Centenares de oscuros relatos que, más temprano que tarde y con total justicia, serán olvidados por los lectores, marginados por los críticos y desconocidos por el autor.

viernes 21 de mayo de 2010

UN ARMA DE GRUESO CALIBRE

Cuestión previa: El siguiente relato no tiene nada que ver con el estilo que venimos desarrollando en este espacio y –por desgracia- NO es autobiográfico. Es un poco subido de tono y carece por completo de valor literario. Pero a mi juicio es divertido. Lo escribí para un foro en el que participaba hace unos cinco años. Consta de tres episodios, y para serles del todo franco, está inconcluso. Todavía no escribí el final (tengo esperanzas de que esta nueva publicación me de el impulso necesario). Y como la cruda realidad es que hace más de un mes que no se me ocurre nada potable para escribir, me pareció una buena oportunidad para subir algo un poco más divertido, más liviano.
Aquellos que lleguen a este sitio en busca de poesía o modestos firuletes literarios, abstenerse hasta nuevo aviso.
Quedan ustedes debidamente notificados.





UN ARMA DE GRUESO CALIBRE (PRIMERA PARTE)

EL DESPERTAR

Calzo cuarenta y cinco, y no estoy hablando de pies. Por desgracia, esta es la única forma de explicar mi drama sin rodeos. Cualquiera podría decir que escupo al cielo al calificar de “drama” a semejante bendición, pero quizás sea porque no ha comprendido las reales implicancias que esto tiene en la vida de un ser humano con aspiraciones de normalidad.

Repito para que lo razonen de un modo integral, superando esa primera reacción tendiente a la broma o el elogio: Calzo cuarenta y cinco; y ese es un hecho que, lejos de las suposiciones que puedan ustedes realizar, no suele celebrarse entre mis conquistas.

Proporciono a continuación una breve reseña de las opiniones que suele generar en el sexo opuesto esta característica tan peculiar de mi cuerpo:

La primera en descubrir mi secreto mejor guardado fue mi hermana mayor. Ella tenía dieciocho años y yo trece, pero aun así, la experiencia resultó mucho más traumática para su mente compleja y perversa que para mi tierna psicología adolescente. Y bueno. Como no podía ser de otra manera, aquella fatídica tarde de otoño me sorprendió con la bandera izada en el inodoro, haciendo mis primeras armas en el arte de la autosatisfacción. Y la pobre no pudo, no supo o no quiso reaccionar con la debida entereza. Se quedó muda por más de dos horas, y aunque luego recuperó algunas de sus funciones básicas, la palidez le duró varios días.

“Vos te vas a morir virgen, pendejo”, fue lo primero que dijo cuando se recompuso. Más allá de su juventud, la carrera amorosa de mi hermana andaba ya por su cuarta o quinta temporada, y su fama dentro de las paredes del colegio había llegado incluso a mis propios oídos, hecho que no me enorgullecía en lo absoluto. Pero sabía de lo que hablaba, y su sentencia causó en mi persona un efecto devastador. Juró que iba a llevarse el secreto a la tumba, pero ustedes saben cómo son estas cosas. Antes que nada, ella es una mujer, y las mujeres, por más que las modernas teorías tendientes a la equiparación de los sexos me contradigan, no manejan los mismos códigos que los hombres.

“Dale, mostrales pendejo. Es con fines científicos.”

Aquella noche, las cuatro mejores amigas de mi hermana vinieron a dormir a casa al solo efecto de constatar la veracidad de sus afirmaciones. Hasta ese día, jamás ninguna me había dirigido la palabra. “Las trolas de quinto” les decíamos nosotros, borregos de primer año con la testosterona en ebullición.

Por supuesto que en un principio me negué rotundamente. Me parecía un abuso descarado, y encima no me ofrecían nada a cambio. Pero entonces habló la tetona Garibotti y el conflicto se destrabó:

“Dale chiquito, vos nos mostrás la herramienta esa que tu hermana dice que tenés, y yo te muestro las tetas por treinta segundos.”

Cuando percibí su desesperación quise sacar provecho, pero mi contrapropuesta inicial fue rechazada de plano. Es que quería tocarlas. Más de una vez las había homenajeado en la bañadera, y aquella era una oportunidad que seguramente no se repetiría. Pero no se dio, y entonces preferí pájaro en mano que pechos en el sostén. Y hablando de pájaros en mano, cuando cumplí mi parte del trato desaté una verdadera revolución entre las cuatro incautas que hasta ese instante imaginaban tener todo bajo control. Grabrielita Rodríguez abrazó a la turca Apud con toda su fuerza, y las dos lloraron –supongo que de emoción- durante varios minutos. La tetona Garibotti sostuvo la mirada, orgullosa, altiva, testaruda. Pero luego me dio la espalda. Y Camilita Pedroza… bueno, no sé, después vamos a tener oportunidad de hablar en profundidad sobre ella. En cuanto a mi hermana, salió del cuarto apenas se llegó al acuerdo, y solo regresó para obligar a la tetona a cumplir con su palabra. Fueron treinta segundos inolvidables, y siempre le voy a estar agradecido por haber defendido mis intereses frente a aquella arpía traicionera.

