuerte y de gran porte, de aquellos que solían remar con grilletes en las galeras de Su Majestad hasta que el látigo se les llevaba el ánima; pero no era un bruto. De inmediato comprendió que le estaban retirando el apoyo del modo más bellaco, así que de un solo empujón arrojó a la arpía a los brazos de su marido, y se guareció en el rincón más alejado de la habitación, dispuesto a vender a precio de oro su cuero curtido por los azotes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El conde no tenía un pelo de estúpido. La situación era demasiado evidente como para ser ignorada, pero al igual que el infortunado semental, comprendió que la salida propuesta por su mujer era la más decorosa para el matrimonio. Buen nombre y honor intacto para el conde, silencio y piedad para la condesa y acero cruel para el negro aventurero. El negocio perfecto en las manos adecuadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El esclavo era hombre ducho en el arte de la guerra, pero desarmado como se hallaba, no fue una presa difícil para el conde. Dos o tres movimientos bastaron para que el acero atravesara su carne sometida. Y eso fue todo. Antes de que los primeros rayos del sol asomaran en el horizonte, el teatro ya estaba listo para una nueva función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Pero ambos sabemos de sobra que tus carnes no son tan nobles como alegas”, fue la respuesta del conde ante la negativa de su mujer. “Es hora de que me des gusto, y te tragues de una buena vez tu maldito orgullo; que después de todo es lo único que exijo que tragues.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche la condesa accedió de buen grado a todas las exigencias de su marido, que por culpa de su estado de ánimo, no tenían nada de convencionales. Frente al cadáver tibio de su otrora amante, se sometió en silencio a los caprichos del único y verdadero dueño de su futuro; sin temor, sin odio y sin remordimiento. Tan fría y tan maquinal como había permanecido a la hora de sus anteriores traiciones. En el fondo, ya no le quedaban fuerzas para pelear por su honra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5388482010482048064?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5388482010482048064/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5388482010482048064' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5388482010482048064'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5388482010482048064'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/12/la-condesa.html' title='LA CONDESA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/STkixdrqEII/AAAAAAAAAUk/eugXApvFJZU/s72-c/condesa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-4575269862992257460</id><published>2008-11-28T11:25:00.002-02:00</published><updated>2008-11-28T11:27:46.217-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Imperatore'/><title type='text'>IMPERATORE</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SS_xVqYjPeI/AAAAAAAAAQc/8RXZWKVgatc/s1600-h/belgrano.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5273699043130949090" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 291px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SS_xVqYjPeI/AAAAAAAAAQc/8RXZWKVgatc/s400/belgrano.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Imperatore lanza un ruego ocular a todos sus compañeros y a ninguno. No sabe. Nunca sabe. Pero el dramatismo de su ignorancia alcanza mayor pureza con la espalda contra el pizarrón. Está solo, de pie junto a un docente que insiste en formular esas preguntas que lo paralizan. Si tuviera algo que responder, no podría. Pero no es el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“A ver Imperatare… si me dice quién era el presidente de los argentinos en el año mil ochocientos noventa y uno lo dejo volver a su asiento y me olvido del asunto.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imperatore conoce de presidentes lo mismo que de física cuántica. Algunos nombres rondan por su cabeza, pero ni siquiera está seguro de que hayan ejercido alguna vez el cargo. San Martín, Sarmiento, Alberdi, Rosas… para él son todos la misma cosa; personajes lejanos y oscuros que lucharon en la época en que el país estaba lleno de indios. La mayoría de ellos Aztecas e Incas. Está seguro de ese dato, porque esos eran los salvajes que dominaban a otras tribus más débiles como los Pieles Rojas y los Budas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El docente aumenta la presión. Exige definiciones y recorta los plazos, sabiendo que el alumno no está a la altura del desafío propuesto. Imperatore percibe el final y oculta su indefensión detrás de un talante reflexivo. La hábil maniobra le regala segundos preciosos, pues parece a punto de escupir una respuesta salvadora. De hecho, gracias a esa magnífica puesta en escena, hasta sus propios compañeros se han convencido de que es su memoria -y no su astucia- la que acude al rescate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo se consume y la cortina de humo se disipa. El fugitivo está desnudo y acorralado; tiene que jugar la última carta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imperatore conoce y comprende el procedimiento. Infla el pecho, elige un nombre entre tantos y lo pronuncia. Claro y seguro de sí, como siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¡Manuel Belgrano!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los acontecimientos se precipitan. La cara del docente y la de sus compañeros son claros indicadores de su paupérrima elección, pero él no logra contener las carcajadas. No sabe por qué dijo eso. Simplemente salió, como pudo haber salido Artigas, Rivadavia o Juan José Paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Imperatore… eso no es desconocimiento. Eso es de puro bestia.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imperatore toma asiento. Esa era una de las únicas cosas que sabía antes de pasar al frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-4575269862992257460?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/4575269862992257460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=4575269862992257460' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4575269862992257460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/4575269862992257460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/imperatore.html' title='IMPERATORE'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SS_xVqYjPeI/AAAAAAAAAQc/8RXZWKVgatc/s72-c/belgrano.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-667039404937809738</id><published>2008-11-24T11:58:00.005-02:00</published><updated>2008-11-24T12:03:09.802-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ausencias'/><title type='text'>AUSENCIAS</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSqzNzpxRNI/AAAAAAAAAP0/3ONbnZXlZSs/s1600-h/mascaras.gif"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5272223363575661778" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 245px; CURSOR: hand; HEIGHT: 227px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSqzNzpxRNI/AAAAAAAAAP0/3ONbnZXlZSs/s400/mascaras.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Abro los ojos y comienzo a sentir las ausencias. El silencio me impone su salvaje majestad, pero yo escucho el aullido de la belleza extraviada luchando en el infinito. Lo escucho siempre, aunque intente ocultar mi suplicio entre las sábanas, aunque me resigne a la contemplación de un mundo menos completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada noche se representa alrededor nuestro un drama que trastoca la forma de todo lo que conocemos, y de aquello que nunca vimos. Ese drama, silencioso y sutil, es hábil para disfrazar su presencia, y sin que nos percatemos nos obliga a vivir renunciando. Si al menos nos diéramos cuenta tendríamos un consuelo en la imposibilidad de obrar de otra forma; pero no lo hacemos, y vivimos oscurecidos por una especie de sombra, pendientes de una belleza que solo puede hallarse cuando no se le busca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltan cosas en el mundo hoy, y faltarán otras mañana. Cosas que ayer estaban, cosas esenciales, víctimas de olvidos imperdonables y descuidos inconfesos. Cosas que por casualidad se pierden en un paréntesis abierto en la inmensidad. Cosas imprescindibles para el salto del alma voladora, que pasan a la historia sin la caricia de una mano amiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abro los ojos al nuevo día y comienzo a sentir las ausencias. Desperdicio una lágrima, y me muero un poquito más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-667039404937809738?