
Abro los ojos y comienzo a sentir las ausencias. El silencio me impone su salvaje majestad, pero yo escucho el aullido de la belleza extraviada luchando en el infinito. Lo escucho siempre, aunque intente ocultar mi suplicio entre las sábanas, aunque me resigne a la contemplación de un mundo menos completo.
Cada noche se representa alrededor nuestro un drama que trastoca la forma de todo lo que conocemos, y de aquello que nunca vimos. Ese drama, silencioso y sutil, es hábil para disfrazar su presencia, y sin que nos percatemos nos obliga a vivir renunciando. Si al menos nos diéramos cuenta tendríamos un consuelo en la imposibilidad de obrar de otra forma; pero no lo hacemos, y vivimos oscurecidos por una especie de sombra, pendientes de una belleza que solo puede hallarse cuando no se le busca.
Faltan cosas en el mundo hoy, y faltarán otras mañana. Cosas que ayer estaban, cosas esenciales, víctimas de olvidos imperdonables y descuidos inconfesos. Cosas que por casualidad se pierden en un paréntesis abierto en la inmensidad. Cosas imprescindibles para el salto del alma voladora, que pasan a la historia sin la caricia de una mano amiga.
Abro los ojos al nuevo día y comienzo a sentir las ausencias. Desperdicio una lágrima, y me muero un poquito más.
FIN


10 comentarios:
A veces pienso que la vida es una cadena de ausencias. Y cuanto mas viejos nos ponemos, mas larga es la cadena.
A veces también extraño a la niña que fui y que no sabía de estas cosas.
Sepa que lo leo siempre, solo que casi nunca se que decir.
Besos
Indis Creta: Es cierto, las ausencias parecen más -y más profundas- cuando nos hacemos viejos.
Bienvenida aquí también. Diga lo que quiera, que a mí siempre me interesa.
Un saludo.
La vejez como una suma de ausencias...Es una visiòn que no me gusta tener, pero es una tentaciòn, no?
Recuerdo haber leido (no se donde, en alguna novela) que una persona muy anciana decìa " Solo sueño con muertos " .
Yo era joven cuando leì eso (ahora tengo 54 años ) y me diò miedo. Con el tiempo lo fuì entendiendo, pero no me parece bien ...
(Ja! Algo asì como "¡2+2 serà 4 pero està RE MAL!" )
Muy bonito el post, y el blog.
F. Guerra: Bienvenido. "Solo sueño con muertos" es una declaración terrible. En cierta forma equivale a imaginar un futuro cercano, al comienzo de una familiaridad bastante trágica. A mí tampoco me parece bien, aunque lo triste sea que uno no puede elegir.
Muchas gracias. Bienvenido otra vez, y regrese cuando tenga tiempo.
Un saludo.
Ai sed ded pipol
Y al final nunca etsas bien!.. esto tiene muy poco de hollywood
Staff: Oh.
Saf: Le diría que más que tener poco, no tiene nada.
Un saludo.
Es interesante lo que leì. He pensado mucho en las ausencias, y me lamentè aùn màs de lo que pensè al pensar en ellas, valga la redundancia. Pensar, pensar, pensar, existir, existir, existir. Y despues...¿nada? ¿ausencias?. Me gusta vivir, muchisimo pero el peso de lo que no es, ya no es o nunca serà a veces hace que seguir andando sea complicado. Hablando de sombras, creo que debo dejar de mirar a la del pasado. Un beso, Vero.
Pero no son sólo personas. Son cosas, situaciones, sensaciones... Nos despertamos cada día siendo un poco menos.
Vamos perdiendo lastres, don Yoni y, sin embargo, cada día pesamos más. Cada día es más difícil ese "salto del alma voladora" del que usted habla.
En fin,
Srta. R.
Verónica: El asunto con las ausencias es que para "ser" necesitan de una presencia que las perciba. Supongo que eso es una paradoja, aunque no soy muy amigo del concepto.
Lo de las sombras es más complicado. Tengo en mente que hablemos un poquito sobre ellas en un futuro cercano.
Vuelva eh...
Voy a ir a ver su blog. De hecho, en este instante salgo para allá.
Srta R: Es cierto; nos depertamos cada día siendo un poco menos. Y sin embargo pesamos más. ¿No es eso una cosa tremenda?
Un saludo.
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