“Te felicito querido, te van a llover las ofertas”, me dijo Gabrielita secándose las lágrimas con el pañuelo de la turca Apud. Al lado de lo que me había augurado mi hermana diez días atrás, aquello era música para mis oídos. Una música silbada por una mujer hermosa y con mucho mundo. Si hubiera podido elegir, sin duda habría sido ella la encargada de estrenar mi vida amorosa, y no Camila, que además de ser una criatura celestial, era peligrosa y mezquina como el mismísimo demonio. Pero las cosas son como son, y no es de hombres andar quejándose por los rincones.

Luego de aquel involuntario destape siguieron meses agitados, aunque inolvidables en todo sentido. Sin duda la mejor etapa de mi vida.

Continuará...

27 lectores indignados:

Winter dijo...

Juás juás y juás! Usted volcó. Usted chocó la calesita. Y usted no puede entregar esta historia en cuotas. Porque entonces usted puede ser un perverso encubierto detrás del talle 45.

Yoni, usted no deja de sorprenderme.

miralunas dijo...

ah, no se trataba de un zapato prestado! tiene razón winter. anímese a seguir con la atianada brevedad del primer renglón.

a mi también no deja de sorprenderme. mecachendié!...

Julieta dijo...

Es una autobiografía o narra otra persona ?

Cristina dijo...

Me ha dejado impresionada. Igual, tenga en cuenta que mucho peor que calzar una 45 debe ser portar una 9mm.

Mona Loca dijo...

45!!!
45...en actividad, digamos?

Qué horror. Vamos, que es un horror. Si yo me cruzara con este chico, huiría despavorida!!!

besos

Y no tarde tanto en publicar la segunda parte.
Y haga la tercera, quiere.

La candorosa dijo...

Cómo será este relato, que hasta el momento, hemos venido todas "damas" a constatar de que va este "grueso calibre".

Diga que aclaró que no era autobiográfico, pues de lo contrario, ¡¡ya le estábamos pidiendo fotos!!(?)

Solo puedo agregar, que por momentos este texto suena ¡¡hasta candoroso!!

Abrazos!

DanteBertini dijo...

entretenido el relato, aunque quizás sea demasiado exagerado el tamaño: casi se golpearía los tobillos, no podría caminar. Se haría innecesaria la exhibición.
Le aseguro que con treinta resultaría igualmente llamativa.
Un saludo big size.

Fabiana dijo...

Don Yoni:

Pavada de historia mandó para reinagurar.. :O

No lo tenía en este tipo de escritos, vea..
No sea mala persona y publique pronto la segunda parte! ;)

Y hablando del personaje de la historia, pobre pibe..

Aunque mirándolo desde otro ángulo, Cristina tiene razón..
Mas vale que sosobre y no que fafalte.. :P

licha dijo...

juajuajua!!

quiero mas!! osea... el resto del relato, obvio!

juajuajua!!!

Briks dijo...

es mi humilde opinión que muchas de las que aqui comentan conocen a la hermana del muchacho. se viniero como gallina al maiz
esto no es casualidad
aqui alguien batió


Atneto el acuerdo al que llegó la tetona y el muchacho...
Ud cree que lograré que Garibotti me mueste las lolas por un par de segundos?

dondelohabredejado dijo...

Juah juah, calzar cuarenta y cinco debe ser una verdadera tragedia. Y no sólo porque las mujeres huyan llenas de pánico y horror, se me ocurren varias cuestiones bastante incómodas y graciosas.No para el protagonista de la historia, claro.
Divertido relato, esperemos que pronto llegue la segunda parte y el final.
Claro, tratándose de tal tamaño, es entendible que la cosa se entregue en cuotas...
Sí, coincido con las chicas, usted sorprende siempre.
Saluditos.

El Gaucho Santillán dijo...

viene bien. no derrape.

(De donde es la foto?)

Saludos

Any dijo...

Concuerdo con las chicas, me sorprendió. Lo suyo siempre es mas poético, pero esto además de lo novedoso está muy bien contado. Su estilo sigue alli.
45? Que miedo! Me da como cosa, que quiere que le diga, es un fenómeno de circo el pibe. Le van a llover ofertas de toda calaña si, veremos como resuelve las situaciones.
Aca me quedo entonces, esperando el episodio, quizas algun comentario lo inspire para darle el remate a la historia.
abrazo

Mona Loca dijo...

...y 14...

A.R.N. dijo...

me sorprendio don yoni, primero con la foto, despues con el numero y termino con el relato... ejemm... no termino... digo me quede con ganas de mas... ehmm... estuvo bueno...cierra tu boca mujer!!!
besos

laura dijo...

ni hablar, por mucho menos, la mitad digamos ya es como demasiado asiq mejor ni me haga imaginar

espero la segunda parte



pregunto, va a dejar la historia sin terminar? o piensa escribir el final?