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/667039404937809738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=667039404937809738' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/667039404937809738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/667039404937809738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/ausencias.html' title='AUSENCIAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSqzNzpxRNI/AAAAAAAAAP0/3ONbnZXlZSs/s72-c/mascaras.gif' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7587560730823053176</id><published>2008-11-19T12:06:00.005-02:00</published><updated>2008-11-19T12:13:04.910-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ratones'/><title type='text'>RATONES</title><content type='html'>&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSQdpivaDiI/AAAAAAAAAPU/_kXMpvhfM5g/s1600-h/ratones_peleas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5270370063467810338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 399px; CURSOR: hand; HEIGHT: 334px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSQdpivaDiI/AAAAAAAAAPU/_kXMpvhfM5g/s400/ratones_peleas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted me jura, doctor Portaluppi, que nosotros mismos nos hemos convertido en el objeto de un experimento sociológico similar al que nos ocupa. Que somos cobayas; que observamos con estúpida fascinación esta pecera en la que hemos amontonado veinte animales inocentes, pero no somos capaces de percibir siquiera el reflejo del vidrio que nos mantiene cautivos. Y en el colmo de su frenesí revelador, me arroja en pleno rostro que a partir de esta nueva condición de la que apenas si alcanzamos a tener una tibia sospecha, estamos siendo analizados en nuestro proceder, en nuestras reacciones, en nuestros anhelos y frustraciones.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Está sugiriendo que estos indefensos ratoncitos se han puesto de acuerdo para desentrañar los misterios de nuestra personalidad? ¿De veras cree que estamos frente a una conjura urdida por un macabro grupo de roedores con oscuras ambiciones científicas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí doctor Portaluppi, ya sé que lo suyo es solo una teoría. No soy un improvisado. Lo único que le pido es que me explique los dos o tres postulados básicos, no que la desarrolle por completo aquí y ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Hable doctor! ¿Le parece que nuestro hipotético captor es alguien externo a la organización? ¿O lo tenemos enquistado en nuestro propio laboratorio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Usted me tiene preocupado doctor Portaluppi, y le estoy hablando con absoluta sinceridad. La paranoia debe ser una enfermedad contagiosa, porque yo nunca lo había visto caer en esta clase de excesos del pensamiento. La respuesta a un problema complejo siempre será la más simple de las opciones. ¿Recuerda esa máxima? Solía ser yo el encargado de mantener con vida la posibilidad más remota. Usted siempre ha sido el frío científico con los pies en la tierra, y yo el soñador con ideas disparatadas. No a la inversa. Si justo ahora que estamos tan cercanos a la verdad definitiva decide zambullirse dentro de la pecera, mi querido Portaluppi… si abandona su capacidad de abstracción para internarse solitario en el oscuro territorio de lo concreto, estamos perdidos. Los dos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustan estos ratoncitos, doctor Portaluppi. Me he encariñado mucho con ellos. Se lo juro. Bueno; no con aquella rata grandota. Esa, la gris. No doctor, la de al lado, la de los ojos conspicuos. La que pretende ser todos y ninguno a la vez. Exacto, esa misma. Pero sí con todos los demás. ¿Me comprende? Su teoría, creativa y precisa como siempre, posee también un costado revolucionario. Y a esta altura del partido, mi muy estimado, yo ya no me encuentro en forma para ninguna revolución. Necesito transcurrir mis días en paz. No estoy de ánimo para pensar en ninguna conjura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Doctor Portaluppi… ¡Eh doctor! ¿Está despierto? ¿Escuchó lo que estuve diciendo? No importa, le propongo lo siguiente: Si me devuelve mi quesito lo dejo corretear quince minutos en la ruedita. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7587560730823053176?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7587560730823053176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7587560730823053176' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7587560730823053176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7587560730823053176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/ratones.html' title='RATONES'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSQdpivaDiI/AAAAAAAAAPU/_kXMpvhfM5g/s72-c/ratones_peleas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8417409005628619149</id><published>2008-11-18T10:49:00.003-02:00</published><updated>2008-11-18T10:56:44.402-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='En lo profundo de la galera'/><title type='text'>EN LO PROFUNDO DE LA GALERA</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSK6NunGBuI/AAAAAAAAAPM/P-cXOkBrESY/s1600-h/conejo+sombrero+magia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5269979258989971170" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 242px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSK6NunGBuI/AAAAAAAAAPM/P-cXOkBrESY/s400/conejo%2Bsombrero%2Bmagia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;“Ahora sí que la jodimos Rigoberto. Sos un inútil. La idea era que aparecieras en el pico del desconcierto, y no cuando ya todo el mundo me estaba insultando. No sé para qué ensayamos tanto si después siempre termina todo en un desastre. Estoy harto de tantos tomates. Si al menos no estuvieran podridos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gordo acaba de despedirnos, y ya no tengo valor para pedirle una última oportunidad; así que a partir de hoy estamos solos. Vos y yo, como el primer día. Se me acabaron las ideas Rigoberto, y nuestra incompetencia es famosa en toda la región. Además, con la compra de aquellas palomas que se nos volaron se me acabó el dinero. ¿Qué vamos a hacer ahora?”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Con el hocico húmedo y la respiración agitada, el conejo olfateaba la galera en busca de su almuerzo postergado, revelando que la novedad no le resultaba tan inquietante.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Cuando el mago acabó con sus lamentaciones, el futuro, negro y cortísimo, comenzó a desafiar sus dotes de improvisación. Pero él estaba en blanco. Apenas llegaran al hotel y el viejo no viera un centavo de la malograda función, serían desalojados con toda justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miró a su compañero con un dejo de compasión, pero envidioso de su ignorancia. El mundo estaba listo para someterlos con su horrenda maquinaria de privaciones, y él solo era capaz de pensar en el almuerzo. Entonces comprendió que lo odiaba. Rigoberto lo había involucrado en un descenso hacia la miseria más cruel sin ofrecer nada a cambio. Era un farsante y un desconsiderado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras intentaba separar la carne adherida en las últimas costillas de su amigo, tomó la pata que había cortado con su cuchillo de acero alemán y la guardó en el bolsillo derecho del saco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Los conejos solo dan buena suerte cuando llegan al estómago”, murmuró en un suspiro brotado desde lo más profundo del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni bien el viejo lo echó a la calle, destinó sus últimos ahorros a la compra de un billete de lotería. Luego se sentó a esperar su destino en un banco de la plaza.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8417409005628619149?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8417409005628619149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8417409005628619149' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8417409005628619149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8417409005628619149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/en-lo-profundo-de-la-galera.html' title='EN LO PROFUNDO DE LA GALERA'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SSK6NunGBuI/AAAAAAAAAPM/P-cXOkBrESY/s72-c/conejo%2Bsombrero%2Bmagia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-2333177096916769705</id><published>2008-11-17T11:35:00.002-02:00</published><updated>2008-11-17T11:40:53.998-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (VI)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Desenlace.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Charlas con un ángel (VI)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Ese es su famoso dios, mal que le pese. Algunos lo aman, otros lo odian, varios lo respetan y unos pocos se mofan de él; pero a nadie le es indiferente. En el fondo, es lo que ocurre con cualquier individuo que se hace notar. El que asoma la cabeza se expone a la mirada crítica de aquellos que no han tenido el valor para hacerlo. El mundo siempre se ha comportado de esa forma, pero en este caso, el sujeto tiene su cuota de responsabilidad. Ha dejado demasiadas cosas libradas a la imaginación de los demás, sembrando la duda y negando la certeza sin necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Supongo que Él sabrá lo que hace. Después de todo, nosotros somos demasiado pequeños para criticar sus métodos. Hay que admitir que carecemos de la información necesaria para emitir un juicio. Yo soy solo un hombre, y usted es solo un ángel. Ninguno de los dos posee naturaleza divina, por lo que es dable pensar que nuestras facultades para la comprensión de la realidad son muy limitadas. ¿Por qué pretendemos la certeza de su existencia? ¿Y si en cambio solo nos dedicáramos a vivir la vida?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Usted me está cargando? Ya le dije que no me gusta que abra la boca antes de exprimir un poco los sesos. ¿No ve que este es un tema sensible? ¿No ha notado usted que en todo el mundo la gente se mata entre ella con tal de imponer un nombre para ese dios desconocido? ¿Y todavía me pregunta por qué es tan necesaria la certeza? Imagine que mañana bajara ese ser celestial, y sin más preámbulos se presentara ante la raza humana con ese esplendor que tienen los entes de alto rango. Hola, mucho gusto, mi nombre es Juan de los Palotes y soy el dios del universo. ¿Qué tal? Se acabó la religión tal y como usted la conoce hoy en día. ¿Se da cuenta? ¡Sería algo maravilloso!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted está simplificando el asunto solo para dejar probado su argumento, y pienso que eso lo ha conducido al terreno de la inexactitud. Si mañana se le ocurriera bajar a la tierra –si es que para llegar hasta aquí tiene que bajar desde algún lado- nadie lo tomaría en serio. El mundo de hoy no es el de hace dos mil años. Todos lo acusarían de haber recurrido a la tecnología para darse aires divinos, y nadie estaría dispuesto a aceptar la muerte de su propia idea. Lo insultarían, lo apedrearían, y luego intentarían crucificarlo a la vieja usanza.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Pero usted se olvida de que este visitante sería el dios verdadero, y no un loco mesiánico con ganas de ser adorado por un ejército de esclavos. Este detalle nos conduce de nuevo al asunto de las certezas. ¿Qué tal si, como quién no quiere la cosa, abriera una brecha en medio del Océano Atlántico o creara una cadena montañosa? ¿Y si hiciera resucitar a algún muerto ilustre? Y mejor ni hablemos si, solo para amedrentar, se le ocurriera arrojar un rayo fulminante sobre los primeros dos o tres mil herejes que se le cruzaran en el camino. Sería una demostración bastante más cruel, pero igual de elocuente que las otras.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;En fin, a mí se me ocurrirían un millón de formas distintas de probar mi divinidad. El problema de fondo no sería ese, sino la obligación posterior de lidiar con el terror, la súplica y el arrepentimiento de los que solo se doblan cuando ello ya no acarrea ningún mérito. La valentía del ser humano es mucho más intensa en ausencia del enemigo, y eso, aunque ustedes no lo crean, es bien sabido en los estratos superiores del orden universal.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me resulta curiosa la forma en que ha cambiado su postura frente al Creador. Ayer lo insultaba en todos los idiomas conocidos, y hoy su única crítica se centra en las dudas que sembró en el seno de una especie que usted aborrece. La verdad es que estoy desconcertado, pero celebro su renacido respeto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Ahora me he quedado sin tiempo, así que si le parece mañana seguimos desarrollando este punto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Cómo? ¿Todavía no le dije? Me temo que eso no va a ser posible. Ayer fui notificado de que van a devolverme mi antiguo puesto de trabajo. Hoy por la noche abandono esta fachada para siempre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Con razón. Ahora me queda todo más claro. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Qué me quiere decir? No entiendo a qué se refiere.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Digo que es una pena que tenga que retirarse justo ahora que la charla se estaba poniendo interesante. Ya hemos analizado en detalle las cualidades más reprochables del ser humano, y habría sido bonito indagar un poco en sus propios defectos. ¿No le parece? Sobre todo teniendo en cuenta estas pequeñas modificaciones que introdujo en su discurso en las últimas veinticuatro horas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¡No le permito! Yo nunca insulté a nadie, y por otra parte, mi espíritu crítico es el mismo de siempre. Usted quiere proyectar sobre mí todas sus miserias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Caballero… cada uno a su casa, y con sus conclusiones bajo el brazo. Se nos terminó el tiempo. Tenga usted un feliz regreso al jardín del edén.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Y usted una feliz existencia terrenal. Medite lo que le dije y se dará cuenta de que tengo razón: Mientras Él no aporte certezas, seguirá adelante el festín de los impíos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FINAL DE FINALES&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-2333177096916769705?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/2333177096916769705/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=2333177096916769705' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2333177096916769705'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/2333177096916769705'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-vi.