Yoni Bigud dijo...

Winter: No queda otra que hacerlo en cuotas. Muchas gracias a usté.

Miralunas: No era un zapato, no. Seguiremos adelante. Muchas gracias a usté.

Julieta: Lea la cuestión previa caramba. Que no. Que no es autobiográfico.

Cristina: Sabias palabras. Muchas gracias a usté.

Mona: Vea, tengo escritas tres partes. Lo que me falta es una cuarta, y lo que siga. Muchas gracias a usté.

Candorosa: Es cierto, las damas se han acercado. De a poquito, como distraidas. Muchas gracias a usté.

Dante: Tiene usté mucha razón, pero la exageración es un componente indispensable. Muchas gracias.

Fabiana: Muchas gracias a usté. Tengo dos partes más ya escritas, y un final en camino.

licha: Muchas gracias a usté.

Señor Briks: Solo será cuestión de conseguir el teléfono. Pero usté no creo que tenga problemas. Muchas gracias por pasar.

Marina: Muchas gracias a usté. Prometo cumplir con todas las entregas, y en corto plazo.

Gaucho: Muchas gracias a usté. Sinceramente no sé de dónde es la foto.

Any: Muchas gracias a usté. No podrá decir que no avisé sobre la ausencia de poesía y el tono en la cuestión previa.
Cumpliré con todas las entregas.

Mona: ¡Bien ahí!

A.R.N: Aduéñese de ese silencio. Muchas gracias a usté.

Laura: Muchas gracias a usté. Voy a cumplir con las entregas. Las dos que ya tengo escritas (además de esta), y un final.


Un saludo.

Yoni Bigud dijo...

Y... 18.

Ro dijo...

Yo ´toy esperando la continuación... Jamás comento antes del final
jajajaja
(aunque si le pido la continuación, es porque es bueno y me interesó lo que leí hasta acá... jajajaja)
(Realmente, me cuesta dejarle "besos" después de un cuento erótico escrito en primera persona, así que le dejo "un correcto saludo"... jajajaja)

LadyMarian dijo...

jajaja!! Yoni, es la primera vez que entro acá y ACLARO que fue por un comentario de Briks con respecto a esta entrada. Ésa es la razón por la que caigo justito en este post (no piense mal!).

Muy bueno!! Muy divertido! Ya se lo dije, me encanta cómo escribe y me sorprendió porque ésta es una faceta que no le conocía.

Besos

Mariela Torres dijo...

El asunto está planteado, estoy conforme con la información recibida y espero la continuación.


Saludos.

María dijo...

Ah!!! Yoni!!!
¿Qué pasó? Se le escapó una parte de su personalidad que intentaba mantener oculta?

Hombre, usted es genio hasta para escribir sobre temas "livianos".

Me gusta este Yoni!!!

Sépalo!

Yo quiero más!!!

Basurero Usurero dijo...

Felizmente que no es autobiográfico. Suerte.

Jazmin dijo...

Sr. Yoni, no quisiera adelantarme a los acontecimientos porque es posible que se toque el tema en próximas entregas, pero... los 45 se entiende (?) que son de largo, y Ud. habla de "grueso calibre".
¿Qué tan grueso, exactamente?


Ah, sí, entiendo, fue desmedido lo mío, sí, perdón, perdón...



("...pronta entrega, por favor...", Virus)

aburrida dijo...

1) Tu comentario me dolió, siendo que soy aspirante a cineasta

2) Que divertido es lo que consideran "mujeres de mundo" los chicos a esa edad. Una mujer de mundo sabe que esas magnitudes significan contracturas mandibulares, holgazanería y 1/2 satisfacción garantizada.

3) No me gusta elogiar a la gente, soy muy envidiosa, pero esta vez tengo que hacerlo. Que facilidad para construir algo que dan ganas de seguir a la línea siguiente. Excelente.

Yoni Bigud dijo...

Ro: Muchas gracias a usté. Sepa que no es autobiográfico, así que puede saludarme como desee.

LadyMarian: Muchas gracias a usté. Vuelva cuando quiera.

Mariela: Me alegra verla conforme. Tendrá su continuación.

María: Muchas gracias a usté. Aguarde la segunda parte, que ya llega.

Basurero: Bienvenido. Es una suerte, sí. Pensándolo bien.

Jazmin: Vea, se dice por ái que es más importante lo uno que lo otro. No sabría decirle.

Aburrida: 1- Sepa que mi comentario se debió, más bien, a la aversión a los registros. Yo escribo, así que me caben las generales de la ley.
2- Cuánta razón tiene.
3- Muchas gracias a usté.

Un saludo.

Carugo dijo...

Bueno, tarde pero seguro... paso a la fase dos con mi humilde pajarito que jamás llegará a 45...