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (VI)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1604785007755579803</id><published>2008-11-14T14:39:00.003-02:00</published><updated>2008-11-14T14:43:03.546-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (V)</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Confesiones de un ser celestial.&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Charlas con un ángel (V)&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Eres tan cruel como tu padre. Eso le dije. Ahora ya lo sabe. ¿Está contento? Si lo conociera como yo lo conozco, sabría por qué se lo dije; pero claro, ustedes los humanos prefieren la crítica sin basamento antes que la información valedera. Les encanta someter al indefenso, humillarlo, y de ser posible, obligarlo a declarar su culpabilidad desde el cadalso, frente al brillo de las picas de la multitud iracunda. Experimentan un placer casi sexual cada vez que alguien se arrastra desnudo por el lodo, implorando la misericordia de unos jueces que encarnan una moralidad teórica. Eso es lo único que sirve para saciar su morbosidad; todos lo saben, pero pocos lo dicen. Una vez que incurren en el error o en la crueldad, insisten con una agobiante tenacidad. Sin dudas son el cáncer del mundo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Por qué se pone así? Yo no estoy juzgando su accionar, y no tengo planeado hacerlo. No tengo esa facultad. Si usted dijo lo que dijo, habrá sido por algo. Quédese tranquilo. Lo único que yo deseaba, siempre con su permiso, era analizar más profundamente esa frase. Percibo un sentimiento genuino expresado en poquísimos términos, y eso me parece maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No entiendo qué puede parecerle maravilloso en todo este asunto. Usted es un tipo raro, pero si quiere desmenuzar mis dichos en busca de esas verdades que lo obsesionan, no seré yo quien se interponga en su camino.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Se lo agradezco mucho. Lo primero que quiero decirle, aquí entre nosotros, es que no debió tutear al Cristo si no se hallaba expresamente autorizado. ¿Cómo se lo ocurre? Y encima para decirle esa barbaridad. ¿Se da cuenta de lo que hizo? Lo acusó de ser un personaje cruel y despiadado, y de paso metió al padre en la misma bolsa. ¿Está loco? Después de todo, Él, su padre y eso que llaman Espíritu Santo son la misma persona. ¡Por supuesto que él es como su padre! ¿Qué esperaba? ¡Él ES su Padre! Y usted lo sabe mejor que nadie. Ahora… lo de la crueldad corre por cuenta suya. La frase es un reproche, y eso no tiene discusión. Usted acusa sin ningún tapujo, y al mismo tiempo exhibe un resentimiento que involucra a todo el divino árbol genealógico. No me extraña que haya acabado convertido en piedra. Lo raro es que también le haya concedido el privilegio de conservar su aspecto angelical.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Le anticipé que no iba a ser capaz de refrenar su instinto. No se sienta avergonzado señor, es un defecto de su especie. Usted no puede hacer nada para evitarlo. Le repito, por si en algún momento logro que se le grabe, que si lo conociera no pensaría de la misma forma. ¿Pero qué sentido tiene mi insistencia si usted ya ha bajado su martillo justiciero? Yo tengo merecido mi destino de inmovilidad, y todo lo demás no tiene ninguna importancia.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No se ponga melodramático, que yo salgo al balcón para distraerme un rato. Terminemos por hoy. Creo que esta breve introducción ha sido un buen pie para ingresar de lleno en el tema de mi dios. ¿No le parece? Mañana podrá ayudarme a conocerlo un poco más.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Lo voy a intentar, pero no le aseguro resultados. Ustedes los humanos son criaturas muy tercas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Lo veo mañana entonces.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1604785007755579803?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1604785007755579803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1604785007755579803' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1604785007755579803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1604785007755579803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-v.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (V)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-3222345503131244952</id><published>2008-11-13T23:09:00.002-02:00</published><updated>2008-11-13T23:17:31.511-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (IV)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Algunos cruces de la cuarta charla. Naturalezas.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Charlas con un ángel (IV)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No se engañe más, mi querido; se está causando un enorme daño psíquico. ¿Cómo quiere que se lo pida? El otro día hizo usted una referencia –muy atinada por cierto- al color gris con que me presento ante los ojos del mundo. Y yo le digo que con la verdad no se ofende ni se teme, siempre y cuando el contenido esté de acuerdo con la intención; y ese no fue su caso. Lo suyo fue un patético intento de desestimar mi condición celestial, o bien, de realzar su propia naturaleza cárnica. En cualquier caso, recuerdo pocas ofensas que hayan logrado enfurecerme tanto, y le advierto que llegado el momento apropiado me vengaré. Queda usted debidamente notificado.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Creo que está llevando las cosas demasiado lejos. Trate de serenarse. Olvidemos por un instante su velada amenaza de juicio, y centremos la atención en el asunto de mi autoengaño, en el daño psíquico que me estoy inflingiendo y en el color gris con que usted elige presentarse a los ojos de esta avenida. Si no completa su desarrollo, me va a resultar imposible ensayar una respuesta seria.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Sí, por supuesto. Hablaba de mi color gris y de su estrambótico plan destinado a disfrazar sus defectos a través de un parloteo melindroso sobre la vida de los demás. Y con el agravante de que “los demás” es una criatura perteneciente a una especie evolucionada. ¿No se da cuenta de que mi problema es epidérmico? ¿No entiende que a mí siempre me queda la opción de recurrir a unas manos de pintura? Estoy hecho de piedra, mi amigo; no tengo poros. En cambio usted… ¡no me obligue a hablar!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Hable tranquilo señor, que a esta altura yo no me espanto de nada. Estos diálogos han sido muy ilustrativos. Ahora comprendo que necesito que usted me ilumine para regresar al sendero de la verdad antes de que sea tarde. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Todavía no lo entiende? ¡Estoy diciendo que usted se engaña a sí mismo con descaro! Su ser interior es de un irredimible color ceniza, y sin embargo se dedica a buscar la manera de maquillar el espíritu con dos o tres pigmentos que no forman parte de su  insulsa colección de méritos. Por más que se golpee el pecho y me lance sus crueles carcajadas con el dedo índice apuntado entre medio de mis ojos, usted no ha tenido una mínima injerencia en la elección de su color de piel. Ha participado del gran sorteo cósmico, y se ha visto favorecido con un premio que lo conforma. Eso es todo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Es imponente su capacidad para dar vuelta las cosas. Si mal no recuerdo, no fui yo el que comenzó con este tema de las diferencias de pigmentación. De hecho, tampoco fui yo el de la prédica hitleriana. Yo creo en una única raza conformada por todos los seres humanos, y sé que si algún día el planeta se torna inhabitable, no será a causa del color de sus moradores. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Por supuesto. Y todas las criaturas que no tenemos la gracia de parecernos a usted y a sus amiguitos amarillos, negros y rojos, somos desechables. Una actitud típica que los pinta de cuerpo entero. El límite último de su piedad, de su humildad, de su devoción hacia los seres que pueblan el mundo es su propia especie. Más allá de esa frontera moral que usted mismo se inventa, se convierte en la bestia que tanto aborrece. Allí deja de ser ese bello ser humano, culto y sensible, para transformarse en este horrendo ángel que tantas veces ha descrito.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted es un caso serio. En estas condiciones no se puede discutir. De cualquier modo, yo pensé que hoy íbamos a hablar de mi Dios. ¿Cómo fue que terminamos en esto?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Habrá sido a causa de su soberbia, y le recuerdo que esa bella cualidad es uno de los siete pecados capitales que conducen directamente al infierno.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Déjese de tonterías. ¿Lo veo mañana a esta misma hora?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Eso creo. No me voy a ir a ninguna parte.&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-3222345503131244952?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/3222345503131244952/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=3222345503131244952' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3222345503131244952'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/3222345503131244952'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-iv.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (IV)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-1756025433842050736</id><published>2008-11-12T15:30:00.002-02:00</published><updated>2008-11-12T15:40:50.823-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (III)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Un minúsculo pasaje de la tercera charla. Modos de pensar.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Charlas con un ángel (III)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Pero por favor señor, no me cabe la menor duda: todos los ángeles son blancos y tienen el cabello repleto de hermosos bucles dorados como el sol. Le diría, casi sin temor a equivocarme, que esa es una condición sine qua non para ser admitido como ángel. No me quiero ni imaginar el desastre que sería el paraíso si estuviera poblado por criaturas imperfectas como los negros, los judíos, los chinos u otras razas inferiores que suelen prosperar en la miseria del mundo terrenal. Un sitio inhabitable. ¿No le parece?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted es un ser horrendo. Le confieso que estoy aturdido, y creo que voy a vomitar en esa maceta. Realmente no sé qué contestarle. Se lo juro. Es que no me explico cómo diablos se convirtió usted en ángel. Una bestia dotada de un pensamiento tan retrógrado como el suyo no debería andar suelta, hablando con cualquiera que se le cruce. Más bien debería estar encerrada en una prisión federal, o al menos en el zoológico municipal. Esto es una atrocidad, un escándalo; un aviso de que Dios podría no ser esa entidad amorosa y comprensiva que el hombre siempre soñó.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Bueno señor, tampoco es para que se horrorice de esa forma. Yo solo estoy diciendo lo que todos sabemos. Los blancos somos lindos, limpios y educados, mientras que las demás cruzas suelen ser feas, sucias y brutas. Y esta realidad también fue tenida en cuenta por Dios al momento de la creación; no se engañe. Lo que ocurrió fue que en lugar de eliminarlos como las ratas malolientes que son, prefirió dejarlos en manos de su hijo pródigo –el hombre blanco- para asegurarles varios milenios de abuso y opresión en un mundo acorde a sus merecimientos. Eso es muy evidente. Si hubiera querido salvarlos de sus penurias los habría destruido en ese mismo instante, pero no quiso privarnos de la diversión.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Esta ciudad está repleta de edificios antiguos que piden a gritos un ángel de piedra en su fachada. Entonces… ¿Por qué a mí? ¿Por qué se les ocurrió ubicarlo justo encima de mi balcón? ¡Qué desgracia!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No se queje tanto hombre, que el mundo sigue siendo el mismo de siempre. Peor sería que le hubiera tocado un querubín, se lo aseguro. Usted no creería lo obstinadas que pueden llegar a ser esas criaturas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Si me permite le quiero hacer una pregunta, y veamos si es capaz de responderla: ¿Quién le dijo que usted es blanco, rubio y con bucles? Yo lo veo gris, opaco y sin nada que se acerque a la forma de un rulo. Quizás los desechos de las palomas se asemejen un poco al dorado de sus sueños, pero yo le diría que más bien parece que fueran canas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;En síntesis, usted no posee ninguna de esas magníficas cualidades que considera indispensables en su especie. ¿No será esa la causa principal de su condena a la inmovilidad eterna?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Ángel:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Creo que por hoy hemos tenido suficiente. Piense lo que le plazca, de todos modos las cosas son como son. Usted me está agrediendo solo porque no es capaz de tolerar la verdad. Si tiene ganas, mañana hablaremos de su famoso Dios.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;Yo:&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Parece que finalmente se ha puesto nervioso. Aquí estaré, ansioso por continuar esta amena conversación. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-1756025433842050736?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/1756025433842050736/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=1756025433842050736' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1756025433842050736'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/1756025433842050736'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-iii.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (III)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-5973238967277898329</id><published>2008-11-11T15:15:00.004-02:00</published><updated>2008-11-14T15:59:12.222-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (II)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Transcribo ahora un fragmento de la segunda charla.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Charlas con un ángel (II)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Ángel:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¿Sabe por qué fracasó su bendita revolución? ¿Quiere que se lo diga con todas las letras? Se lo digo entonces, pero no vaya usted a enojarse por un simple juicio de valor que bien podría ser erróneo o falto de profundidad. Es mi opinión, y nada más que eso. Su revolución fracasó por carecer del elemental romanticismo que han sabido tener siempre las revoluciones destinadas a quedar inscriptas en las páginas más gloriosas de la historia universal. Lo suyo fue solo un triste conato de sublevación apenas distinguible de un motín carcelario bastante desorganizado. Para resumirlo en palabras más o menos piadosas, la única y última aventura de un teórico desocupado seguido sin demasiada convicción por un hatajo de trasnochados que no tenían para nada claros ni sus objetivos en esta vida, ni los de la revolución en la que participaban a causa de un error inducido o de una negligencia genética. Fue el exabrupto de un pensador inconforme nublado por el egoísmo, que prefirió soñar con la gloria personal y no con el bienestar de su gente.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Yo:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Para ser un ángel condenado a posar ridículamente en esa fachada repleta de defecaciones de palomas, sus apreciaciones sobre mis asuntos son bastante agresivas. Al contrario de usted, yo pienso que fracasamos porque la sociedad no estaba preparada para recibir la libertad en las enormes dosis que nosotros pretendíamos inyectarla. La derrota obedeció más a cuestiones estratégicas que a deficiencias de liderazgo, y sostener otra cosa sería una injusticia de proporciones titánicas. Por otra parte, no comprendo cómo desde la pretensión de platicar acerca de la belleza del mundo, hemos derivado en el fracaso de mis sueños revolucionarios de juventud. Es una barbaridad que sospecho provocada por su manifiesta animosidad hacia mi persona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Ángel:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;¡Cállese la boca hombre! ¡Por el amor de Dios! Deje de espetarme tamañas estupideces en pleno rostro, que mi paciencia no es infinita. ¿Sabe usted qué quieren decir exactamente los soldados cuando hablan con el pecho inflado del “orgullo de morir”? Imagino que no tiene la más pálida idea; de otro modo, el amargo destino de esa revolución de pacotilla que decidió armar como justificación de sus pobrísimas cualidades intelectuales habría sido completamente distinto. ¿No le parece?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Yo:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No. No me parece en lo absoluto. Más bien sospecho que la exposición continua a la inclemencia de los rayos solares del mediodía lo ha empujado a realizar un forzado viaje –sin billete de vuelta- por el terreno de las divagaciones. ¿Qué es eso del orgullo de morir? Nadie que se encuentre en su sano juicio apoyaría una moción de esas características. No solo es disparatado, sino que es peligroso. Una cosa es morir con orgullo, algo que puedo comprender y aceptar sin oponer excepciones filosóficas de ningún tipo, y otra bien distinta es hallarse orgulloso por el hecho frío de la muerte. Eso sí que no tiene sentido.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Ángel:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Vea buen hombre… cuando alguien entrega la vida por una causa noble, siempre lo hace con orgullo. Incluso puede verse conmovido por el hecho frío de la muerte. Aunque a usted no le parezca posible. Su proyecto revolucionario resultó un auténtico fiasco porque sus soldados –jóvenes cobardes e inexpertos- no conocían la causa de la movilización. Es más; ni siquiera habían ocupado su tiempo en las indagaciones más básicas. Así, apenas oyeron el estruendo de la primera bomba, corrieron espantados por los feroces ladridos de su propio instinto de supervivencia. Esa es la única explicación que tienen los sucesos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Yo:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Usted habla como si hubiera sido testigo, y a mí me consta que no lo fue. Trate de no interpretar que he perdido los estribos, pero me parece que su famoso juicio de valor es un poco apresurado. Si bien no le estoy exigiendo una retractación, por lo menos lo insto a la pausa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Ángel:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Como quiera mi amigo. Igual ya me estaba cansando de la charla de hoy. ¿Por qué no vuelve mañana? A ver si nos entendemos mejor…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Yo:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;De acuerdo. Es una proposición sabia. Su primera actitud angelical en estos dos días. Buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;Ángel:&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Buenas noches.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;FIN&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-5973238967277898329?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/5973238967277898329/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=5973238967277898329' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5973238967277898329'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/5973238967277898329'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-ii.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (II)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-8238030179095100987</id><published>2008-11-10T00:16:00.004-02:00</published><updated>2008-11-10T00:50:06.213-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Charlas con un ángel'/><title type='text'>CHARLAS CON UN ÁNGEL (I)</title><content type='html'>&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;En la fachada del edificio en el que tengo instalado el cubil que de cariño llamo oficina, hay un ángel tallado en piedra. Ese ángel transcurre sus días justo encima del balcón de mi despacho, y aunque resulte difícil de creer, habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcribo aquí un fragmento pequeño de la primera de seis charlas que mantuvimos cada vez que nuestro carácter (de mil demonios por cierto) nos lo permitió:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;CHARLAS CON UN ÁNGEL (I)&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SReZy76hmJI/AAAAAAAAAOU/-cT2TjJ0fLI/s1600-h/angel_caido.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5266847389588756626" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; CURSOR: hand; HEIGHT: 400px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SReZy76hmJI/AAAAAAAAAOU/-cT2TjJ0fLI/s400/angel_caido.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Yo:&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;No se desvíe del tema ni trate de utilizar recursos que no se corresponden con su naturaleza. Lo que acabo de preguntarle es muy sencillo de responder. ¿Por qué, habiendo tanto sitio en el cielo, usted ha sido enviado a una fachada tan insulsa como la de este edificio? No me diga que el hecho no es bastante sospechoso. Mientras muchos de sus compañeros se pasean semidesnudos de nube en nube, a escasos metros del Creador y amparados en una pretendida indefinición sexual que a esta altura ya nadie se traga, usted es obligado a permanecer en una inmóvil y, por qué no, eterna contemplación de la vía pública. Resulta obvio que en este asunto se me ha ocultado la mayor parte de la información. En algún punto de su turbio pasado, usted se ha mandado una macana de la cual todavía no ha sido absuelto. Y le digo más: Debe tratarse de una macana de las grandes, porque si no la desproporción de esta sanción sería aterradora. Es imposible que la organización celestial entera se haya edificado a partir de semejantes injusticias, y aún se siga hablando del reino de la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Ángel:&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me pregunto qué lo lleva a insistir tanto con el asunto de la sanción. ¿De dónde sacó esa barbaridad? ¿Quién le dijo que lo mío es un castigo? En su discurso exaltado, usted sopesa las bondades del reino divino y sale adulando lo celestial como si describiera un mapa que conoce de memoria. Habla por ignorancia, como todos los hombres. Y eso sin mencionar el tonito policial que intenta imprimirle a sus afirmaciones. Lo que en realidad ocurre es que, parado ahí, disfrutando el aire fresco en su balcón del último piso, no encuentra nada más divertido que discutir con este ángel que habita justo encima de ese depósito de aserrín que tiene por cabeza. Es lógico; desde su patético punto de vista yo poseo una existencia aun más miserable que la suya, y ese simple hecho lo hace sentir especial. ¿Cómo luchar contra este instante de gloria que decide regalarse? ¿Cómo devolverlo al mundo de las luces sin ocasionar una herida mortal en su orgullo inflamado? Imposible. Es mejor callar, e intentar introducir pequeños bocadillos en la charla para ver si se puede ahorrarle el disgusto de lucir esa camisa de fuerza que le depara el futuro cercano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Yo:&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me deja mudo. Yo no quería ofenderlo, pero a la luz de su contestación parece que produje ese efecto. Tal vez no elegí bien el momento, nosotros no nos conocemos demasiado, y seguramente mi pregunta sonó a impertinencia. ¿Qué le parece si olvidamos todo y nos dedicamos a intercambiar impresiones sobre la belleza del mundo? No me va a negar que es un tema mucho más ameno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Ángel:&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Me da lo exactamente lo mismo. Usted elija el tema que más le guste, pero trátelo con respeto, y sobre todo, piense antes de abrir la boca. Así ambos podremos disfrutar lo poco que queda de esta tarde soleada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;FIN&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-8238030179095100987?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/8238030179095100987/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=8238030179095100987' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8238030179095100987'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/8238030179095100987'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/charlas-con-un-ngel-i.html' title='CHARLAS CON UN ÁNGEL (I)'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SReZy76hmJI/AAAAAAAAAOU/-cT2TjJ0fLI/s72-c/angel_caido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-307944047079925840</id><published>2008-11-05T18:11:00.008-02:00</published><updated>2008-11-07T13:51:25.948-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Alas'/><title type='text'>ALAS</title><content type='html'>&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Pequeña fantasía en tres episodios.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRIAkNL2zUI/AAAAAAAAAN8/h90KflJ459M/s1600-h/alas.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5265271536364211522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 247px; CURSOR: hand; HEIGHT: 320px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRIAkNL2zUI/AAAAAAAAAN8/h90KflJ459M/s320/alas.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="left"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;ALAS &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;“ALAS SIGNADAS POR UN DE REPENTE INSENSIBLE A LOS MERECIMIENTOS”&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Esta mañana desperté con alas. Así, sin más. No hablo en sentido figurado; son dos magníficas alas plagadas de literalidad que brotan de mis omóplatos cubriendo por completo la parte trasera del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino que debiera aflorar en mí un temor reverencial hacia lo pavoroso, y sin embargo siento mi espíritu pleno, inundado de una hermosura infinita y una inspiración profunda y poética. En el fondo, esta es solo una cosa más de las que suceden cuando uno enfrenta un nuevo día, y es muy importante que la mente esté receptiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Se me ocurre solo una queja referida al color: Estas alas son negras, y a mí me gustaría que fueran blancas, o amarillas, o verdes, o de otro color que no me hiciera parecer un ángel de la muerte; pero asumo que son las desventajas acarreadas por la ausencia de elección.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Admirable; realmente admirable. Me gustaría deslizarme por la ventana y ensayar una nueva mirada del mundo, pero a plena luz del día solo voy a conseguir que la gente se asuste y me arroje piedras. Creo que, dadas estas particulares circunstancias, la protección nocturna es mucho más recomendable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensando las cosas con detenimiento, descubro que la vista es el sentido que más me interesa estimular a través de mi nueva anatomía, hecho por el cual la noche representa un verdadero inconveniente. Es que en la oscuridad todo se disuelve dentro de una gran mancha caótica, y la ilusión que deposito en las emociones que me aguardan será defraudada por la irremediable realidad. Entiendo que mi primer vuelo se encuentra atado al deber de ser inolvidable, cargado de ese erotismo libertario que siempre anhelé, y orientado hacia un paraíso de jardines idílicos; por lo tanto no puedo dejar ningún detalle librado al azar. Debo pensar muy bien el dibujo de mi aventura en orden a optimizar el disfrute.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro problema que me preocupa es la imposibilidad de probar el instrumental antes de lanzarme al vacío. Tampoco es cuestión de emular a Ícaro solo en la parte del impacto. En esta habitación diminuta, la única certeza es que no me puedo suspender en el aire como un colibrí, aunque infiero que es una mera cuestión de tamaño. Como el cóndor o el buitre, requiero de las densas corrientes de aire para poder planear. Muevo las alas sin dificultad. Soy dueño de la misma conciencia instintiva de vuelo que puede albergar cualquier ave de las que pueblan el cielo y los libros de ciencias naturales, pero aún así tengo miedo. Un miedo racional. Un miedo humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dispongo a despojar el alma de su aridez intrínseca; esa misma que reina en mi especie. Quiero intervenir en la organización del mundo por vez primera. Quiero emanar la seducción de haberme consagrado como ave. Quiero ser diferente, y estoy en posesión de las armas adecuadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Medito aferrado en el marco de la ventana, tan ensimismado como para sentirme ausente. Ya no pertenezco al suelo. Ya no hablo el mismo idioma. Cuando me pose sobre la copa de algún árbol, cuando haya superado al fin todas las contingencias desagradables, cuando pueda plasmar mi drama en verso será el momento de contarles más. Hasta entonces, los dejo con el fruto de mis cavilaciones en prosa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“ALAS PORTADORAS DE INTERROGANTES AMIGOS DEL VÉRTIGO”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Desde aquí arriba la vista es maravillosa. Después de todo, la noche también posee un encanto particular, y me alegro de haberla elegido como marco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi figura en cruz se eleva por sobre la chatura existencial del ser humano y sus penurias terrestres. Siento que no busco el idilio, sino que parto de él hacia un paraíso de esencias ajeno al de la Biblia. Por fin me he transformado en un individuo distinto; un ser superior condenado a la ostentación de su arrogancia desde el propio límite de su iluminación. Una genuina novedad que silba melodías sublimes apenas audibles para los mártires de la tierra, inmersos en actividades guiadas por un sagrado automatismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si es que en realidad no soy Dios, al menos me le asemejo bastante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy agotado. Exhausto. Más allá de mi inapelable carácter divino me duelen las alas, y a pesar de esta incongruencia formidable necesito darles respiro. No creo que el reposo se encuentre reñido con la divinidad. ¿Acaso Dios no descansó el séptimo día?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curioso. Muy curioso. Analizada desde la copa de este árbol, la imagen del mundo se torna angustiosa. Mi euforia mística desaparece por completo, y una vez más, lo paródico de la obra reclama de mi parte un papel comprometido. Pesada en el platillo de una balanza justiciera, mi pequeña evasión nocturna ya no me otorga esa excelsitud narcótica que recién creí detectar en mi naturaleza. Mis perfecciones ya no son tales, y aquella suficiencia orgullosa es ahora temblor y palpitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo hambre, aunque sigo muy cansado para volar. La inminencia del amanecer exige una decisión urgente, pero yo no logro definirme. Si permanezco inmóvil seré descubierto, y si decido caminar entre la gente voy a despertar primero el pánico, luego la curiosidad, más tarde la incomprensión y finalmente un interés científico que me hará objeto de toda clase de experimentos macabros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pensándolo bien, y a pesar de este regreso a las fauces de lo ordinario, puede que en el fondo sí sea una criatura muy similar a Dios. Tal vez mi destino ha sido tergiversado por estas alas negras, y ya no debo vivir entre los hombres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cierro los ojos y me olvido de mis problemas. Espero no quedarme dormido, porque sería una calamidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si soy inmortal?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;“ALAS SOMETIDAS AL ESCRUTINIO COLECTIVO EN BASE A SU SINGULARIDAD”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Esta mañana desperté sin alas. Así, sin más. No hablo en sentido figurado; aquellas fastuosas alas de color negro que ayer adornaban mi espalda, hoy yacen inertes algunos metros debajo de mi posición. Oculto entre las ramas observo el revoltijo de plumas que hace las delicias de un grupo de infantes sin nada mejor en qué ocupar su tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dormí extasiado por la contemplación de mis virtudes, y despierto ciego en la densa bruma de mi ser ordinario. He perdido algo que debo recobrar, o este vacío hermético y opresivo permanecerá por siempre dentro de mí. Sin mis alas, aquella aspiración de inmortalidad redefine su plano estratégico. Ahora no poseo esa cualidad que habilita la soberbia. Ya no soy un unicornio. La fragilidad de mi alma, vulnerable a las primeras impresiones, me sustrae de la singularidad corrompida para arrojarme al reino de lo plural, de lo ordinario, de lo cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los niños han perdido el interés. Después de todo, no son más que unas cuantas plumas negras en proceso de descomposición. Ahora llegó un policía, tres jubiladas, un predicador con la Biblia debajo de la axila, dos vendedores ambulantes, una pareja de novios, algunos paseadores de perros y una unidad móvil de televisión. Todos se pretenden descubridores. Todos son dueños a su manera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El agente despliega una cinta amarilla con el fin de establecer un perímetro. Al mismo tiempo dialoga con el periodista administrando palabras tales como “afirmativo” y “adminículos aptos para el vuelo”. Me pregunto por qué complica las frases de ese modo. Él conoce la existencia de la palabra “alas”, pero en el fondo debe sentirla insuficiente para el confronte con la cámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las jubiladas se desesperan por contar una versión distorsionada que amenaza con sepultar la verdad de lo sucedido. El predicador ensaya una explicación improvisada tratando de que los hechos no desentonen con su discurso previo. Los novios descubren su mirada fantasiosa, teñida por la lente del amor, y discuten airadamente con los vendedores ambulantes mientras los paseadores de perros cuidan que sus protegidos no dañen la evidencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno desempeña su rol. Este es el automatismo que ayer me enfermaba y hoy confirmo. Han descubierto unas gigantescas alas negras muriendo al pie de un árbol, y sin embargo no son capaces de mirar hacia arriba. Si lo hicieran, mi secreto sería descubierto, pero no lo harán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora lo comprendo todo. Este único vuelo, breve pero inolvidable, me ha despojado de mi humildad. Y ya no puedo recuperarla. He adquirido una conciencia de singularidad que no murió con mis “adminículos aptos para volar”. Mi piel es nueva, y extremadamente sensible. El dichoso transitar que ayer anhelaba, hoy no parece suficiente. Es algo austero de dignidad para un ser que alguna vez fue alado. La vista se me nubla entre lágrimas. Quiero volar, pero a un mundo sin imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El policía se ha quedado solo. Se rasca la coronilla con esmero, revelando una ignorancia terminante. Su cinta perimetral es ridícula ante la ausencia de la novedad, y sin embargo ejercerá una custodia moderada hasta la hora del almuerzo. Sin duda un instante crítico en su vida. En cuanto el suelo se haga presente bajo mis pies seremos tan parecidos…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-307944047079925840?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/307944047079925840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=307944047079925840' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/307944047079925840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/307944047079925840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/alas.html' title='ALAS'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRIAkNL2zUI/AAAAAAAAAN8/h90KflJ459M/s72-c/alas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1759867079336992770.post-7220300396505524287</id><published>2008-11-05T12:32:00.008-02:00</published><updated>2008-11-05T14:41:29.717-02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Inauguración'/><title type='text'>INAUGURACIÓN</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Ha llegado el momento de cortar la cinta y comenzar a trabajar. Y que sea lo que Dios quiera.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRGyCCveGfI/AAAAAAAAAM0/3_9I41sIhPI/s1600-h/Libros.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5265185187538278898" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 338px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRGyCCveGfI/AAAAAAAAAM0/3_9I41sIhPI/s400/Libros.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;En este sencillo acto abro las puertas de este nuevo espacio que servirá, básicamente, para que yo haga lo que me gusta a expensas del sufrimiento ajeno. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;Someteré a la consideración del público (o sea ustedes) una serie de escritos ayunos de calidad, aunque respetuosos de las normas básicas de ortográfía, redacción y sintaxis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He recorrido con lentitud el camino hacia esta inauguración, cuidando las formas y tratando de no dejar el más mínimo detalle librado al azar. Sin embargo, he perdido la paciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les presento &lt;span style="color:#6600cc;"&gt;"Narrador"&lt;/span&gt; en el estado en que se hallaba cuando me di por vencido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que guste, o por lo menos, que no genere abucheos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ffff66;"&gt;El relato que elegí para este inicio de actividades se titula &lt;span style="color:#6600cc;"&gt;"Alas",&lt;/span&gt; y no lo hice porque crea que es bueno, sino porque es el relato más viejo que conservo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo publicaré antes de que acabe el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1759867079336992770-7220300396505524287?l=estenarrador.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://estenarrador.blogspot.com/feeds/7220300396505524287/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1759867079336992770&amp;postID=7220300396505524287' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7220300396505524287'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1759867079336992770/posts/default/7220300396505524287'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://estenarrador.blogspot.com/2008/11/inauguracin.html' title='INAUGURACIÓN'/><author><name>Yoni Bigud</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12568971519738886113</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp1.blogger.com/_FWubvrRyUao/SGz2GA2vgLI/AAAAAAAAABo/9Ck5Y4WAtcI/S220/images2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_FWubvrRyUao/SRGyCCveGfI/AAAAAAAAAM0/3_9I41sIhPI/s72-c/Libros.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry></feed>
